XIX Taller de Híbridos de Maíz

Tecnologías, manejo y economía fueron algunos de los temas abordados en la jornada organizada por la EEAOC el 26 de septiembre en la Rural.

La Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) reunió la semana pasada en el centro de convenciones de la Sociedad Rural de Tucumán a más de  300 asesores y productores líderes de la región y del Noa, con el objetivo de difundir los últimos conocimientos que permitan incrementar los rendimientos a campo del cereal en nuestra región.

La institución, siempre a la vanguardia de las investigaciones en nuestra provincia, exhibió un variado temario interdisciplinario, presentado por los profesionales de las secciones de Granos, Agrometeorologia, Sensores Remotos, Fitopatología, Semillas, Suelo y Zoología

La apertura estuvo a cargo del coordinador del Programa Granos, ingeniero Mario Devani, el coordinador del Proyecto Trigo y Maíz, ingeniero Daniel Gamboa y. del Director Técnico de la EEAOC, doctor Daniel Ploper. Los profesionales destacaron el esfuerzo que realiza la institución para efectuar todos los ensayos y sostener los programas de investigación y servicios brindados al  sector agroindustrial de Tucuman.

“Son momentos económicos difíciles, no solo para el país sino que también en la EEAOC estamos atravesando dificultades; no obstante seguimos y seguiremos sosteniendo todos nuestros programas e investigaciones”, expresaron.

Asimismo, agradecieron a la Sociedad de Rural de Tucumán por “abrir las puertas durante su muestra anual”, para este evento destinado al medio productivo de la provincia. “Muchas gracias a la SRT por la oportunidad de poder llevar a cabo aquí nuestro taller de maíz. Consideramos que el cultivo de maíz es clave en la sostenibilidad del Este tucumano. Agradecemos también a las empresas que siempre nos acompañan”, subrayaron.

La jornada contó con varias charlas de diferentes temas, y con la participación de los asesores Alejandro Cuadra y Antonio Izquierdo, quienes contaron sus experiencias de campo sobre una nueva temática relacionada a los Cultivos de Servicios, incorporada este año como novedad en el evento. También participó como invitado el especialista Ing. Agr. Jorge Bonilla, responsable del área de Agronomía para NOA y NEA de la empresa Pionner, quien habló acerca del Corn Stunt o Spiroplasma y su vector. Ver Presentaciones > Cuadra | Izquierdo | Bonilla

Maíz: respuesta a las condiciones agrometeorológicas de la Subestación Monte Redondo.

Abrió las disertaciones el  ing. César Lamelas, Jefe de la Sección Agrometeorología de la EEAOC, quien  presentó un resumen del análisis agrometeorológico.

“Se propuso evaluar la respuesta de cultivares de maíz a las condiciones agrometeorológicas de la subestación Monte Redondo en el período 2005-2019. Se compararon modelos de estimación de rendimientos medios, desarrollados por la EEAOC y modelos de estimación de rendimientos potenciales, desarrollados por INTA Balcarce”.

“Se trabajó con datos generados por la red de estaciones meteorológicas automáticas (REMA) (www.eeaoc.org.ar/agromet/index.php)”.

“Se correlacionaron los rendimientos medios de macroparcelas con los índices de eficiencia térmica, hídrica y radiactiva, individualmente y en conjunto, siendo esta última, la que arrojó los mejores resultados con coeficientes altamente significativos. Además, los modelos de estimación de rendimientos máximos no se ajustaron a los rendimientos logrados en macroparcelas, debido a que se evaluaron aplicaron los modelos a las condiciones reales y no las óptimas en cuanto a disponibilidad de agua y nutrientes”. Ver Presentación > Lamelas

Resultados de la Red de macroparcelas de maíz

Desde la Sección Granos, los ingenieros Daniel Gamboa y Fausto Cainzo, del Proyecto trigo y maíz, expusieron trabajos utilizando diferentes análisis. Los datos analizados fueron proporcionados por ochos macroparcelas, cuatro de las cuales estuvieron distribuidas en la Provincia de Tucumán, dos en Salta, una en Santiago del Estero y una en Catamarca. En cada parcela participaron más de 30 híbridos comerciales pertenecientes a 13 empresas semilleras. Las macroparcelas fueron sembradas en franjas con testigos apareados y los datos obtenidos se mostraron comparando los rendimientos de los materiales de la grilla.  “Vale la pena aclarar que este año en particular tuvimos inconvenientes con algunos de los híbridos sembrados, a causa de semilla de calibres que complican la calidad de siembra  y como consecuencia de ello se obtuvieron rendimientos erráticos en algunas localidades, lo que impacto en la evaluación de los mismos”, resaltaron los profesionales.  También, se realizó un análisis de estabilidad para poder clasificar a los híbridos de acuerdo a su comportamiento frente a los diferentes ambientes. Además, se expusieron tablas con datos de porcentajes de enfermedades como Tizón del norte y Spiroplasma, que fueron obtenidos de las lecturas de 6 macroparcelas. Como es habitual, se mostraron  las diferencias de brechas de los rendimientos en  cultivos  manejados con alta  tecnología disponible y de alta calidad de siembra, versus el cultivo realizado con el manejo usualmente utilizado por  la mayoría. Por último, y como algo novedoso, se presentó un cuadro resumen con colores de fácil lectura en donde los asistentes pudieron conocer el perfil sanitario y productivo de cada uno, y de esta manera, elegir los más convenientes de acuerdo a su ambiente.

Finalmente, se hicieron recomendaciones sobre manejo y elección de cultivares para la próxima campaña. Ver Presentación > Proyecto Maíz 

Economía: análisis de costos y rindes de indiferencia

Desde el equipo de la Sección Economía, las ingenieras Daniela Perez y Virginia Paredes, presentaron los resultados de la encuesta de fin de campaña de maíz (EME), un análisis de costos y rindes de indiferencia comparando 2018/19 2017/18 y un estudio comparando la comercialización en el mercado de futuros vs la venta en el disponible.

De acuerdo con la encuesta de fin de campaña de maíz 2018/19, el rendimiento promedio obtenido fue de 6,97 t/ha. Los promedios de finca registraron valores mínimos promedio de 5 t/ha y valores máximos promedio de 9 t/ha. Si se analiza el rinde promedio por departamento, La Cocha tuvo el mayor promedio (7,61 t/ha) y Leales el mínimo (6,27 t/ha).

Se observó que los productores utilizaron más de un criterio para elegir los maíces a sembrar, pero el que prevaleció fue el rinde (29%), seguido por el precio (21%) y en tercer lugar el evento (20%). La densidad de semilla empleada por el 78% de los encuestados fue de 55.000 semillas. Los eventos elegidos para siembra fueron VT3PRO en un 45% de la superficie relevada por la encuesta, Víptera (18%), PowerCore (12%), Leptra (10%), híbridos convencionales (10%), Ultra (3%) y Bt/MG (2%). El 85% de los encuestados realizó refugio y la semilla utilizada en los mismos tuvo origen en los semilleros.

En lo referente a la fertilización, el 57% dijo haber realizado análisis de suelo en laboratorio con una frecuencia de 3 años o más. Para el 44% de los encuestados el valor de materia orgánica observado estuvo entre 1,5%-2%.  El 79% de los encuestados utilizó fertilizantes nitrogenados en esta campaña, donde las fuentes más utilizadas fueron la urea (44%) y el nitrodoble (39%).  Con respecto a la fertilización con fósforo, el 50% de los encuestados lo utilizó. La fuente más empleada fue el superfosfato triple de calcio (55%). Con respecto al control de insectos, en el área encuestada, el 42 %de los encuestados dijo haber realizado 2 aplicaciones en el maíz convencional. En el caso del maíz con evento un 63% de los encuestados realizó 1 aplicación. Con respecto a las malezas el 43% de los encuestados dijo haber tenido problemas para controlarlas y el 94% dijo haber solucionado el problema. El 40% de de los encuestados realizaron 4 aplicaciones. Sobre las enfermedades el 48% dijo haber tenido problemas con enfermedades de planta o espiga. Además el 97% no efectuó aplicaciones de fungicidas. Ver Presentación > Economía y Estadísticas 

Situación sanitaria del cultivo de maíz

La Ing. Agr. Catalina Aguaysol, de la Sección Fitopatología de la EEAOC, comentó los resultados obtenidos durante la campaña 2018/2019. Se realizaron prospecciones de enfermedades foliares a campo en localidades de los departamentos de Burruyacú y Cruz Alta en la provincia de Tucumán y en Los Altos, Catamarca. Las enfermedades foliares se presentaron con diferentes niveles de incidencia y severidad según la susceptibilidad de los híbridos y según los ambientes. Las enfermedades que se observaron fueron Tizón de la hoja (Exserohilum turcicum) con niveles de severidad inicial que variaron entre un 2 y 5% y un nivel máximo para el hibrido más susceptible del 40% en localidades de la provincia de Tucumán. “En Los Altos, Catamarca, esta enfermedad alcanzó un nivel de severidad de un 30%. Asimismo, determino la presencia de Roya polisora (Puccinia polysora) y Mancha por Cercospora (Cercospora zeae-maydis) con niveles de severidad de 10% y 15 % respectivamente”, indicó.

“La incidencia de Mancha café producida por Physoderma maydis fue baja, no superó el 5% de plantas afectadas con una severidad en hoja de hasta un 40%  en la localidad de Overo Pozo. La presencia de síntomas producidos por bacteria fueron casos puntuales en las localidades de La Cruz, Puestos de Uncos, en la provincia de Tucumán y en los Altos, Catamarca donde se determinó como agente causal a Acidovorax avenae subsp. avenae causante de la enfermedad rayado foliar del maíz”.

Aguaysol también informó sobre el comportamiento de los híbridos templados, tropicales y mezcla frente a Tizón de la hoja  en la macroparcela de Overo Pozo. “El grupo de híbridos templados presentó niveles de severidad en hoja  que variaron entre 1 a 40%. Los híbridos mezclas entre 1 a 15% y tropicales entre 1 y 10% de severidad”.

La profesional se refirió, además, a los resultados de las evaluaciones de la incidencia de patógenos en granos en cinco macroparcelas ubicadas en Overo pozo, Piedrabuena y Burruyacú en la provincia de Tucumán; una macroparcela en General Mosconi, Salta y una en Los Altos, Catamarca.  Los valores promedios de incidencia en granos fueron entre 10 a 28% de F. verticillioides  en los tres grupos de híbridos en Overo Pozo, Piedrabuena, Burruyacú, Tucumán y Los Altos, Catamarca y menos del 10% en Gral. Mosconi, Salta. La incidencia promedio de F. graminearum alcanzó valores máximo de 10 % en Gral. Mosconi y menos del 7% en el resto de las macroparcelas evaluadas. La incidencia promedio de Diplodia sp. (Stenocarpella maydis) no supero al 2,5%.

Por último, la especialista  brindó recomendaciones referentes a la importancia de los monitoreos a campo a partir de V8 hasta 15 días después de R1, para detectar la presencia de enfermedades, cuantificar los niveles de infección y tomar decisiones oportunas. Ver Presentación > Fitopatología

Experiencias de fertilización en el cultivo de maíz

El Ing. Agr. Gonzalo Robledo, de la Sección Suelos y Nutrición Vegetal, expuso sobre las experiencias de fertilización en el cultivo de maíz y brindó recomendaciones.

En la provincia de Tucumán, la superficie destinada a la producción de granos durante la campaña pasada fue de 272.700 has aproximadamente, de las cuales, el 34% fueron ocupadas por el cultivo de maíz. Este bajo porcentaje de rotación, la utilización de híbridos de maíz de mayor potencial y la insuficiente reposición de nutrientes por parte de los productores han provocado la degradación física, química y biológica de los suelos de nuestra región productora de granos. La degradación química, se traduce en importantes pérdidas de materia orgánica (MO), Nitrógeno (N) y fósforo (P).

La necesidad de nutrientes por parte del cultivo de maíz es aproximadamente 20 kg/ha de N y 8 kg/ha de P2O5 por cada tonelada de grano producido, lo que significa que para producir 6000 kg/ha de granos se necesitan 120 kg/ha de N y 45 kg/ha de P2O5 aproximadamente. Estas necesidades deben ser cubiertas por el aporte (parcial) que hace el suelo y por el agregado de fertilizantes.

Con respecto al Nitrógeno, la dosis recomendada depende del contenido de MO de los suelos y los rendimientos esperados por parte del cultivo. En nuestras condiciones, un suelo que contiene 2% de MO puede aportar al cultivo aproximadamente 70 kg/ha de N. Esto significa, que para un maíz de 6 ton/ha se debería fertilizar con 50 kg/ha de N (equivalente a 100 kg/ha de Urea aproximadamente). Esta fertilización se recomienda realizarla hasta seis hojas verdaderas (V6), momento en el cual, la gramínea presenta la mayor demanda de N. Se considera de gran importancia dividir la dosis para aumentar la eficiencia de los fertilizantes nitrogenados: 30% a la siembra y el resto hasta V6. Con respeto al uso de diferentes fuentes, durante esta campaña no hubo diferencias entre el uso de la Urea y el Nitrato de amonio calcáreo. El cultivo antecesor también es muy importante a la hora de definir la dosis de fertilización. Ensayos llevados a cabo por la Sección Suelos y Nutrición Vegetal demuestran el aporte nutricional que realizan los distintos cultivos de servicios (CS) al sistema de producción de granos en nuestra región. De esta manera,  la implantación de una leguminosa como CS durante el invierno  aporta al sistema entre 20-22 kg/ha de N orgánico por cada tonelada de materia seca producida, por lo cual se puede disminuir la dosis tradicional del fertilizante mineral.

Para el caso del Fósforo, el valor crítico en el suelo por debajo del cual el cultivo tiene mayores probabilidades de responder a la fertilización fosfatada es de 13 ppm. En este sentido, una dosis recomendable para una producción de 6 tn/ha sería de 45 kg/ha de P2O5 (100 kg/ha de Superfosfato Triple de Calcio aproximadamente). Esta dosis recomendada es sola considerando la extracción por parte del cultivo durante ese año, y no aumentarían los valores de P en el suelo. Si lo que se pretende, además de reponer lo que extrae el cultivo durante una campaña, es aumentar el valor de P cuando éste se encuentra por debajo del valor critico, se debería  agregar a la dosis anterior 15 kg/ha de P2O5 aproximadamente por cada ppm que se quiera incrementar. Ver Presentación > Suelos y Nutrición Vegetal

Tecnologías: Uso de los Sensores Remotos y SIG

El equipo de trabajo de la Sección Sensores Remotos, integrado por los licenciados Federico Soria y Javier Carreras Baldres y los ingenieros  Carmina Fandos y Pablo Scandaliaris presentaron como todos los años los resultados de la rotación soja/maíz en las últimas campañas y cultivos antecesores del maíz campaña 2018/19. Asimismo, mostraron un ejercicio de "Aplicación de índices de vegetación a un lote comercial de maíz”. 

Con respecto al primer tema, la ingeniera Fandos explicó que las tecnologías relacionadas con el uso de sensores remotos y SIG presentan un gran potencial para la obtención de información de secuencias y rotaciones de cultivos a escala regional.

“El objetivo del presente estudio fue analizar el panorama de la rotación soja/maíz considerando las campañas estivales entre los años 2016 a 2019 y las secuencias de cultivos antecesores del maíz sembrado en la campaña 2018/19 considerando las campañas estivales e invernales entre los años 2018 y 2019. El análisis en conjunto de todas las secuencias de cultivos reveló que el 76% de la superficie del agroecosistema soja/maíz 2018/19 fue sembrada al menos una vez con maíz y el 24% restante ninguna vez, en la serie de campañas 2015/16 a 2018/19. Alrededor del 43% de la superficie fue sembrada sólo en una campaña con maíz, el 30% en dos y el 3% en tres campañas”, puntualizó Fandos.

Con respecto al análisis de la repetitividad de los cultivos de maíz a nivel departamental, la profesional sostuvo que  se constató “que en el departamento Burruyacu predominó la categoría de maíz en 2 campañas seguida por maíz en 1 campaña; mientras que en los departamentos Cruz Alta, Leales, Graneros y La Cocha, los principales porcentajes correspondieron a las categorías de maíz 1 campaña y maíz 0 campaña, respectivamente”

Con respecto a las secuencias de antecesores del maíz 2018/19, dijo que se observó un predominio del grupo integrado por secuencias con soja en el verano 2017/18, barbecho u otro cultivo en el invierno 2018 y maíz en el verano 2018/19; mientras que el segundo lugar fue ocupado por el grupo conformado por secuencias con soja en el verano 2017/18, trigo en el invierno 2018 y maíz en el verano 2018/19.

Por su parte, el lic.Federico Soria, presentó el ejercicio denominado "Aplicación de índices de vegetación a un lote comercial de maíz”. “Se tomó como ejemplo una finca del este de la provincia que fue sembrada con maíz en condiciones controladas, de la cual se conocían parámetros agronómicos.

En primer lugar se definió qué son los índices de vegetación realizados a partir de imágenes satelitales multiespectrales. Y a partir de esta definición se analizaron los resultados de índices como NDVI ((Normalized Difference Vegetation Index ), GNDVI (Green Normalized Difference Vegetation Index), RVI (Ratio Vegetation Index), EVI (Enhanced Vegetation Index), SAVI (Soil Adjusted Vegetation Index), MSI (Moisture Stress Index), NDMI (Normalized difference Moisture Index), GCI (Green Coverage Index)”, detalló el profesional.

Entre las conclusiones, Soria destacó que los índices utilizados en este ejercicio mostraron un patrón espacial consistente, en el que se demarcaban sectores donde las condiciones del cultivo eran diferentes.

También resaltó que el NDVI y otros índices, “son excelentes indicadores del estado del cultivo, pero son eso: indicadores, apoyos, herramientas que nos ayudan a la toma de decisiones o indican por dónde empezar a mirar o comprobar situaciones de cultivo”.  Ver Presentaciones > Fandos | Soria

Análisis de calidad de la semilla de maíz

La ingeniera Amelia Rayó, integrante del Laboratorio de Semillas de la EEAOC, presentó el porcentaje de grano dañado por Fusarium spp en híbridos de maíz procedentes de 8 localidades: Overo Pozo, Tala Pozo, Piedrabuena, Burruyacú, Lajitas, Mosconi, El Verde, Los Altos, efectuados por el equipo de la Sección semilla,  mediante determinaciones de observación macroscópica.

“Se pesaron 100 grs. de cada muestra de las distintas localidades, considerándose como granos dañados a los que presentaban estrías de coloración blanquecina, síntoma característico de F. verticillioides y  una masa algodonosa de micelio  de coloración rosada, típica de F. graminearum”, señaló la ingeniera. “Estas observaciones se realizaron en laboratorio con precisión y uniformidad entre las muestras, lo que nos permite caracterizar híbridos, ambientes y comparar campañas frente a la presencia de Fusarium spp.”, agregó.

En relación a los ambientes evaluados las localidades de Overo Pozo, Tala Pozo y Piedrabuena, sostuvo que fueron las que tuvieron un mayor porcentaje de granos dañados por F. verticillioides; mientras que Mosconi y Burruyacú presentaron mayores porcentaje de granos dañados por F. graminearum, destacándose a Los Altos como la localidad que tuvo menor porcentaje de daños por ambos patógenos.

“Del análisis por sangre se observó, al igual que en la campaña 2018, que los híbridos templados presentaron mayores porcentajes de granos dañados”.

Al comparar los eventos en esta campaña, los híbridos que presentaron la tecnología que provee protección de espigas, tuvieron en general, un mejor comportamiento en cuanto a daño de granos, similar a lo acontecido en la campaña pasada.

También recomendó tener prudencia con la información disponible, debido a que corresponde a datos de una sola campaña. Ver Presentaciones > Semillas

Las principales plagas del cultivo de maíz 

Desde la Sección Zoología Agrícola, el ing. Augusto Casmuz, expuso sobre las principales plagas que ocurrieron en la campaña 2018/19 en el cultivo. Entre ellas se mencionó al gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) en maíces Bt, la chinche de los cuernos (Dichelops furcatus) en etapas iniciales y los problemas de Corn stunt spiroplasma (CSS), enfermedad transmitida por la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis).

Durante la última campaña hubo ataques generalizados de S. frugiperda en la mayoría de los maíces Bt, salvo aquellos materiales que expresan la proteína Vip3A. En el taller, se presentaron experiencias referidas al manejo del gusano cogollero en maíz Bt, destacando que las aplicaciones de insecticidas lograron reducir la incidencia de la plaga por debajo del umbral de daño, con incrementos del rinde en el cultivo. Se mencionó la importancia del monitoreo de la plaga en los maíces Bt y la incorporación de las áreas refugio, para lograr preservar por más tiempo esta valiosa tecnología en el maíz.

Se mencionó que la chinche de los cuernos (Dichelops furcatus) fue favorecida por las abundantes precipitaciones ocurridas al inicio de la campaña 2018/19. Esta situación permitió que se desarrollen importantes niveles de la plaga sobre malezas y los cultivos de garbanzo o trigo, que posteriormente pasaron a ocasionar daños en el maíz en sus fases iniciales. Los daños causados por D. furcatus pueden ser de distinta gravedad: desde plantas con algunas pocas perforaciones en hojas, hasta plantas con daños en el meristema de crecimiento, con reducciones del porte, producción de macollos y pérdidas casi totales de la productividad. El manejo de esta plaga deber ser focalizado antes de la siembra del cultivo y durante su desarrollo inicial. Entre los elementos para el manejo de D. frucatus, se destacó al monitoreo de los lotes, previo a la siembra del cultivo, con el objeto de definir la inclusión de algún insecticida si fuese necesario. Otra práctica de manejo es el empleo de semillas de maíz tratadas con insecticidas del grupo de los neonicotinoides y el posterior seguimiento del cultivo una vez emergido para reducir la probabilidad de que ocurran daños de D. furcatus en las fases iniciales del maíz.

Esta última campaña hubo numerosas consultas sobre Corn stunt spiroplasma (CSS), enfermedad considerada como endémica en el norte del país y que afecta el sistema vascular de la planta. El CSS es transmitida por la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis), único vector conocido, que es capaz de transmitir dicha enfermedad. Por ello, las prácticas de manejo están focalizadas en el control de este vector. Entre ellas, se destacan el manejo de las plantas de maíz guacho, ya que sobre ellas se desarrolla el vector, la elección de materiales de maíz tolerantes a la enfermedad y el empleo de insecticidas curasemillas del grupo de los neonicotinoides para el control de D. maidis en las primeras etapas del maíz y el monitoreo del vector una vez pasado el efecto del tratamiento de semillas. Ver Presentación > Casmuz