Una mayor presencia de malezas resistentes bloqueó el buen rendimiento de los maíces

Fuente: EEAOC publicada en La Gaceta
Sabado 26 de Agosto de 2017
Daniel Gamboa reseñó cuáles fueron los puntos positivos y negativos de esta campaña. La rotación es un arma clave para los híbridos
CAMPAÑA DE GRANOS
Desde la Sección Granos de la Estación Experimental Agroindustiral Obispo Colombres (EEAOC) de Tucumán, el ingeniero Daniel Gamboa, Coordinador del Proyecto Trigo y Maíz, describió el panorama de la actual campaña maicera en Tucumán.
“La trilla de maíz finalizó hace aproximadamente una semana en casi toda la provincia y los resultados obtenidos fueron diferentes, dependiendo de las situaciones climáticas que se dieron en cada uno de los lotes maiceros que se sembraron”, explicó Gamboa.
En la presente campaña, además de las condiciones desfavorables para el cultivo, provocadas por la falta de precipitaciones y las altas temperatura que afectaron de distinta manera a los lotes cultivados, el especialista remarcó que “este año se observó una gran cantidad de malezas lo que perjudicó el rendimiento de los maíces”.
“El tema de las ‘malezas resistentes’ se vuelve cada vez más recurrente y nos preocupa. Antes, la soja nos limpiaba el terreno y nosotros entrábamos con el maíz a un lote limpio, se utilizaban los herbicidas tradicionales y no había problemas; pero ahora no pasa no lo mismo, porque son muchas las ‘malezas resistentes al glifosato’ y hay que empezar a emplear ‘residuales’’, que es una tecnología diferente”, puntualizó.
Respecto de esto, el profesional destacó la importancia de realizar un buen manejo del cultivo para lograr mejores resultados.
“Aquellos campos más prolijos, con una rotación de entre un 40% y un 50%, que vienen con un buen control de malezas y que también realizaron en invierno los barbechos, son los campos que en esta campaña se han beneficiado mucho con respecto a la performance de maíz”, destacó Gamboa.
En cuanto a las “fechas de siembras”, el profesional indicó que “esta campaña han sido bastante variables, ya que tuvimos un enero muy atípico, bastante seco y con escasos períodos de lluvias, que hizo que los resultados en la cosecha fueran muy distintos según la zona, y con algunas sorpresas negativas para muchos productores. El rendimiento se estima que está alrededor de los 6.000 kg y 7.000 kg, de promedio (similar a la pasada campaña), dependiendo de la zona. Esta es una campaña diferente y todos los datos específicos serán expuesto en el taller de maíz que realiza la Eeaoc todos los años en el mes de octubre”, subrayó Gamboa.
En cuanto a lo comercial, el profesional resaltó que, en los últimos años, el maíz viene dando un buen valor de rentabilidad; por lo tanto, “se lo está considerando como más importante en la empresa y se están levantando los niveles de siembra y rotación”.
Recomendación
Gamboa destacó que un tema clave para el rendimiento de los híbridos es la “fertilización”, una práctica que si bien este año fue más empleada por los productores locales, aún sigue siendo un tema que es necesario profundizar.

“Actualmente, fertilizar es una necesidad debido a los potenciales que tienen los híbridos. Es una herramienta que, si se utiliza en forma sistemática y continua, mejora el rendimiento general de los híbridos y, además, se ve el beneficio entre el costo del fertilizante y el costo del maíz. Pero esta inversión también es un riesgo económico para el productor, por lo que sería interesante que haya alguna forma de financiamiento, por parte de las empresas de fertilizantes, para que se pueda afrontar este gasto”, reflexionó Gamboa.