La roya naranja no está en Tucumán

Fuente: La Gaceta
Sabado 23 de Mayo de 2015

Los investigadores sugieren diversificar el área cañera de la provincia, porque el 85% es LCP 85-384.

Tal como se informara en la edición de LA GACETA Rural del sábado pasado, la presencia de “roya naranja” fue detectada en la provincia de Misiones, por lo que esta información debe servir para trabajar con el objetivo de evitar que esta enfermedad pueda diseminarse.

Es importante tenerlo en cuenta, ya que se trata de una enfermedad que no se encuentra en Tucumán, conclusión a la que puede arribarse luego de los relevamientos realizados en toda la provincia.

La detección en Misiones se dio luego de monitoreos realizados por técnicos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) de Tucumán y del INTA, en abril de 2015, donde se comprobó la presencia de la “roya naranja de la caña de azúcar” en la localidad de Fachinal, en la provincia de Misiones. 

Esta enfermedad, causada por el hongo Puccinia kuehnii, se constató por primera vez en esa provincia de la Argentina, en tres muestras colectadas de variedades desconocidas. 

Los técnicos de ambas instituciones nacionales de investigación tomaron muestras de hojas de distintas variedades con síntomas de roya, que posteriormente, en diagnósticos realizados en los laboratorios de Fitopatología del INTA y de la Eeaoc, corroboraron la presencia de esta nueva enfermedad en las plantas analizadas.

Sin alarmarse

Esto no debe alarmar al sector cañero tucumano, ya que la única novedad es que apareció en Misiones, que es una provincia fronteriza de Brasil, en donde la enfermedad fue encontrada ya en 2009.

Lo cierto es que apareció en territorio argentino, y lo más importante es que su hallazgo es fruto del esfuerzo conjunto de las dos principales instituciones de investigación y desarrollo que trabajan sobre caña de azúcar.

¿Posible desembarco?

La estrategia más efectiva de manejo de la “roya naranja” es la utilización de variedades resistentes o moderadamente resistentes al desarrollo de esta nueva enfermedad. 

La severidad con la que este patógeno podría llegar a manifestarse en nuestra zona cañera, dependerá de la interacción del mismo con las condiciones ambientales, las variedades predominantes y la distribución de las mismas. 

El arribo de la “roya naranja” a Tucumán y su posterior expansión resultan difíciles de predecir. 

Diversificar

Sin embargo, es muy importante destacar que la actual distribución de LCP 85-384 en Tucumán (83% del área cultivada) plantea una situación de elevado riesgo ante la llegada de esta enfermedad o de cualquier otro problema sanitario. 

Por lo tanto, se recomienda diversificar el área cañera con las diferentes nuevas variedades puestas a disposición de los productores, por parte de ambas instituciones.

Capacitación

Ante esta situación, se promoverá la capacitación del sector cañero en cuanto a la identificación de los síntomas de la enfermedad.

Además, también se continuará con la evaluación de clones y variedades comerciales de ambas instituciones, ya implantadas en ensayos con caña de azúcar realizados en la provincia de Misiones, para así poder caracterizar anticipadamente el comportamiento frente al nuevo patógeno.

Extremar medidas

Si bien se plantea un panorama incierto, el sector cañero de Tucumán y el NOA cuenta con herramientas para afrontar la eventual llegada de una nueva enfermedad, siendo necesario que se sigan las recomendaciones de las instituciones de investigación que están trabajando en estos temas.

Para saber cómo distinguir a las enfermedad “roya naranja” de la “roya marrón” de la caña de azúcar, es necesario conocer sus principales características y, de esa manera, evitar confusiones.

La “roya naranja de la caña de azúcar” es ocasionada por el hongo Puccinia kuehnii, cuyos síntomas se manifiestan en las hojas y son similares a los de la “roya marrón” (Puccinia melanocephala), enfermedad presente en los cañaverales de todas las provincias cañeras del país. 

Ambas royas se manifiestan con pequeñas lesiones alargadas, visibles en ambos lados de la hoja, que adquieren una coloración naranja o marrón claro, en el caso de la “roya naranja”, y marrón oscuro en el caso de la “roya marrón”. 

Laboratorio

La diferencia entre ambas royas no siempre se puede apreciar en el campo, razón por la cual es imprescindible un diagnóstico en el laboratorio.

Las lesiones en las hojas poseen un ligero relieve, principalmente en el envés de las mismas, denominadas ‘pústulas’, que cuando se rompen liberan las esporas, que son las estructuras de diseminación de la enfermedad, efectuada principalmente por medio del viento. 

La “roya naranja” presenta esporas de color marrón anaranjado, generalmente piriformes, con un engrosamiento de la pared en la zona apical, mientras que la “roya marrón” presenta esporas de color marrón a marrón oscuro, generalmente ovoides, de pared delgada y uniforme.

Optimizan técnicas

Las herramientas más adecuadas para distinguir la presencia de ambas royas en los cañaverales son: a) la observación de la morfología de las esporas bajo microscopio óptico y, b) el empleo de técnicas moleculares. 

Los técnicos especialistas de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) de Tucumán y del INTA han optimizado la aplicación de estas técnicas moleculares, que consisten en la amplificación de secuencias específicas del genoma de cada patógeno y que permiten diferenciar fehacientemente la presencia de los mismos. 

Estas técnicas fueron empleadas para corroborar la detección de la “roya naranja” en la provincia de Misiones.