Instituto de Tecnología Agroindustrial del NOA

 

ACTO INAUGURAL

Con un acto que contó con la presencia del presidente del Conicet, doctor Roberto Salvarezza, quedó oficialmente inaugurado el Instituto de Tecnología Agroindustrial del Noroeste Argentino (ITANOA), Unidad Ejecutora de dependencia compartida entre el Conicet y la Estación Experimental, cuyo fin es mejorar la sostenibilidad ambiental, económica y social de procesos productivos agroindustriales en alimentación y bioenergía que se llevan a cabo en la región.

 

 

    

  

  

 La ceremonia, realizada en la tarde del miércoles, se inició con el descubrimiento de la placa fundacional del ITANOA, a cargo del doctor Salvarezza y del presidente del Honorable Directorio de la Estación Experimental, don Juan José Budeguer; y siguió luego en el predio central de la Estación Experimental, ante un auditorio conformado por funcionarios, empresarios, investigadores y directivos de la Estación.

En su alocución, el doctor Daniel Ploper –Director Técnico de la EEAOC- manifestó, entre otros conceptos, que “esta Unidad Ejecutora es en realidad la formalización de una nueva instancia de coordinación entre la EEAOC y el Conicet”.

Mencionó entre los antecedentes a la sección Biotecnología de la Estación como unidad asociada, y a la propia Estación Experimental asociada con el Conicet desde 2009. “Es una virtuosa conjunción no sólo de intereses, sino de actividades entre dos instituciones de larga trayectoria en el país en cuanto a investigación, desarrollo tecnológico e innovación”, puntualizó Ploper.

Enfatizó que “hoy, más que nunca, el Conicet cuenta con políticas activas para poner a la ciencia y el desarrollo tecnológico –y los saberes que se generan en los institutos y centros investigadores que de él dependen- al servicio de los sectores productivos y, por ende, de toda la sociedad”.

A su turno, el doctor Atilio Pedro Castagnaro –Director Organizador del ITANOA- evocó sus tiempos de estudiantes, cuando junto con sus compañeros de claustros planteaban “la idea de construir una nueva agronomía que no sólo buscara la sostenibilidad económica, sino también la sostenibilidad ambiental y social”.

 

 

Como cierre y principal orador, el doctor Salvarezza apuntó que no le habían quedado dudas de que “esta propuesta de los doctores Ploper y Castagnaro debía culminar con éxito. Como todas las cosas que se realiza en la órbita del Estado, había tiempos que cumplir, pero en 2013 ya teníamos formalizado este convenio con la Estación Experimental, que nos ponía el marco para la creación de la Unidad Ejecutora”.

Mencionó,también que, durante la actual gestión,  el Conicet multiplicó trece veces su presupuesto y que de 3 mil investigadores en 2003 pasó a tener 9 mil, cifra que asimismo cabe para el número de becarios. “Hemos aumentado el número de unidades ejecutoras de 100 a 240, que cubren prácticamente la geografía del país. ¿En qué marco se hizo este crecimiento? Es muy claro: cambiamos de un Estado al que no le interesaba la producción y la innovación -basado en una economía apoyada en el aparato financiero- a uno en el cual se valora la industria y la tecnología. Un Estado con estas características requiere, por tanto, de un aparato científico y tecnológico importante”.