La fertilización es una práctica a la cual no se puede renunciar

Fuente: La Gaceta
Sabado 31 de octubre de 2015

Los técnicos Alonso y Romero, de la EEAOC, dejaron recomendaciones a los productores cañeros.

En el cultivo de la caña de azúcar, “la fertilización es una práctica a la cual no podemos renunciar” y, “al tratarse de una labor de alto costo, es necesario atender aquellos factores que la hacen más eficiente”, afirmaron Luis Alonso y Eduardo Romero, técnicos del subprograma Agronomía de la Caña de Azúcar de la EEAOC.

“La fuente y dosis empleadas deben ser las recomendadas para cada tipo de suelo y producción esperada”, señalaron.

Para lograr la mayor eficiencia en el uso del fertilizante, “en el caso de la urea, es necesario realizar su posterior incorporación al suelo, para evitar o disminuir al máximo la volatilización del nitrógeno”. La dosis recomendada varía entre 3,5 y 4 kg/surco de 100 metros, en aquellos lotes con bajo contenido de materia orgánica y con gran expectativa de producción cultural; y entre 2 y 2,5 kg/surco en lotes con alto contenido de materia orgánica y de producción media. 

Actualmente, la Estación Experimental está evaluando el comportamiento de una nueva fuente sintética de nitrógeno, el nitrato de amonio calcáreo (CAN). Se trata de un fertilizante de baja volatilidad, lo que permite que sea aplicado en superficie y se reduzca el costo de la aplicación. Las dosis recomendadas con esta fuente son similares a las que se utilizan con la urea.

Biofertilizantes

Por otra parte, con el fin de disminuir el impacto ambiental, la EEAOC aconseja el empleo de biofertilizantes. Para “caña soca”, el uso de 10 l/ha aplicados sobre el follaje, permite reducir un 50% la dosis del fertilizante nitrogenado sintético. Esta alternativa de fertilización admite una reducción en los costos de la labor, manteniendo el nivel productivo del cañaveral. En el caso de fertilizar “caña planta”, se recomienda aplicar 10 l/ha del biofertilizante solamente.

Finalmente, “se recomienda realizar la fertilización hasta fines de noviembre en caña soca, y mediados de diciembre en caña planta”, en las dosis adecuadas para cada situación, a fin de lograr los mejores resultados. “Una fertilización adecuada y oportuna asegurará el logro de altas producciones durante toda la vida económica del cañaveral”, observaron.