El contexto internacional favorece al desarrollo de la producción de garbanzo en la Argentina

Fuente: EEAOC publicada en La Gaceta
Sabado 02 de Mayo de 2015

Las condiciones climáticas, que permitieron que el perfil de humedad del suelo tenga valor óptimos, ayudan a que el productor se decida a sembrar. Las señales son promisorias y favorables

“En la presente campaña del garbanzo en Tucumán, hay una humedad óptima en el perfil de suelo como para iniciar la siembra y lograr un buen arranque y establecimiento del cultivo. Esto representa una gran ventaja en relación con años anteriores, cuando la humedad en el suelo fue una gran limitante”, explicó Oscar Nicéforo Vizgarra, coordinador del proyecto Legumbres Secas, de la Eeaoc.

Argentina se encuentra este año frente a un panorama alentador, considerando las situaciones de Australia, Canadá e India. Australia, uno de los principales productores y competencia a nivel mundial, ya que aporta su producción en un período que coincide con el nuestro (octubre-noviembre), afronta un año con escasas precipitaciones que influirán negativamente en la superficie sembrada y en los rindes. Canadá, por otro lado, redujo notablemente la superficie destinada al cultivo; y la India, otro gran productor y consumidor, cuenta con buena disponibilidad de semilla pero no la suficiente, ya que tuvo una cosecha regular en marzo. Sin embargo, no pueden esperarse altos precios si la soja y el resto de los commodities están bajos. Siempre hay factores de sustitución, pero es posible que los precios se mantengan, hasta que finalice la campaña”, explicó.

Agregó que es importante “considerar a futuro la idea de sumarle a la producción valor agregado -enlatados y harina, entre otros- que fomente el consumo nacional y permita lograr nuevos mercados internacionales para mantener un precio estable, asegurando la continua producción y crecimiento de este noble cultivo en nuestro país”.

El garbanzo (Cicer arietinum L) es una de las legumbres invernales más importantes cultivadas en el mundo, y ocupa el segundo lugar después de la soja. Las excelentes condiciones agroecológicas que caracterizan al Noroeste Argentino (NOA), especialmente a sus áreas pedemontanas, han inspirado la exploración permanente de alternativas agroproductivas por parte de la Eeaoc desde los inicios de su actividad en Tucumán, a comienzos del siglo pasado.

“Se lo puede considerar un alimento funcional, ya que proporciona calorías y energía”, indicó el técnico. “Por su riqueza en nutrientes otorga fuerza y vigor a quien lo consume. El contenido de carbohidratos varía entre 38% y 59%, proteínas en un 22%, y lípidos entre 4,8% y 5,5%. Sus granos representan una fuente de proteína barata de gran potencial, consideradas como las de mayor valor biológico entre las leguminosas”, agregó. El garbanzo es rico en minerales (calcio, fósforo, magnesio, hierro y potasio); la mayor cantidad del calcio está concentrada en la testa, por lo que el consumo de la semilla entera es recomendable para personas que presentan deficiencia de este mineral.

El consumo mundial de garbanzo está concentrado básicamente en Asia (India y Bangladesh, entre otras); en un segundo escalón aparecen algunos países del norte de África (Argelia) y del sur de Europa (España e Italia). La India sobresale entre el resto de los países debido a que, además de tener un consumo por habitante muy alto, es uno de los más poblados del planeta. Estos factores combinados hacen que posea el mercado consumidor de garbanzo más importante del mundo. Le siguen en importancia Pakistán y Turquía.

Los principales exportadores de ‘garbanzo Kabuli’ son México, India, Canadá y EEUU; mientras que entre los principales importadores están la UE, Argelia, Turquía y Egipto. En el caso de ‘garbanzo tipo Desi’, los líderes exportadores son Australia, Etiopía y Myanmar; y los principales importadores, la India, Pakistán y Bangladesh.

“El desempeño de este cultivo ancestral durante los últimos años en la Argentina, la expansión de la superficie sembrada y la sólida conformación de su mercado internacional constituyen señales promisorias que alientan nuestro trabajo y aportan a considerar su adopción como excelente opción de invierno”, concluyó Vizgarra.