Balance del año 2012 y desafíos para el 2013

La Estación Experimental Obispo Colombres sigue evolucionando al paso de las crecientes demandas de los sectores productivos

El Doctor Daniel Ploper, Director Técnico de la institución, traza un balance de los logros recientes de la EEAOC en los campos de la investigación, el desarrollo tecnológico y los servicios.

“El 2012 fue un año de intensa actividad para la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, a tono con la que venimos desarrollando desde inicios del siglo XXI, sobre todo a partir del 2002, con la reactivación de la economía y el sector agro-industrial. Ese proceso generó una gran demanda de nuestros servicios y el consecuente crecimiento de la EEAOC. Esas demandas surgen de los sectores cañeros, citrícolas y graneros –también de sectores nuevos como el hortícola y las frutas finas- y están referidas tanto a la investigación como al desarrollo tecnológico y los servicios de nuestros laboratorios de semillas, química, biotecnología, zoología y saneamiento, entre otros”, señala el Doctor Daniel Ploper, Director Técnico de  la EEAOC, al trazar un balance sobre el 2012 y las perspectivas del año que se inicia.

Comenta que “hubo un crecimiento importante, sobre todo, en los laboratorios de la sección química. Hoy hablamos ya de una red de nueve laboratorios, todos certificados con normas de calidad ISO 9001 2008; y normas internacionales como la ISO 17025 para determinación de residuos de plaguicidas. Incorporamos gradualmente el análisis de nuevas matrices, fruto del requerimiento de los sectores que hoy exportan, en especial el fruti-hortícola. Esa demanda no sólo proviene de los productores tucumanos, sino también de los de la región y de otros países lejanos: es que no existen muchos laboratorios en el país que puedan hoy ofrecer los servicios que brindamos en la EEAOC”.

Con equipos nuevos que la Estación está adquiriendo –continúa el profesional- se podrá ampliar la cantidad de determinaciones y también los productos analizados, entre ellos el tabaco -tanto el tucumano como el de la región-, en función de la demanda de los compradores internacionales de ese producto.

“Hemos concluido recientemente un proceso de evaluación de los laboratorios y observamos cómo han crecido, ajustándose a normas que queremos extender desde el área de química hacia las demás áreas de servicios. El laboratorio de Semillas está acreditado con las normas Mercosur; el Centro de Saneamiento de Citrus y el laboratorio de Fitopatología, por el Senasa e Inase; el de Química se somete a auditorías anuales a cargo de diferentes organismos y de los tomadores de los servicios, entidades poderosas que cuentan con sus propios sistemas de evaluación para asegurarse la calidad de lo que se les ofrece”, dice Ploper.

En el área de ingeniería, la Estación inauguró en 2012 la primera etapa de un laboratorio de Ensayos y Mediciones Industriales (LEMI); y en 2013 anhela contar con el equipamiento completo. “Es un laboratorio que empezó de cero y está en desarrollo. Muchas de esas concreciones son resultado del enorme apoyo que nos brinda el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación (MINCyT), a través de mecanismos como subsidios a la investigación y créditos para el desarrollo tecnológico. Así hemos podido ir creciendo y adecuando nuestra infraestructura. De hecho, en el aniversario por los 103 años de la EEAOC,  que se celebró el 27de julio, estuvo en la Estación el ministro de Ciencia y Tecnología, doctor Lino Barañao, quien presidió la inauguración del LEMI, como una muestra del apoyo de la Nación”, apunta el profesional.

Empresa de Base Tecnológica AG2 Bio

Otra muestra de ese aporte nacional se materializa en un subsidio importante que la Estación Experimental recibió para crear una empresa de base tecnológica denominada Alfredo Guzmán Agrobiotecnología (AG)2 BIO, que comercializará los desarrollos tecnológicos de la Estación, entre ellos los vinculados al sistema de caña semilla saneada obtenida a través del proyecto vitroplantas. “Será ampliada su comercialización, especialmente fuera de la provincia y a través de esa empresa continuaremos además con el desarrollo de caña transgénica, bioproductos y kits para el diagnóstico de enfermedades vegetales”, explica.

“El MINCyT nos otorgó también –continúa Ploper- un importante subsidio por parte de un fondo sectorial de combustibles para estudios de la producción de alcohol a partir de sorgo. El proyecto se denomina Biosorgo y está realizándose con dos empresas del medio: una de ellas es un ingenio que procesará el sorgo; y la otra, una empresa agrícola que proveerá la materia prima; la EEAOC, por su parte, aportará los estudios para la producción y el procesamiento. El proyecto es uno de los tres aprobados por la Nación con esos fondos sectoriales y el que obtuvo la mayor cantidad de los mismos”.

Menciona el doctor Ploper la continuidad de los programas tradicionales de mejoramiento varietal en caña de azúcar: “Continúa el incremento, en cantidad y superficie del uso de la variedad TUC 95-10. Y estamos prontos a liberar otras variedades", afirma el DT.

El programa de mejoramiento varietal sigue desarrollándose en los cultivos de verano: soja (con nuevas variedades), poroto, trigo y garbanzo. Hay avances en maíz a través de convenios con la Asociación de Cooperativas Argentinas, con el fin de desarrollar conjuntamente variedades de trigo y maíz y los resultados –que se estiman para dentro de unos cuatro años-“causarán mucho impacto”, según Ploper.

Munasqa sigue siendo una variedad de gran demanda por los sojeros

“Sabemos la proyección que tuvo y tiene todavía la variedad de soja Munasqa, que ocupa más del 50 por ciento del área cultivada con esa oleaginosa en el NEA. Calculamos –puntualiza el profesional- que la superficie sembrada en el país con esta variedad ronda entre 1,5 y 2 millones de hectáreas. Es mucho, si se tiene en cuenta que son 19 millones el total de hectáreas sembradas en el país con la oleaginosa. Munasqa sigue siendo además la variedad dominante en Bolivia, con cerca del 60 por ciento del área sojera; y está presente también en Paraguay y Brasil. En este último país existe una línea de soja emparentada a Munasqa que ha dado muy buenos resultados en las evaluaciones y ya fue inscripta como un nuevo cultivar para Brasil. Estamos trabajando en los incrementos de la semilla en ese país, cuya ley de semillas es muy estricta respecto de la protección de la propiedad intelectual”.

Existen variedades de poroto desarrolladas por la EEAOC que están siendo liberadas: TUC 300, de ciclo muy corto, “es realmente un logro espectacular, ya que se trata de un poroto de 75 días que soluciona problemas de finales de siembra de soja y evita las heladas tempranas, como las que acontecieron en 2012. Fue la única variedad que se salvó de las heladas en siembras tardías en el sur de la provincia”, comenta el director de la EEAOC y apunta que en los últimos años se ha impulsado fuertemente la obtención de cultivares con resistencia a las principales enfermedades del poroto, y que en dos o tres años los resultados de estas acciones saldrán a la luz. Con garbanzo, en tanto, “se está trabajando también muy fuerte: hay dos variedades que están siendo inscriptas y otras promisorias que están en fila”, señala.

Saneamiento de Citrus y prevención de HLB

El Centro de Saneamiento de Citrus ha saneado las principales variedades comerciales de las distintas especies, y se está avanzando en ese sentido con el resto de las colecciones. “Existe mucha preocupación por el posible ingreso del HLB, y por eso hay que proteger el germoplasma, para evitar perderlo ante una enfermedad que podría ser muy destructiva. Vinculado a esto, tenemos una fuerte presencia en el Programa Nacional de Prevención de HLB, haciendo todo el monitoreo de plantas cítricas y del insecto vector Diaphorina en todo el NOA, desde el norte de Salta y Jujuy hasta Tucumán. Se confirmó que el vector está presente, pero no la enfermedad. Hubo casos, muy aislados, en la provincia de Misiones, donde se hallaron plantas positivas para HLB que ya fueron erradicadas. El insecto vector, sin la enfermedad, llegó hasta Metán, pero no ha llegado hasta las quintas cítricas de Tucumán. Trabajamos en contacto con el Ministerio de Agricultura de la Nación, como parte del programa nacional de prevención del HLB; y también en otros, como el de Roya de la Soja, en el cual somos laboratorio de referencia”, comenta Ploper.

Malezas

En los temas de control de malezas también existe una demanda muy fuerte, como consecuencia de la aparición de biotipos de varias especies de malezas que muestran resistencia al glifosato. Este es un herbicida de amplio espectro que se viene utilizando masivamente en diversos cultivos, con la consecuente presión sobre la comunidad de malezas que deriva en la presencia de biotipos resistentes. Además del problema que significa el bajo número de especialistas en manejo de malezas en el país, se debe remarcar que para algunos cultivos no existen productos activos registrados que sean eficaces para el control de dichos biotipos. En el caso de los cítricos es un asunto muy serio, porque no puede utilizarse cualquier producto herbicida, ya que además de estar registrado tiene que contar con la aprobación de los clientes compradores de fruta fresca o sus derivados.

 “En la EEAOC venimos realizando un gran esfuerzo al respecto; hemos trabajado intensamente para lograr la zonificación en el NOA del Sorgo de Alepo resistente a glifosato y establecer estrategias para el manejo. Ahora estamos haciendo algo similar con Echinochloa colona; y también con otras malezas que están surgiendo a raíz del uso continuo del glifosato, trabajando coordinadamente con el Senasa y otras instituciones nacionales y organizaciones de productores”, señala el Doctor Ploper. 

Reconocimiento a la labor realizada

Respecto del Premio Don Mario a la Excelencia en el Manejo del Cultivo de Soja, que le fue conferido este año, Ploper dice que lo recibió como guía de un equipo que viene trabajando con ese cultivo hace más de tres décadas. “Es una satisfacción y más por tratarse del reconocimiento de una empresa líder como Don Mario, cuyas variedades de soja ocupan la mayor superficie en Latinoamérica. Consideremos además que en ediciones anteriores –ésta fue la tercera- fueron galardonados el Ing. Rogelio Fogante y el Ing. Antonio Pascale, ambos personalidades distinguidas en el cultivo de la soja”, razona.

Estructura y mantenimiento

Para atender el alza de la demanda de servicios de la EEAOC, en los últimos años hubo que incrementar no sólo la cantidad de personal, sino la especialización de los investigadores y técnicos y la infraestructura de laboratorios y equipos; debió aumentarse, también, la inserción de la Estación en distintos ámbitos. Hoy trabajan en ella unas 430 personas (investigadores y técnicos profesionales, becarios, administrativos, personal de campo y auxiliares), a quienes además hay que añadir pasantes ad honorem.

Es en el área técnica, sobre todo, que la EEAOC ha crecido mucho. “Me gusta poner como ejemplo –comenta Ploper- lo que sucedió en los laboratorios de Química: hace once años había solamente un laboratorio de química en el que trabajaban cinco personas. Hoy hay más de 60 personas en una red de nueve  laboratorios, dotados de equipos de alta complejidad. Excepto en la sede central del Senasa, no hay instituciones que exhiban la complejidad de equipos y prestaciones con que hoy cuenta la Estación. Es el único organismo público, además, que cuenta con un laboratorio oficial para el análisis de biocombustible. En este momento se trabaja bioetanol y la EEAOC cuenta con el único laboratorio que puede extender certificados sobre la calidad de ese producto; hay además proyectos con el biodiesel”.

 “Es mucha gente la que trabaja en la EEAOC y a veces cuesta mantener la estructura. Hay que recordar cómo se financia esto: la Estación Experimental es una entidad autárquica del Gobierno de la Provincia de Tucumán que se sostiene fundamentalmente con los aportes del sector productivo, a través de una tasa que fija la Ley de creación y las sucesivas modificatorias. Por esa norma, todas las producciones agrícolas y agroindustriales tucumanas –aunque sabemos que los beneficios de la Estación trascienden los límites provinciales- deben tributar un valor como reconocimiento al servicio que les presta nuestra entidad. Es el aporte más importante y el resto proviene los aranceles de servicios, convenios y subsidios a la investigación. El sostén fundamental sigue siendo la tasa de la ley; y dentro de eso, el que realiza el sector cañero e industrial azucarero representa casi la mitad de los ingresos. Esta extrema dependencia de las producciones conlleva algunos riesgos. En 2011 tuvimos el problema de las heladas que afectaron la producción de azúcar; y conocemos las dificultades del 2012 por las sequías que afectaron en especial los cultivos de granos y también los de la caña. Sin embargo lo que más nos afectó en 2012 fue el bajo precio del azúcar, ya que estamos con precios sensiblemente menores a los de 2011 e incluso 2010. Los ingresos de la Estación se vieron menguados y, consecuentemente, la concreción de nuestra planificación tuvo problemas. Afortunadamente, el gobierno de la Provincia nos aportó los fondos necesarios para mantener en marcha nuestras actividades, ya que por ley le corresponde hacerlo frente a este tipo de situaciones. Buscamos asimismo otras maneras de sobrellevar esta situación, que podría llegar a afectar seriamente el funcionamiento de nuestra institución. Aquí deberían jugar un rol especial los sectores que se benefician con el accionar de la Estación y que contribuyen al sostenimiento y al crecimiento de aquélla. Si analizamos, el desarrollo de laboratorios con equipamiento de creciente complejidad como el nuestro se llevó a cabo frente a los requerimientos del mercado. Recordemos que Tucumán es el  primer productor mundial de limón, primer industrializador de ese fruto y segundo o tercer exportador -depende del año- de limón como fruta fresca. Una industria que juega en primera, entonces, necesita del apoyo tecnológico como el que procuramos brindar. La complejidad de los problemas de hoy no tiene comparación con la de 30, 20 o 10 años atrás. Ha aumentado, de manera progresiva, la importancia del trabajo en equipo y la capacitación del personal, porque cada nuevo instrumento –como un cromatógrafo liquido masa/ masa, que hemos licitado recientemente para la sección Química- demanda especialistas que lo manejen y una capacitación continua.

Desafíos para el 2013

Ploper subrayó que el 2013 llega con numerosos objetivos y planes. “Hay muchísimos desafíos.   Estamos poniendo en marcha una serie de proyectos, como Biosorgo para etanol; y Probicaña, que busca el crecimiento vertical dentro de la productividad de caña de azúcar e incluye la evaluación de nuevos sistemas marco de plantación y riego.

Está también poniéndose en marcha un nuevo proyecto –impulsado por la provincia con apoyo de la Corporación Andina de Fomento- para el aumento de la competitividad de la industria azucarera, que incluye un elemento vinculado al apoyo al pequeño productor de Tucumán. Aquí la Estación juega un papel clave con el abastecimiento de caña semilla saneada, diagnósticos y análisis de suelo para mejorar la capacidad de fertilizar. Es una actividad que apunta a levantar la producción. Si se analizan los mapas de rendimiento de caña de azúcar en la Provincia, surge el dato de que existen muchos sectores –correspondientes a pequeños y medianos productores- donde la productividad es baja en razón de, sobre todo, la falta de tecnología. En algunos casos puede haber problemas de suelos o ambiente, pero fundamentalmente es por falta de incorporación de tecnología y por razones de organización. El proyecto está por ser lanzado formalmente en estos días. Nosotros  ya estamos trabajando para todo lo que tiene que ver, fundamentalmente, con la provisión de semilla saneada de caña de azúcar, de variedades y manejo apropiado de semilleros. La Corporación Andina de Fomento incluye el apoyo a ingenios de Tucumán, Salta y Jujuy para mejorar la competitividad de la industria”.

Autoevaluación

"En 2012 avanzamos en el proceso de evaluación de la EEAOC que lleva adelante la Subsecretaría de Evaluación Institucional del Mincyt. Este proceso, que se inició en 2011 con la autoevaluación, prosiguió este año con la evaluación externa, realizada por siete consultores externos. A partir de ahora se inicia la tercera fase del proceso, que incluye la formulación y concreción de un plan de mejoras, que apuntan a lograr un fortalecimiento de la institución. Los resultados positivos obtenidos hasta el presente posibilitarán insertar aun más a la EEAOC en el sistema nacional de ciencia y tecnología.

También se han dado pasos importantes en 2012 para profundizar la vinculación con el Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), Desde 2009, la EEAOC es unidad asociada al Conicet, habiéndose presentado hacia fines de este año un proyecto para la creación de una unidad ejecutora de doble dependencia (EEAOC-Conicet).

Todas estas acciones tienden a fortalecer a la EEAOC y sostener el crecimiento necesario para acompañar las crecientes demandas del sector productivo agroindustrial. Con 103 años de historia, la EEAOC sigue liderando la investigación y desarrollo tecnológico agroindustrial del norte del país, con todo lo que esto exige", finalizó Daniel Ploper.