Jornada sobre garbanzo

EEAOC- 2/10/2014

Producto altamente exportable
UNA LEGUMBRE EN ASCENSO

La jornada sobre garbanzo convocada por la EEAOC en la última semana de septiembre en lotes de La Ramada, permitió evaluar el progreso que respecto de este producto se ha venido observando en los últimos años. Para el corriente se estiman unas 35 y 40 mil hectáreas sembradas con garbanzo en el país: Tucumán ronda las 8 mil ha; Córdoba 9,5 mil ha; Santiago 6 mil y Salta, entre 8 y 9 mil hectáreas.  Es un buen número, equivalente a unas 50 mil toneladas exportables del producto, situación favorecida porque este año la India no ha tenido buena producción. México, por su parte, tuvo buena cosecha, pero no así Canadá, escenario que facilitará la colocación de nuestro garbanzo en el mundo. Hay margen exportable de acuerdo a la demanda internacional y la producción se ha ido sosteniendo y en aumento.

 

            En el encuentro de La Ramada se hizo conocer a los productores avances en mejoramiento varietal a partir de ensayos preliminares y de materiales provenientes de convenios con el ICARDA, International Center for Agricultural Research de Siria, país desde el cual cada uno o dos años -según la situación política y bélica de allá- se envían a la EEAOC materiales que introducimos aquí en pequeñas líneas. Disponemos de un banco de 40 a 60 semillas, en aumento, que se obtienen seleccionando los genotipos que se destaquen por arquitectura, rendimiento y, fundamentalmente, por calibre, cualidad ésta que define el mercado del garbanzo. De esos ensayos preliminares se han presentado semillas de tamaños que oscilan entre los 7 u 8 milímetros hasta los 9 o 10.

Dentro de los acervos aceptados en garbanzo, se presentaron los tipos Kabuli y Desi. A Kabuli  pertenecen los tipos sauco y mexicano; los Desi manifiestan otro tipo de acervo, de semillas más pequeñas, angulares, muy precoces y de mucha demanda en los mercados de la India. El principal proveedor del tipo Desi a la India es Australia. Al presente se han identificado cuatro materiales de calibre 9 y 10, de tipo sauco y mexicano, que además se destacan por su buena acquitectura y optimo rendimiento, que serán inscriptos por la EEAOC  en el mediano plazo.

Durante la jornada se exhibieron resultados obtenidos con TUC 464 y TUC 403 -materiales inscriptos por la EEAOC cuyas características se resumen en esta misma nota- y también resultados de  selección de lentejas. Se incluyeron variedades tolerantes al frío y  a la rabia, que afecta tanto a la lenteja como al garbanzo. Además de la lenteja marrón, otro tipo comercial con la que se está  trabajando son las lentejas amarillas, con calibres entre 4 y 5 milímetros, exportables. Esta última tiene otros mercados y precios interesantes y es muy reclamada en  la Confederación Internacional del Comercio e Industrias de Legumbres Secas (CICILS),

Las habituales presentaciones por especialidad incluyeron en esta ocasión:

  • Fecha de siembra y distancias de plantación
  • Contenido de agua útil a la siembra y su relación con los rendimientos y calibres.
  • Plagas del garbanzo: la oruga del cascabullo (Helicoverpa spp)

Fechas de siembra y distancias de plantación

La Ingeniera Clara Espeche, por su parte, presentó los ensayos de  fechas de siembra y distancias. Comenta que “los ensayos de fechas de siembra -que venimos realizando desde hace tres años- tienen por objeto determinar y ajustar cuál es el momento ideal para la siembra de la legumbre. Para la campaña 2014 hemos combinado esos experimentos con los de distancias: si bien el productor siembra tradicionalmente a 0,52 m, algunos genotipos, por su estructura, permiten ser sembrados a 0,35 m.  Evaluamos cuatro variedades: Norteño y Chañarito -ambas difundidas en nuestro medio- y dos variedades de la EEAOC lanzadas recientemente: TUC 403 y 464.  Sembramos en tres fechas: 28 de abril, 13 de mayo y 28 de mayo y combinamos las distancias para definir la fecha y la distancia óptimas en función del rendimiento”. Los resultados de estos ensayos estarán disponibles una vez finalizada la cosecha (fines de noviembre).

  

 

                 En los ensayos de fechas de siembra realizados en años anteriores, donde se evaluaron cinco genotipos, se comprobó que a medida que se atrasa la fecha de siembra se produce una disminución en los rendimientos: “El promedio de tres campañas evaluadas (2010 a 2012), arrojó los siguientes rendimientos: en abril, 1800 kilos; en la primera quincena de mayo,  1600 kg ; en la segunda quincena 1300; y 1000 kilos en la fecha de junio. Algunos materiales tuvieron un comportamiento que no se ajustó al promedio, presentando mejor rendimiento  en la primera quincena de mayo”,  apunta Espeche.

Primeras variedades de garbanzo inscriptas por la EEAOC en el INASE

Algunas características de las variedades de garbanzo TUC 464 y TUC 403 de la EEAOC son:

TUC 464: porte erecto en el momento de  cosecha y adaptado a la trilla directa; color de semilla crema y zig-zag leve de los entrenudos; ciclo de 155 días, y floración a los 105 días. Medianamente susceptible a Fusarium sp. Peso de 100 semillas: 34 g en secano, 40 g bajo riego. Rendimiento promedio de 1300 kilogramos por hectárea en secano y 1900 bajo riego. Contenido de proteínas: 18-23 %. Aspecto destacable: buen comportamiento a frío.

TUC 403: porte semirastrero en estado vegetativo, y semierecto en cosecha; color de semilla crema y zig-zag marcado de los entrenudos. Ciclo de 130 días, floración a 70 días. Medianamente susceptible a Fusarium sp. y sensible a frío. Peso de 100 semillas: 35 g en secano; 37 g bajo riego; rendimiento promedio 1280 kilogramos por hectárea en secano y 1700 bajo riego. Contenido de proteínas: 18- 23 %. Destacable: es un material de ciclo corto.

Contenido de agua útil a la siembra y su relación con los rendimientos y calibres

El Ing. Juan Ignacio Romero, por su parte, de la Sección Suelos y Nutrición Vegetal, aportó al encuentro organizado por la EEAOC un análisis de los estudios que se vienen realizando para intentar cuantificar la relación entre  el contenido de agua útil a la siembra y los rendimientos y calibres obtenidos en el cultivo de garbanzo. De esta manera, el productor podría contar con una herramienta de gran utilidad a la hora de toma de decisiones.

Explicó que el requerimiento hídrico del cultivo es aproximadamente de 300mm, y que durante gran parte del ciclo de los cultivos otoño-invierno no hay aporte de precipitaciones; por lo tanto, la eventualidad de un déficit hídrico marcado dependerá, en gran medida, de la cantidad de agua almacenada en el suelo al momento de la siembra.

En la campaña 2012 se realizó un estudio en una finca de la localidad de La Ramada, para intentar cuantificar esa relación. Se trabajó con el cultivar Norteño, y la siembra se realizó entre los días 9 y 16 de mayo de 2012. En ese momento se determinó el contenido de agua útil hasta la profundidad de 150 centímetros en doce puntos georeferenciados dentro de esa finca. En la cosecha, realizada entre los días 11 y 25 de octubre, se determinó, en base al contenido hídrico final del suelo y la evaluación de los rindes y calibres de cada situación, que el contenido de agua útil del suelo, a la siembra del garbanzo, explicó la variación de los rendimientos obtenidos en más de un 70 por ciento, siendo el principal factor determinante de los rindes en secano.

En la campaña 2012, de doce puntos evaluados –apuntó el Ing. Romero-, la relación que se obtuvo fue de 9,19 kilos de grano por cada milímetro de agua útil almacenado en el perfil a la fecha de siembra, hasta los 150 centímetros de profundidad.

Si durante el ciclo ocurrieran precipitaciones de importancia agronómica o se realizaran aportes mediante riego, esta relación encontrada podría modificarse en función de la magnitud del aporte y del momento en que éste ocurra.

Con respecto a los calibres obtenidos y su relación con la humedad edáfica a la siembra, se observó que el porcentaje de calibres 9 y 10  conseguidos fue explicado en un 30% por dicha variable, es decir que el contenido inicial de humedad en el suelo influye en los calibres obtenidos, pero habría una importante influencia de otros factores a estudiar, entre los cuales podrían citarse factores nutricionales, la ocurrencia o no de heladas tardías, la ocurrencia de precipitaciones en momentos críticos que ayudarían al llenado de granos, entre otros.

Ese dato destaca que el conocimiento del contenido de agua útil almacenada en el suelo a la fecha de siembra permitiría tener una muy buena aproximación del rendimiento a obtener en cada situación, siempre y cuando se realice un buen manejo de malezas, plagas y enfermedades a lo largo del ciclo del cultivo, y suponiendo la no ocurrencia de heladas severas o granizo.

Con el propósito de dar mayor solidez a esta herramienta y ampliar el conocimiento sobre el efecto de otras variables, en la campaña 2014 se está replicando el mismo trabajo en un mayor número de localidades y fechas de siembra.

Plagas del garbanzo. Oruga del cascabullo (Helicoverpa spp).

Sobre este tema, el Ing. Agr. Augusto Casmuz presentó el siguiente informe:

Helicoverpa gelotopoeon y Helicoverpa armigera forman parte del complejo de Helicoverpa spp; ambas son especies que se caracterizan por ser polífagas, ocasionando daños a numerosos cultivos, y entre sus principales hospederos se halla el cultivo de garbanzo.



 

 

 

 

 

 

 

               La sección Zoología Agrícola de la EEAOC viene realizando estudios tendientes a evaluar la fluctuación de esta plaga sobre dicho cultivo, observándose durante la campaña 2014 los siguientes aspectos:

Las abundantes lluvias registradas durante el otoño fueron en detrimento de las primeras camadas del complejo de  Helicoverpa spp. Por ello, desde principios del mes de julio y hasta mediados de agosto, fue baja la ocurrencia de larvas de Helicoverpa spp. en el garbanzo.      

Desde mediados del mes de agosto  y en adelante, se observó un incremento de los valores de captura de adultos de
Helicoverpa spp. con trampas de feromonas, que fueron acompañados de un aumento de los niveles de huevos y larvas sobre el cultivo. La ocurrencia de un aumento de las temperaturas en dicho periodo, favoreció el desarrollo de esta plaga. Además, a finales de septiembre se capturaron posibles adultos de Helicoverpa armigera; material que está siendo procesado para su correspondiente identificación taxonómica.

Actualmente, el garbanzo se encuentra atravesando las fases reproductivas correspondientes a la floración y llenado de los cascabullos, etapas donde las orugas de Helicoverpa spp. ocasionan los daños de mayor importancia sobre el cultivo, al alimentarse de flores, cascabullos y los granos del garbanzo. En las etapas de llenado de granos, las larvas perforan los cascabullos, introduciéndose en los mismos para consumir los granos. 

Recomendaciones

Monitoreo: con una frecuencia al menos semanal y en el monitoreo con paño prestar especial atención a las orugas chicas que pliegan los foliolos y pueden pasar desapercibidas o bien ser arrastradas por el viento. La observación de adultos de Helicoverpa spp. y de huevos sobre el cultivo es un aspecto indicativo de la evolución de esta plaga sobre el cultivo que puede contribuir a su monitoreo. 

 

Control: se debe tratar de no llegar a situaciones donde coexistan la predominancia de larvas grandes con cascabullos llenando granos. Entre los insecticidas a emplear se mencionan a los reguladores del crecimiento (IGR) y a las diamida antranílica, que ofrecen un control aceptable, siempre y cuando sean aplicados con predominancia de larvas chicas; observándose un mayor periodo de protección o “residualidad” en estas alternativas. Los organofosforados y/o piretroides también presentan un control aceptable sobre esta plaga, pero con un corto periodo de protección. Además de la elección del insecticida, se debe tener presente todos aquellos aspectos vinculados a lograr una mejor calidad de aplicación.

Para consultar la información sobre la situación actual del complejo de Helicoverpa spp. en el cultivo de garbanzo 2014: http://www.eeaoc.org.ar/contenidos/837/Boletin-fito-za-sept-2o-informe.html

Características principales de las variedades de garbanzo TUC 464 y TUC 403

TUC 464: porte erecto en el momento de  cosecha y adaptado a la trilla directa; color de semilla crema y zig-zag leve de los entrenudos; ciclo de 155 días, y floración a los 105 días. Medianamente susceptible a Fusarium sp. Peso de 100 semillas: 34 g en secano, 40 g bajo riego. Rendimiento promedio de 1300 kilogramos por hectárea en secano y 1900 bajo riego. Contenido de proteínas: 18-23 %. Aspecto destacable: buen comportamiento a frío.

TUC 403: porte semirastrero en estado vegetativo, y semierecto en cosecha; color de semilla crema y zig-zag marcado de los entrenudos. Ciclo de 130 días, floración a 70 días. Medianamente susceptible a Fusarium sp. y sensible a frío. Peso de 100 semillas: 35 g en secano; 37 g bajo riego; rendimiento promedio 1280 kilogramos por hectárea en secano y 1700 bajo riego. Contenido de proteínas: 18- 23 %. Destacable: es un material de ciclo corto.