El factor climático potencia el avance

Fuente: La Gaceta
Sabado 23 de Mayo de 2015

Existen diversas condiciones ambientales predisponentes para que pueda darse la presencia de las “royas”, por lo que es necesario conocerlas, además de manejar las características del ataque.

* La “roya naranja” ataca e infecta eficientemente con alta humedad relativa y temperaturas de entre los 22°C y los 24ºC, condiciones que ocurren en Tucumán desde el inicio del período de gran crecimiento del cultivo, mientras que la “roya marrón” se presenta con alta humedad relativa y temperaturas de entre los 19°C y los 21ºC, lo que generalmente coincide con el final del período de gran crecimiento del cultivo.

* La “roya naranja” afecta con mayor intensidad a ‘cañas plantas’ y ‘socas’, en tanto que la “roya marrón” ataca generalmente a ‘cañas plantas’. 

* En Tucumán, el ataque de la “roya marrón” se fue incrementando desde 2005, y en la actualidad es posible observar tanto ‘cañas plantas’ como ‘cañas socas’ afectadas con la enfermedad. Ambos patógenos pueden sufrir alteraciones genéticas y generar nuevas variantes capaces de superar la resistencia de las variedades. 

* Esta característica, común a todas las royas, se registró claramente en Tucumán con LCP 85-384, que antes de 2005 se comportaba como resistente a la roya marrón y a partir de entonces, cuando esta variedad llegó a ocupar el 44% del área de cultivo, el patógeno sobrepasó su resistencia, tornándola susceptible.

* A raíz de todo lo afirmado respeto a síntomas y condiciones predisponentes de la enfermedad, es que se recomienda, a productores y técnicos, que ante la presunción de síntomas de roya diferentes a los que se encuentran habitualmente, den aviso a los técnicos del INTA o de la EEAOC. 

Se enfatiza además, evitar introducciones de cualquier parte vegetal de caña de azúcar, desde cualquier otra provincia, especialmente desde Misiones, o desde otros países.

Las instituciones de investigación están trabajando mancomunadamente desde hace más de cinco años, ajustando aspectos de diagnóstico y también en el estudio de las características epidemiológicas y genéticas, para ofrecer al sector cañero argentino herramientas de manejo de la enfermedad, ante la eventualidad de la manifestación en la zona núcleo de producción.