Reunión en la EEAOC: citricultores aúnan fuerzas para prevenir el ingreso del HLB

El Huanglongbing (HLB) -la enfermedad que desvela a los citricultores tucumanos por ser la más destructiva de esas plantas a nivel mundial- fue el tema que reunió la semana pasada a un centenar de personas entre técnicos, productores y especialistas en la sede de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), en Las Talitas, convocados por la Asociación Fitosanitaria del NOA (Afinoa).

“Esta reunión surgió por iniciativa de Afinoa, -que la convocó para concientizar al sector productivo sobre la gravísima situación que se produciría ante el eventual ingreso de la enfermedad a la región. El HLB es una enfermedad que aunque no está presente en nuestra provincia nos preocupa seriamente. La EEAOC desde hace unos ocho años, viene realizando diferentes estudios relacionados sobre monitoreo, dinámica y control del vector y en el ajuste de técnicas de diagnóstico, además de una amplia difusión y capacitación sobre el HLB”, expresó en la apertura del encuentro Daniel Ploper, Director Técnico de la EEAOC.

Puso énfasis  en advertir que no sólo se debe informar sobre los riesgos de la problemática en el sector técnico, sino que  también se hace indispensable  alertar a otros sectores de la población sobre el HLB. “Es un esfuerzo común en una provincia como la nuestra, donde la actividad limonera es tan importante. Pero si el sector productivo involucrado hace sus deberes prolijamente y luego alguien en forma imprudente e irresponsable trae una planta infectada, todo aquel esfuerzo puede resultar inútil”, ejemplificó Ploper.

Hernán Salas, Jefe de la Sección Fruticultura de la EEAOC, expuso exhaustivamente sobre las estrategias para la lucha contra la enfermedad. “Existen –explicó- zonas libres del vector y de la bacteria; otras tienen el vector sin la bacteria; y otras, como la provincia de Misiones, donde se detectaron el vector y la bacteria en plantas infectadas. Si bien las mismas fueron denunciadas y erradicadas por SENASA, esta situación genera una enorme preocupación que debe llevarnos a intensificar las acciones de monitoreo y cumplimiento de todas las disposiciones vigentes, principalmente en relación al material de propagación (viveros protegidos) y al ingreso de fruta de otras provincias (previamente procesada en empaque)”.

Respecto del Noa, dijo que la región está frente a  dos situaciones: “en la parte norte -Salta y Jujuy- las zonas citrícolas tienen el vector pero no la bacteria; mientras que en las zonas de Tucumán y Catamarca aún no tenemos ni el vector ni la bacteria”, señaló Salas.

Sobre su reciente participación en un foro internacional sobre HLB celebrado en Orlando (EEUU), comentó Salas que “hay planteos diferentes para abordar el problema. Existen coincidencias en que la solución mediante la transgénesis sería a largo plazo y la más sustentable. En el corto plazo, solo un manejo basado en el cumplimiento riguroso de los monitoreos, erradicación de plantas enfermas, control del vector y renovación con plantas sanas provenientes de viveros protegidos, hace relativamente factible la convivencia con la enfermedad hasta que aparezca otra solución. Este sería el caso de la citricultura de Brasil, que si bien está sufriendo la enfermedad, convive con ella pero a un costo muy alto. Distinto es el caso de Estados Unidos, en cuyo estado de Florida la situación hoy es muy delicada. Hubo una primera etapa en la que realizaron un trabajo similar al emprendido por Brasil, cuando lo detectaron en 2005, pero por razones de costos finalmente tuvieron que desecharlo parcialmente. Optaron, entonces, por reducir los monitoreos y la erradicación de plantas enfermas  y aplicaron un sistema riguroso de control químico del vector junto con un plan nutricional intensivo adicional al convencional, para procurar que la planta compense las pérdidas a través de esta práctica. En este caso, la única opción viable será el uso de materiales tolerantes o resistentes al HLB, algo que difícilmente suceda en el corto plazo”.

En el caso de Brasil, que convive con el problema, los volúmenes de producción cítrica aún no han decaído y la incidencia de HLB sigue siendo relativamente alta; en Florida, en cambio, esa incidencia se ha ido a valores muy elevados por la no erradicación de plantas enfermas, de modo que la presencia de plantas con bacterias en las quintas es una fuente permanente de inóculo. “Si bien con este sistema de fertilización logran mantener por algún tiempo más un estado aparente aceptable de las plantas, la realidad indica que la producción viene disminuyendo en forma sostenida. Volver atrás con este sistema, para ellos, es imposible”, redondeó Salas.

Gabriela Fogliata, de la Sección Fitopatología de la EEAOC, disertó sobre las actividades que se llevan a cabo desde esa Sección  en apoyo al Programa Nacional de Prevención de HLB, entre ellas ajuste de técnicas de diagnóstico, monitoreo en campo, análisis de muestras (Laboratorio Reconocido de la Red SENASA) y transferencia. “El objetivo es disponer de un sistema de diagnóstico eficiente como soporte fundamental dentro del Programa Nacional de Prevención del HLB. Se busca, asimismo, ajustar técnicas de alta especificidad que permitan un diagnóstico confiable de las bacterias causantes de HLB, una detección de la presencia de concentraciones mínimas de la bacteria causante de la enfermedad en vegetales e insectos  y, finalmente, una adaptación de las técnicas de diagnóstico de menor costo y fácil implementación para aumentar la capacidad de análisis, sostuvo la profesional. Asimismo, informó que en la región se analizaron más de 8000 muestras (de tejido vegetal e insectos) en los últimos años sin que se detecte ningún resultado positivo”.

A su turno, el Jefe de la Sección Zoología Agrícola de la EEAOC, Gerardo Gastaminza, presentó las experiencias llevadas a cabo en los últimos tres años desde esa Sección, en el marco del Programa Nacional de Prevención del HLB que coordina el Ministerio de Agricultura, Pesca y Ganadería de la Nación.

 “Hemos evaluado activos de distintos orígenes para ver la eficacia del control que tenemos y analizar los residuos que dejan esos productos químicos sobre los derivados industriales y la fruta fresca: son  condiciones que deben reunir para que nuestros productos puedan ser exportados y comercializados en el exterior. Hicimos ensayos en Salta y Jujuy a campo  y con resultados alentadores como los que estamos mostrando  hoy”, sostuvo Gastaminza

 En su charla, el especialista presentó seis activos disponibles de los grupos tradicionales y recomendó visitar la página web de la institución http://www.eeaoc-hlb.com.ar/  , donde existe información sobre cómo aplicar esos principios activos a campo.

En cuanto a los aspectos bioecológicos (cómo hay que monitorear a Diaphorina citri para la toma de decisiones), indicó: “Primero debemos saber si el vector está presente o no y  en qué niveles poblacionales, es decir qué cantidad tenemos y si es conveniente o no la aplicación de un producto. Por eso creo que el mensaje sería que, en primer lugar, el productor recorra su finca, y si detecta el vector, denunciar inmediatamente para emitir una recomendación respecto a la conveniencia del control”.

 “En los meses de primavera y comienzos del verano es conveniente intensificar los muestreos para la detección de Diaphorina citri”, remarcó el profesional.

 “En  Tucumán, si bien aún estamos libre del vector, es preciso tomar conciencia de la importancia de mantener este status sin alterar. En la provincia de Salta y Jujuy, donde la Diaphorina citri  sí está presente, pero no la enfermedad, el status sanitario es otro, por lo tanto ahí el productor deberá evaluar sobre la conveniencia de controlar al insecto”.

Cómo realizar los monitoreos de Diaphorina citri  en el campo

Gastaminza  preciso que en los monitoreo de Diaphorina citri  hay que enfocarse primero  a los brotes tiernos de las plantas ubicadas principalmente en las borduras, porque la hembra adulta los necesita para oviponer. Se deben observar, además del adulto, los huevos (muy pequeños, de color naranja) y las ninfas, cuyas características se pueden observar en la página web de la EEAOC.  En el caso de detectarlo es preciso informar inmediatamente al SENASA o a la EEAOC. Si tiene dudas también nos pueden consultar.

Agregó que se puede llevar una lupa de mano para observarla, para aquel que todavía no este familiarizado. “Nuestra recomendación seria, si es de la provincia de Tucumán, que se ponga en contacto con la EEAOC, ya que nosotros brindamos capacitaciones a los productores, personal de campo y les mostramos que es lo que tiene que ver y donde lo tiene que buscar. Esas capacitaciones son totalmente gratuitas y la podemos hacer en la EEAOC o en la finca del productor, donde técnicos de nuestra institución acuden gratuitamente y asesoran como monitorear y que hacer”, manifestó.

Como prevenir  que ingrese a Tucumán el vector

“Diaphorina citri  por sus medios propios es muy difícil que pueda llegar (si bien es un insecto volador) desde el sur de Salta (Metan). Entonces, en lo que hay que poner énfasis es en el traslado de las plantas y no solamente cítricas, ya que también Diaphorina citri puede estar en plantas ornamentales como la Murraya o Mirto. Por eso debemos concientizar del impacto que puede tener para la citricultura nacional el establecimiento del HLB, no solamente económico (aproximadamente 50.000 puestos de trabajo dependen de la citricultura), sino también social, ya que se sabe que la actividad citrícola es en este momento la más demandante en mano de obra que tiene Tucumán”, expresó Gastaminza.

En síntesis, el profesional sostuvo que es importante trabajar  conjuntamente para mantener el estatus sanitario actual que tiene Tucumán. “Consideramos que para lograr ese objetivo  es necesario cumplir con el marco regulatorio vigente. Efectuar un permanente monitoreo de las fincas y capacitarse”, manifestó Gastaminza.

Finalmente, la Ing. Gloria Pérez, Gerente Técnico de AFINOA, explicó que el objetivo y la misión de esa asociación es “mantener el status fitosanitario de la región frente al HLB y otras enfermedades, apoyando los trabajos de investigación, difusión y capacitacion. Formamos parte del Programa Nacional de Prevención de HLB representando al sector privado del NOA junto a otras instituciones oficiales como Senasa, Inase, INTA, la EEAOC y Ministerio de Agricultura, entre otras”, señaló. Agregó que  Afinoa siempre estuvo impulsando o apoyando iniciativas ante el Senasa, que regulan el movimiento de frutas y material de propagación.

 “Trabajamos desde hace 21 años en las barreras fitosanitarias de toda la región para evitar el ingreso de fruta o material de propagación que no cumpla con las normativas vigentes. En este contexto, contamos con barreras en cuatro provincias –Catamarca, Tucumán, Salta y Jujuy-, sistemas informáticos y personal capacitado para evitar el ingreso de cualquier material que pueda modificar nuestro status. Llegado el caso, los barreristas decomisan el material sospechoso y lo incineran”, explicó la Ing. Pérez.

Recomendaciones generales emanadas de la reunión y coincidentes entre todos los expositores:

·         Respetar y hacer respetar todas las normativas vigentes establecidas para los siguientes temas: producción de plantas cítricas en viveros protegidos que aseguren la sanidad del material de propagación; prohibición de la comercialización de la planta ornamental Murraya o Mirto, hospedera del vector y de la bacteria; prohibición del ingreso de fruta de otras provincias sin que hayan sido debidamente procesadas (lavada y cepillada) en un empaque.

·         En cuanto al productor, proceder a comprar las plantas cítricas solamente de viveros que cumplan con las normativas de protección reglamentarias. Monitorear en forma permanente sus plantaciones con el fin de detectar la presencia del vector o síntomas sospechosos. Ante cualquier duda, acudir en forma inmediata a la EEAOC donde se presta el servicio de capacitación y asesoramento en forma gratuita a campo y en laboratorio.