La Ley de Semillas debe respetar la propiedad intelectual

Fuente: La Gaceta
Sabado 02 de Mayo de 2015

Ploper planteó que se debe reconocer la creación de variedades con el pago de regalías. Una decisión clave

Hay que tener cuidado, ya que el bajo porcentaje de uso de semilla fiscalizada tiene otras implicancias que no se valoran al momento de utilizar semilla ilegal o desconocer el derecho de la propiedad intelectual”, opinó Daniel Ploper.

Por ejemplo, “algunos años atrás la Argentina sufrió las consecuencias de una epifitia de ‘mancha ojo de rana’ de la soja en el Norte del país. El uso de semilla propia y de la denominada semilla ilegal, contribuyeron a una efectiva dispersión de la ‘mancha ojo de rana’, así como de otras enfermedades, hacia lotes y zonas de la región centro del país. Esta práctica tan generalizada fue determinante para que la ‘mancha ojo de rana’, en pocos años, alcanzara la dispersión exhibida en la campaña 2009/10, donde se estima que provocó pérdidas de rendimiento a nivel país de un 10%”. En esto se debe ser muy claro: “la semilla fue el principal vehículo de dispersión del patógeno, de lo que surge la conveniencia de utilizar semilla que responda a parámetros de calidad genética y sanitaria”.

Con otras enfermedades puede pasar exactamente lo mismo, amplió Ploper su advertencia.

Es por ello, necesario, que “la ley de semillas” además de esto, “tenga en cuenta el respeto a la propiedad intelectual, para el aseguramiento del reconocimiento a la creación de las variedades bajo la forma de regalías”. En el caso de la soja significa 7 kg de soja por hectárea, con lotes que ya superan los 3.000 kg/ha, y en caña de azúcar, nuestra propuesta es de 35 kg de azúcar por hectárea, para cultivos que producen entre 6.000 y 10.000 kg de azúcar por hectárea. 

Verdaderamente, cuando se analizan estos números “cuesta creer que por dichos montos se pueda poner en riesgo la continuidad de las acciones de investigación y desarrollo de los programas de mejoramiento. Es muy difícil entender cómo se llega a comprometer todo un esfuerzo por tener variedades más productivas, con mejores características agronómicas y que produzcan cosechas superiores en cantidad y calidad”.

Los fitomejoradores

Por otro lado, Ploper planteó que se debe garantizar la ‘excepción del fitomejorador’, para posibilitar que los mejoradores puedan usar libremente las nuevas variedades en sus cruzamientos. Esto acrecentará las posibilidades de disponer de mejores variedades.

Para finalizar, el investigador y Director Técnico de la Eeaoc remarcó que “la propiedad intelectual no significa limitar las siembras ni imponer condiciones abusivas. Aquel que no desee pagar por germoplasma, que le acarreará beneficios concretos y que exceden largamente la inversión requerida, podrá optar por variedades libres, es decir no protegidas”. Pero hoy, es clave que todos contribuyamos a sostener un sistema que permita generar avances en la investigación y desarrollo, para respaldo de aquellos productores que sí deseen invertir en acceder a variedades mejoradas, especialmente cuando en el horizonte aparecen nuevas tecnologías que significarán aportes concretos para productores y consumidores. Este es un tema central que debería ser de alto interés y de resolución prioritaria para mantener la competitividad de la producción agrícola en Argentina.