Controlar los insectos cuidando el ambiente

Fuente: La Gaceta
Sabado 26 de Agosto de 2017
Para lograr reducir la población de los insectos que atacan los cultivos, como las langostas en estas últimas semanas -además del trabajo coordinado entre Estado y el sector privado-, es necesario tomar recaudos fundamentales en cuanto a las aplicaciones de productos fitosanitarios que se realizan, cuidando los métodos y los químicos utilizados.
La aparición de las mangas de langostas en una amplia zona del NOA, pone nuevamente en el tapate la necesidad de aunar esfuerzos públicos y privados para lograr disminuir la población de estos insectos, famosos desde tiempo inmemorial, para evitar daños en cultivos de la región, que hasta ahora son muy pocos.
Lo real es que, para lograr bajar la población de estos insectos -además del trabajo coordinado entre estado y sector privado-, es necesario tomar recaudos fundamentales como son las aplicaciones de productos fitosanitarios.
Estos procedimientos constituyen una tarea que tiene que realizarse con el máximo de los cuidados, a la hora de preparar los caldos de aplicación y al momento mismo de la distribución en un campo o área donde se quiere controlar una plaga y/o enfermedad.
Estos cuidados deben darse desde el momento mismo en el cual un profesional aconseja la aplicación de un determinado agroquímico, ya que esta persona debe estar capacitada en los productos y en las dosis a utilizar y sobre el momento óptimo de aplicación.
A continuación, la o las personas involucradas en la aplicación deben tener los conocimientos y contar con todos los medios y equipos necesarios para realizar una adecuada preparación del caldo y una correcta aplicación con los equipos pulverizadores terrestres y/o aéreos.
Estas son solo algunas consideraciones generales que se deben tener en cuenta para un adecuado manejo y aplicación de agroquímicos, ya que los cultivos, las superficies a aplicar de un cultivo o áreas con plagas domésticas y los diferentes momentos, son muy variables.
Las aplicaciones
Por otro lado, existen aplicaciones de químicos para poder controlar plagas que aparecen por períodos y que deben ser controladas por la incidencia que tienen en la población urbana, como el control del mosquito transmisor de una peligrosa enfermedad como el “dengue” o de plagas agrícolas como la aparición de mangas de “langostas” o la presencia de la “Diaphorina” como insecto vector del HLB.
Por ello, es importante destacar que en la provincia de Tucumán se siembra durante el año una gran superficie de cultivos de granos que superan las 300.000 hectáreas, tanto de granos gruesos estivales que ya se cosecharon, como los que ya se sembraron de trigo y garbanzo como invernales, a las que se les suma las 270.000 ha de caña de azúcar y alrededor de 40.000 ha de cítricos, además de las tierras utilizadas en tabaco, papa, frutilla y demás hortalizas que se cultivan en la provincia. Esta gran superficie cubierta por los cultivos en el suelo tucumano nos da una idea del alto volumen de agroquímicos utilizados durante el año, y de los que se pueden estar utilizando en estos días, por lo que es fundamental que los responsables del uso y manipuleo de estos productos lo realicen como corresponde, buscando el control más eficientes de las plagas y enfermedades y evitando el daño a otros cultivos o montes naturales, o evitando la contaminación del medio ambiente.
Sin duda que la capacitación en el uso adecuado de agroquímicos debe ser permanente, y apuntando a todos lo que se encuentran en esta importante cadena, sin dejar de lado de transmitir a los involucrados sobre las disposiciones legales vigentes.
En Tucumán siempre se realizan capacitaciones sobre cómo usar y aplicar adecuadamente un producto, algo muy importante para evitar todos los problemas que ocasiona el mal uso de los productos, y el poco cuidado que algunos productores y aplicadores tienen al momento de realizar la pulverización. Informando, además, cómo funcionan reglamentariamente las cosas, puede entenderse perfectamente cómo actuar y evitar problemas jurídicos que ocasione un mal manejo o un desconocimiento de las normativas.
Las normativas
Por otro lado, y desde hace un tiempo atrás, el Colegio de Ingenieros Agrónomos y Zootecnistas de Tucumán, la Eeaoc, el INTA, la Dirección de Agricultura y numerosas empresas privadas vienen informando a los profesionales sobre la necesidad de tener presente cuáles son los productos que actualmente está prohibido su uso y cuáles son las recomendaciones técnicas que se deben velar al momento de hacer una aplicación.
En el caso de Tucumán nos rige la Ley Provincial Nº 6.291/91, en la que sus diferentes artículos sirven de guía para evitar y/o minimizar accidentes de cualquier tipo relacionados a los agroquímicos.
Actualmente se trabaja en la modificación de ciertos artículos para adecuarlos a la realidad actual, como así también existen diferentes reglamentaciones adecuadas a cada provincia, y a nivel nacional una que se sintetiza en una Guía de Uso Responsable de Agroquímicos.

Aplicar productos químicos requiere de la intervención de un profesionalismo permanente y de una capacitación constante de todos los técnicos involucrados en la cadena productiva, con el objetivo de lograr cumplir con el objetivo de control y evitar que se produzcan daños innecesarios al ambiente.