Cayó el área implantada a valores históricos

Fuente: La Gaceta
Sabado 29 Agosto de 2015

Ramiro Lobo (EEAOC) reconoce que el frutillero enfrentó dos problemas: falta de plantines y malas condiciones climáticas.

En el año 2008, cuando el objetivo central de la producción era la industria y Tucumán era la principal provincia exportadora de frutilla congelada del país, se plantaron en nuestra provincia unas 650 hectáreas; el 95% del área se plantaba con la variedad “Camarosa”, y lejos le seguían otras variedades tales como “Camino Real”, con apenas un 3%, describió Ramiro Lobo, jefe de la Sección Horticultura de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) de Tucumán.

Durante 2014, se plantaron unas 330 ha. De ellas, sólo el 9% estuvo cubierta por “Camarosa”, mientras que “Camino Real” fue la variedad más utilizada con un 25%, seguida de “Festival”, con un 23%; “San Andreas”, un 22%. y “Benicia” con un 10%. El resto fue cubierto por unas 15 variedades de importancia menor, que entraron en un proceso de prueba y error para evaluar su adaptación a las nuevas condiciones del mercado, como el caso de Sabrina, Monterey, Elyana, Sweet Ann, Albion, Fortuna, Earlibrite, Splendor Virtue y otras. 

Es decir, hace 7 años se utilizaba una sola variedad (el mercado más importante era exportar frutilla congelada) y hoy se utilizan más de 10 variedades para el mercado interno, fundamentalmente en fresco y algo de congelado.

En la campaña 2015, el cuadro varietal utilizado es muy similar al año anterior, pero “las condiciones macroeconómicas que inciden sobre la actividad continuaron empeorando”, con lo que la superficie implantada cayó a un poco mas de 250 hectáreas, donde el productor enfrenta dos situaciones indeseadas destacables:

A) Situación de los viveros: un faltante de plantines, problema que se atenuó al disminuir la intención de plantación de los productores del Norte de nuestro país y, por otro lado, los plantines llegaron con pocas horas de frío porque en las zonas de producción de los viveros (Patagonia, al sur del paralelo 42º), la temporada de verano y el otoño fueron inusualmente calientes, por lo que la suma de horas de frío de los plantines fue baja, dando como consecuencia que las plantaciones de primicia en Tucumán, fueran irregulares en su precocidad y de producción media a baja. 

A esto debe sumarse que la misma situación se dio con los viveros de la variedad San Andreas, que se implantaron en Tafí del Valle, donde también la terminación de los plantines fue con pocas horas de frío, con lo que su empleo en el pedemonte perdió precocidad, condición buscada con estos materiales, y también calidad y rendimiento.

B) Condiciones ambientales de la campaña: durante los días que van entre el 4 al 16 de agosto, en la zona de producción se produjeron en forma casi continua días de lluvia y nublados, con altas condiciones de humedad relativa, situación que produjo condiciones predisponentes para el desarrollo de Botrytis cinerea, enfermedad que produjo, durante este período, importantes pudriciones de flor y de frutos, obligando al productor a erradicarlas.

Ahora, mejor calidad

Esta situación produjo un cese en la comercialización de fruta que se mantiene hasta el presente, donde a partir del día jueves 27 recién está empezando a cosecharse fruta con calidad comercial para llegar a los mercados.

Por ello, recién puede decirse que el efecto de este período fue más dañino comercialmente, que la peor de las heladas, incluida la más reciente de julio de 2013 (los mejores precios se consiguen durante los meses de mayo, junio, julio y agosto; los dos primeros fueron magros por falta de precocidad en los plantines).