La emergencia por la langosta exige el trabajo conjunto entre productores, técnicos y funcionarios

Fuente: La Gaceta
Sabado 09 de Septiembre de 2017
Grignola y Rodríguez Prados, del Senasa local, aluden a la situación y a las medidas de prevención.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) encabezó una reunión, el martes pasado, con asociaciones de productores, funcionarios del Ministerio de la Producción de Tucumán y técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), con el fin de realizar un análisis del escenario de la plaga de langosta en la provincia, explicar las tareas que se están realizando y definir estrategias para trabajar articuladamente en su control. Estuvieron presentes en la reunión Carlos Grignola, director del Centro Regional NOA Sur del Senasa; Rafael Rodríguez Prados, coordinador temático de Protección Vegetal; José Luque, responsable regional del programa de Acridios; Bartolomé del Bono, secretario de Asuntos Agrarios y Alimentos; José Ignacio Lobo, por la Sociedad Rural de Tucumán y representantes de la Asociación de Productores del Noroeste (Apronor), de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) y del Colegio de Ingenieros Agrónomos y Zootecnistas de Tucumán (Ciazt).
Durante el encuentro, referentes del Senasa explicaron la situación actual de la plaga en el país, distribuida en 10 provincias de la Argentina y países limítrofes como Bolivia y Paraguay. En el caso de Tucumán, se informó que se detectaron focos desde el noreste, en la zona del río Tajamar sobre la ruta 304, hasta el sur de Tucumán, en el límite tripartito con Santiago del Estero y Catamarca.
“Tenemos tres equipos trabajando en Tucumán y zonas de influencia. Vamos a sumar un grupo más. Se continúan con las tareas permanentes de monitoreo y control, articulando nacionalmente para el control de la plaga”, explicó Rodríguez Prados, coordinador temático de Protección Vegetal del Senasa.
Desde la provincia, adelantaron que pondrán a disposición productos químicos y motomochilas para que los productores puedan realizar las aplicaciones en sus campos con apoyo del Senasa.
Por su parte, los productores que asistieron al cónclave en la sede del Senasa solicitaron la ampliación del presupuesto, diseñar una estrategia para cada zona y reforzar la articulación.
“Necesitamos acciones inmediatas y, al mismo tiempo, seguir solicitando los recursos acordes a la emergencia que estamos transitando”, plantearon.
Interministerios
El miércoles pasado, por otra parte, se realizó una reunión entre los Ministerios de la Producción -encabezado por el ingeniero Juan Luis Fernández- y de Salud -encabezado por la ministra doctora Rossana Chahla- con el Senasa (foto superior), para definir la estrategia de control para zonas urbanas y periurbanas, de manera tal de preservar la salud humana.
Durante la reunión analizaron los insecticidas que se aplicarán en dichas áreas con el objetivo de que no afecten a la comunidad.
Ante esta situación, la titular de la cartera sanitaria puso a disposición a todo su equipo para trabajar de forma conjunta en caso de cualquier necesidad.
En tanto, el ministro de la Producción remarcó: “Lo que queremos hacer con Salud es acordar el tratamiento de este tema en áreas urbanas y periurbanas, donde no se puede entrar con los mismos productos que se usan en las áreas rurales (deben ser aprobados para los que se usa en ciudades, como por ejemplo para dengue)”. “Con respecto al ser humano, la langosta no tienen ningún tipo de inconvenientes; no es un vector de enfermedades”, aclaró.
El Senasa
En ese sentido, Carlos Grignola, director del Centro Regional NOA Sur de Senasa, expresó: “estamos dándole prioridad a la emergencia: todos los recursos materiales y humanos los estamos poniendo para afrontar esta situación con la mayor eficacia posible”.
Por su parte, Rodríguez Prados, en diálogo con LA GACETA Rural señaló: “La reunión fue muy positiva porque los especialistas nos pusieron al tanto sobre las características biológicas de la plaga y sobre su ciclo de vida. Esto es muy importante: hoy, las langostas están en un ciclo migratorio, voladora, y aún no copularon, por lo que es el momento oportuno para disminuir su población y número de individuos, porque las langostas nuevas no copulan ni oviponen. Pero las aplicaciones aéreas con químicos deberán hacerse respetando los ríos y aguadas. Hay que actuar con premura, porque se estima que en un plazo de 45 días, cuando haya nacimientos de langostas, la situación se pondrá peor. Tenemos listas motomochilas y camiones Unimog, y los agricultores deben capacitar a sus jefes de finca y/o capataces, sobre cómo atacar a las langostas”. Desde el Senasa continuamos con los costosos monitoreos y los controles de manera terrestre con un numeroso grupo de personal y vehículos.
“El principal problema es que las mangas de langostas de este año son más grandes que las que tuvimos en 2015 y 2016”, señaló. Emergencia
El Organismo, junto a los gobiernos provinciales y las asociaciones de productores rurales, continúa trabajando en forma permanente en el monitoreo y control de la plaga, con el objetivo de reducir su población y minimizar el riesgo de pérdidas económicas. En caso de detección, es obligatorio denunciar su presencia en las oficinas del Senasa, al teléfono 0800-999-2386 (opción 3), enviar un correo a acridios@senasa.gob.ar o a través de la aplicación para Android Alertas Senasa, a la delegación provincial o del INTA más cercana.