La zafra termina con un buen nivel productivo

Fuente: La Gaceta
Sabado 31 de octubre de 2015

Desde la EEAOC ratificaron que se producirán unos 17 millones de tn de caña, con rindes promedios del 11%. Aún quedan 4 millones de tn de caña por cosechar.
La posibilidad de contar con una buena imagen satelital el día 13 de octubre, permitió a los técnicos Carmina Fandos y Pablo Scandaliaris, de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) de Tucumán, analizar la zafra en la zona cañera provincial desde el punto de vista del avance de cosecha, llegando a la conclusión que “la producción inicialmente estimada de un poco más de 17 millones de toneladas se confirmaría”. 

Sobre la base de esta última confirmación, “el avance de zafra estimado al 29 de octubre es del 76%”, lo que significaría que “estarían quedando en pie unas 4 millones de tn de caña a la espera de que sean cosechadas”. 

“El retraso considerable en el inicio de la molienda en este año 2015, sumado a una prolongada paralización como consecuencia de lluvias generales en el ámbito de la provincia durante el mes de agosto”, han hecho que “la cosecha se retrase y tengamos al día de hoy alrededor de un cuarto (el 25%) de la materia prima disponible todavía en el cañaveral”, señalaron.

Rendimientos

Desde el punto de vista productivo, se puede considerar que “esta zafra ha dejado un balance positivo, no sólo por los buenos rendimientos culturales, sino también por el hecho de que la calidad de la materia prima va a terminar con valores promedios altos”, con respecto a las zafras anteriores. 

En efecto, hoy en día “el promedio general de la provincia se está acercando al 11%”, y los “valores de fines de octubre muestran que todos los ingenios están con promedios diarios superiores al 11%”. Esta situación de mejora en el nivel productivo, con respecto a años anteriores, afectados tanto por períodos de sequía como por fuertes heladas, se contrapone a los precios excesivamente bajos del azúcar, que no permiten generar condiciones de rentabilidad a la explotación y, por el contrario, están generando problemas económicos y financieros que ahogan a los cañeros e industriales, y que, por lo tanto, “imposibilitarán realizar las prácticas convenientes para el mejor manejo del cañaveral y una adecuada preparación de las fábricas con miras a la zafra 2016”.

Con excepción de las inusuales lluvias de agosto, la ausencia de lluvias significativas, especialmente durante setiembre y octubre, han posibilitado que la molienda tuviera un ritmo intenso, que “permitió una pequeña recuperación del tiempo perdido durante mayo y junio y parte de agosto”. El final de zafra seguramente estará supeditado a lo que ocurra con las precipitaciones de aquí en más.

Con respecto al desarrollo del cultivo para el ciclo 2015/2016, “seguramente el cañero estará pensando en la alternativa de un manejo austero”, dada las limitaciones económicas actuales. Sin embargo se debe recordar que “las labores de fertilización y control de malezas deben realizarse aunque sea mínimamente, para posibilitar un crecimiento del cañaveral que permita su cosecha en la próxima zafra”. En este sentido, un aspecto positivo que se debe señalar es que “durante el invierno y la primavera no han ocurrido quemas extensivas del cañaveral, lo que posibilita un manejo con cobertura vegetal que ayuda en los períodos críticos de déficit de lluvias”.

Como conclusión final, se puede decir que “esta zafra representa un gran contraste entre el aspecto positivo en lo productivo y el balance económico negativo, como consecuencia de los bajos precios del azúcar y el crecimiento altamente significativo de los costos de producción”, lo que está generando consecuencias negativas, no sólo para los productores e industriales, sino para la economía de la provincia, ya que ésta es la principal actividad productiva. También “habrá que considerar cuidadosamente los gastos hasta llegar al inicio de la zafra 2016, para que estos estén orientados a obtener los mayores beneficios con mínimos gastos”.