Compost, una alternativa anticontaminación

Fuente: La Gaceta
Sabado 19 de Agosto de 2017
Los sistemas de compostaje constituyen una de las alternativas más prácticas para minimizar el impacto ambiental que generan los efluentes de las principales industrias que operan en Tucumán y, además, con una pequeña inversión se los puede transformar en un bioproducto mejorador de los suelos agrícolas.
Los residuos agroindustriales son siempre materia de preocupación de la sociedad, ya que todo lo que las industrias desperdician sin ningún tipo de control o contención afecta directamente a los habitantes que viven cercanos a estas fábricas, por lo que las autoridades deben velar para que se cumpla con las disposiciones vigentes en la materia, y los empresarios deben realizar las inversiones que eviten que la contaminación afecte a los pobladores.
En este sentido, los trabajos que realizan las instituciones de investigación sobre cómo tratar y manipular los efluentes deben ser considerados, tanto por las agroindustrias como los organismos de control, para poder conocer estas técnicas, incorporándolas a los sistemas de manejo en las fábricas y evitar mayores problemas contaminantes.
Los sistemas de compostaje constituyen una de las alternativas más prácticas para minimizar el impacto ambiental que generan los efluentes de las principales industrias de nuestra provincia y, además, con una pequeña inversión se los puede transformar en un bioproducto mejorador de los suelos agrícolas.
Desde hace más de diez años, desde el Proyecto Estudios Ambientales de la Estación Experimental Agroindustrial Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) de Tucumán, cuya coordinación está a cargo de Eugenio Quaia, se analizan las principales alternativas para el aprovechamiento de los distintos residuos agroindustriales. En ese marco, la institución creó un plan de investigación para la elaboración de compost, donde una de las profesionales encargadas del control operativo es Cecilia Esquivel.
Los proyectos
La Eeaoc trabaja en el aprovechamiento de todos los residuos sólidos o semisólidos orgánicos de la agroindustria tucumana, especialmente los residuos sucroalcoholeros y citrícolas, para la obtención de compost. Éste es un abono orgánico o bioproducto que puede ser utilizado para mejorar los suelos agrícolas, además de tener un bajo costo operativo. En la Eeaoc se comenzó a investigar e implementar esta técnica desde el año 2009, realizando un asesoramiento técnico, coordinación y control de este sistema de tratamiento sobre los principales residuos en las diferentes agroindustrias.
Hasta el momento se puede observar un avance sobre todo en el aprovechamiento de la vinaza, como materia prima del compost. Actualmente, se está trabajando en conjunto, con diferentes industrias de Tucumán, con la finalidad de realizar el control de sus sistemas de compostaje analizando diferentes factores que afectan al mismo.
Con esta técnica se resuelve un problema ambiental, dándole disposición sustentable a los residuos orgánicos. Asimismo, se logra un producto con valor agrícola. Si bien esta práctica no soluciona totalmente la problemática de residuos como la vinaza, -que es necesario complementarla con otra tecnología-, brinda una posibilidad efectiva en el caso de los residuos sólidos tales como cachaza y ceniza.
Desde la Sección Suelos de la Eeaoc se estudian los beneficios de la aplicación del compost en los suelos, investigación a cargo de Miguel Morandini, y algunas de las propiedades que se destacan son: la incorporación de materia orgánica y de nutrientes como nitrógeno, fósforo y también potasio proveniente de la vinaza. Además, en tierras de baja capacidad productiva mejora sus propiedades físicas como la estructura y la infiltración de agua (porosidad).
En la agroindustria sucroalcoholera, por ejemplo, se utilizan distintos residuos orgánicos, tales como cachaza, ceniza de lavado de chimenea y bagazo, en mezclas que proporcionalmente pueden tomar hasta un 30% de la vinaza producida. También se puede agregar a las mezclas la vinaza previamente concentrada.
Los inconvenientes que presenta esta metodología están relacionados con la logística de traslado y la superficie de tierra necesaria para realizar las pilas de compost. Una manera de reducir la superficie necesaria es acortando los tiempos de maduración del compost (90 días en el mejor de los casos), mediante la utilización de inóculos (microorganismos especiales) que pueden acelerar el proceso de compostaje.
Sin duda que todos los estudios que lleva adelante la Eeaoc están al alcance de los responsables en evitar la contaminación ambiental, con el asesoramiento técnico y análisis de laboratorio para la evaluación inicial de los distintos efluentes. También se proporciona la información necesaria para el control operativo y la formulación de un compost, con la finalidad de lograr los parámetros físicoquímicos y microbiológicos requeridos por el Senasa. De esta manera, cumpliendo estos requisitos, el compost, además de ser usado para campos propios, también puede llegar a ser comercializado.
De los industriales y de hacer cumplir la normativa depende que los efluentes generados por las fábricas agroindustriales tucumanas no perjudiquen de manera excesiva al medio ambiente de la provincia y d ela región, solo apoyándose en las investigaciones que realizan los investigadores y técnicos de esta prestigiosa institución.