Hay que defenderse contra el picudo negro

Fuente: EEAOC publicada en La Gaceta
Viernes 26 de Diciembre de 2014

Las lluvias que se dieron durante lo que transcurrió hasta ahora de diciembre, permitieron a los productores de granos comenzar con las tareas relacionadas con los barbechos y con las labores de siembra de soja propiamente dicha.

En estos momentos ya se pueden máquinas sembrando y pulverizadoras de todo tipo aplicando herbicidas en aquellos lotes donde la humedad del suelo es óptima.

En estos momentos, el clima que se viene registrando con lluvias de diferente intensidad permite que las labores continúen y que el productor pueda cumplir con su plan de siembra, pero solo en aquellos lugares donde las lluvias se dieron mejor.

Con los resultados que se registraron en los aspectos netamente económicos en lo referente al cultivo de maíz, muchos productores pensarán mucho -sin duda- a la hora de sembrar esta gramínea tan necesaria para el sistema productivo del NOA.

Es por ello que se estima que, este año, las siembras de soja aumentarán su superficie, pudiendo llegar a valores superiores a lo de la campaña pasada, en detrimento seguramente de alguna gramínea estival.

A pesar de que muchos productores que hicieron maíz y tuvieron graves problemas en su comercialización, sumado al alto costo que se dio en su implantación, muchos son los que van entendiendo la importancia de rotar los cultivos, como técnicamente corresponde, y no dejarse llevar por los resultados económicos a corto plazo, sobre todo después de más de 3 años muy complicados por la sequía, donde los mejores resultados se dieron sobre suelos correctamente rotados.

Años de crisis

Debemos destacar que los cultivos de soja de la región estuvieron sometidos año tras año, si no se cuenta con la rotación adecuada, a los avatares de la “roya” en años lluviosos, la “mancha ojo de rana”, los “picudos sternenchus” y “promecops”, que están complicando, en más o en menos, el sistema productivo de la soja. Pero lo que realmente preocupa hoy es la aparición muy fuerte del “picudo negro de la vaina (Rhyssomatus subtilis)”, que es considerado la plaga de la soja en el NOA que afecta al cultivo durante todo su ciclo de desarrollo.

La soja representa, para el insecto oligófago, su principal hospedero, siendo las larvas y sus adultos los principales atacantes del cultivo.

Desde la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) advierten que es importante realizar monitoreos periódicos de las fincas, tanto en estado vegetativo como reproductivo, una vez que está implantado el cultivo. Pero los productores deben tener la certeza, y todos los técnicos e instituciones de investigación lo recomiendan, de realizar adecuadamente las rotaciones de cultivo.

Una vez determinada la presencia importante de esta plaga, se deben tomar diferentes medidas para evitar su diseminación y lograr un efectivo control, por lo que la EEAOC aconseja estrategias de manejos y estrategias químicas para poder controlarlo con eficiencia. 

Los insecticidas que evaluaron en la institución lograron buenos niveles de eficacia, a lo que se le suma una herramienta muy importante a usar que son los “curasemillas”, para el momento donde ya no se pueden aplicar los insecticidas en forma foliar. 

Rotación

En lo que se refiere a estrategias culturales, no hay duda de que la rotación con gramíneas constituye la única alternativa para lograr bajar la población de un lote ya infestado, sobre todo por el tipo de ciclo biológico que tiene esta plaga.

Los productores deben tener presente que deben cumplir las estrategias de manejo recomendadas, como los monitoreos, rotaciones de cultivos, el uso de franjas trampas con el uso adecuado de insecticidas, y que también tengan en cuenta las medidas preventivas para evitar su traslado y dispersión

Es extremadamente necesario que cada productor tome conciencia al respeto y que trabajen apoyados en técnicos e instituciones de investigación y que continúen en lo que se viene logrando desde hace varias campañas atrás, que es mantener un porcentaje de rotación adecuado y que dicha tarea aumente en todos los campos de la región, en el menor tiempo posible. Un esquema de rotación planteado por zonas de producción, de manera de integrar esta práctica entre todos los vecinos, sirven para zonas ya complicadas, sin afectar zonas donde no está presente este insecto. Los resultados de la rotación soja con maíz o sorgo están a la vista y los ejemplos sobran en toda la provincia para demostrar dichos efectos.

Épocas como las que se viven deben servir para evaluar los resultados que se dan con manejos adecuados de cultivos. Solo vale la pena hacer el esfuerzo y ver los frutos en no tan largo tiempo.