Eficaz control biológico del vector del HLB

Fuente: EEAOCpublicada en La Gaceta
Viernes 19 de Diciembre de 2014

Una importante noticia se conoció desde la zona productora de cítricos más importante de los Estados Unidos, ya que el vector de la bacteria que causa Huanglongbing (HLB), es combatido con avispas pakistaníes. Hacia fines de 2011, Mark Hoddle, entomólogo de la Universidad de California, en Riverside, soltó por primera vez en un huerto de cítricos del campus un lote de avispas pakistaníes, enemigas naturales de los psílidos asiáticos de los cítricos (ACP, por sus siglas en inglés), el vector de una bacteria que causa el HLB, una enfermedad letal para los cítricos.

Fuentes afirmaron que en estos días Hoddle, el director del Centro para la Investigación de Especies Invasoras de la UC, estará preparado para liberar en el mismo huerto la avispa Diaphorencyrtus aligarhensis, una segunda especie de enemigas naturales de los ACP, también de la provincia del Punyab, Pakistán. Por otro lado, el rector Kim A. Wilcox liberará el primer grupo de nuevas avispas en el huerto.

La nueva avispa ataca la segunda y la tercera fase del desarrollo de los ACP no maduros (las ninfas), mientras que las Tamarixia atacan a las ninfas más grandes, en la cuarta y quinta fase del desarrollo. Las ninfas del ACP tienen cinco fases de desarrollo tras salir de los huevos.

Un control biológico exitoso de las plagas de los cítricos en California a veces requiere más de una especie de enemigos naturales porque los cítricos se cultivan en varios hábitats diferentes: zonas desérticas como Coachella, costeras más frías como Ventura, y zonas intermedias como Riverside/Redlands y el norte del condado de San Diego.

Alrededor de 300 avispas masculinas y femeninas se soltarán en este mes. Hoddle y su equipo abrirán los frascos para permitirles volar libres en el huerto y empezar a cazar ninfas de ACP.

Este hecho genera una esperanza para que de una manera u otra el HLB no siga siendo diseminado en los campos citrícolas de EEUU, y que seguramente será una metodología que podrá ser usada en nuestro país en las zonas en la cual la Diaphorina citri ya se encuentra establecida.

Es importante destacar que todos los estudiosos de esta enfermedad manifiestan que una de las mejores armas para no tener HLB es la prevención y que para que ello suceda no hay nada mejor que cumplir con lo que las normativas establecen.

Evitar la presencia del vector es una de ellas y hoy los trabajos que se llevan adelante dentro del programa de prevención del HLB es uno de ellos. Los técnicos de la EEAOC destinados a investigar a la enfermedad dentro del Programa Citrus, manifiestan que la condición dada por el Senasa para nuestra provincia es la de zona 1, es decir, ausencia del vector y la bacteria. Esto nos diferencia del resto de las zonas productoras del país. 

Salta, Jujuy y gran parte del litoral están en zona 2 -con presencia del vector-; mientras que en el NEA, hay un sector de zona 3, con presencia de vector y bacteria, y una zona 4 de contingencia, donde se detectaron plantas infectadas que ya han sido erradicadas

La noticia desde EEUU es buena para aquellos lugares en los cuales ya está instalado el vector y la enfermedad, que no es nuestro caso, por lo que la estrategia actual de evitar el ingreso del vector sigue siendo la fundamental.

La zafra citrícola está finalizada y solo se trabaja preparando las plantaciones para el año que viene. Pero los esfuerzos en cuidar la región y la provincia no decaen.

Las normas establecidas deben ser cumplidas y para que ello suceda se debe contar con el apoyo indispensable del sector y las instituciones que los nuclean, como la ATC y Afinoa, y que no siga ocurriendo lo que se dio en muchos operativos donde se detectaron frutas o materiales vegetales que ponen en peligro a la provincia y a la región de los efectos devastadores del HLB.

Insistimos con que el HLB está presente en países limítrofes, sobre todo en Brasil con daños cuantiosos, y ya está en Misiones, cuyas plantas fueron erradicadas. Pero también tenemos la presencia del vector no contaminado en las provincias del NOA.

Toda la normativa existente sobre los requisitos para comercializar fruta y materiales vegetales cítricos existen, solo deben ser puestos en práctica. Los controles en ruta deben ser más efectivos y permanentes, sumando los controles móviles realizados por los agentes sanitarios y lograr hacer controles no solo para camiones sino extenderlos a vehículos particulares. A esos mayores gastos hay que evaluarlos y cómo conseguirlos, a pesar de la actual situación de menor producción citrícola.

La importancia económica que tiene la citricultura amerita la búsqueda de más recursos para un control más estricto, como lo requiere esta enfermedad, pero a la incorporación de conciencia en la población es otra herramienta indispensable en la lucha sin cuartel para evitar el ingreso del HLB en la región.