Productores y autoridades contra el HLB

Fuente: La Gaceta
Sabado 29 de Julio de 2017
Esta semana se conoció la noticia que conmocionó a los citricultores, como es la aparición de una planta de Murraya Paniculata con HLB en la ciudad de La Banda, en Santiago del Estero. Sin la participación responsable de productores, empacadores y comercializadores de Tucumán, nada es posible para evitar que la enfermedad aparezca y se propague.
Aprincipio de este mes de julio, el sector citrícola tucumano tuvo la oportunidad de asistir al lanzamiento de las barreras fitosanitarias móviles, que forman parte del Convenio de Cooperación y Asistencia Técnica entre el Gobierno de Tucumán y la Asociación Tucumana del Citrus (ATC), acto realizado en la SRT ante la presencia de productores, técnicos, funcionarios y autoridades. Y esta semana se conoció la noticia que conmocionó a los citricultores, por la aparición de una planta de Murraya Paniculata con HLB en la ciudad de La Banda, en Santiago del Estero.
Seguramente que estas dos noticias dadas en el escaso tiempo de un mes, hizo que el sector citrícola pasara por momentos de cierta expectativa por el aumento de los controles en ruta para evitar que ingresen cargas de frutas cítricas y/o material verde de cítricos que puedan ser peligrosos en cuanto al HLB, a una sensación de angustia porque esta enfermedad se manifestó cerca de Tucumán.
En el Suplemento de hoy informamos sobre todo lo relacionado con este último acontecimiento, que provoca cierto temor en el sector pero que no debe disminuir los ánimos para que todos los involucrados persistan en la lucha de evitar que el HLB ingrese a nuestras plantaciones.
Lo cierto es que todo lo que se haga para evitar que el vector o la enfermedad desembarque en Tucumán nunca serán suficientes por el tipo de enfermedad y por la movilidad que posee el insecto transmisor, sobre todo porque se viene dando en plantas de traspatio ornamentales diseminadas seguramente en casi todas las ciudades y pueblos del país, pero la lucha debe ser sin cuartel, ya que el panorama en cuanto al avance del HLB en el mundo y en nuestro país es grave, y todo lo que hicieron en países como Brasil, México y EEUU, entre los más importantes, de nada sirvió para evitar su ingreso y propagación.
Sí nos debe servir de ejemplo todo lo que investigaron en cuanto a manejo y en todo lo que realizaron o no lo hicieron sobre prevención para que la enfermedad no ingrese, y si ingresó no se expanda, para poder asimilar esas experiencias y volcarlas en nuestro país para que el HLB no avance.
Preocupa muchísimo que en el NEA avance y que ahora en Chaco, Formosa y Santiago del Estero la enfermedad apareció en plantas de traspatio.
No hay dudas respecto de que los trabajos de contingencia en las zonas afectadas y de monitoreo en aquellas zonas potencialmente a ser afectadas, deben profundizarse para tener la certeza de que no hay más Murraya y cítricos enfermos, y si las hay poder controlar su vector y erradicar las enfermas.
Seguramente será necesario que algunas provincias dispongan de reglamentaciones que permitan erradicar este tipo de plantas de sus calles y patios de casas, y que el Senasa, conjuntamente con las provincias, las asociaciones de productores y las instituciones de investigación como la Eeaoc y el INTA, puedan continuar trabajando de manera coordinada para que los focos desaparezcan o que, por lo menos, no crezca el inóculo a niveles que se haga inmanejable.
Expertos de EEUU, Brasil y México llegaron ya a Tucumán para hablar y dar a conocer qué es lo que se debe haber para que el HLB no prospere si llega, o cómo hacer para que llegue lo más tarde posible, pero por sobre todo disertaron con contundencia sobre los efectos de esta enfermedad en la producción citrícola de esos países y qué fue lo que no hicieron y que favoreció a que la enfermedad se disemine y sea más destructiva.    
Dijeron que, durante un período largo de tiempo, el productor en general no le dio importancia a la enfermedad y de todo lo que se decía de ella, permitiendo que el vector desparrame la bacteria por todos lados. También señalaron que el monitoreo del vector permitirá adelantarse a la enfermedad realizando no menos de cuatro controles al año, y si llegan a haber plantas infectadas con la bacteria, como lo es el caso del NEA, en recomendable aumentar la presión de monitoreo. Los expertos advirtieron que, cuando la enfermedad está presente, los monitoreos de plantas enfermas debe ser muy riguroso, ya que un monitoreo solo detecta entre el 50% y el 70 % de árboles enfermos, y que debe ser realizado con mayor intensidad en invierno/otoño, ya que es el momento donde más se manifiestan los síntomas, ya que en brotación es difícil observarlos.
Es esperable que el sector acompañe en todo lo que se disponga en las reuniones conjuntas entre quienes hoy trabajan contra esta temible enfermedad. No solo es necesario que se cumplan las normas fitosanitarias, sino que aquellos que no las cumplan sean denunciados ante las autoridades correspondientes y que tengan las sanciones adecuadas. Sin la participación responsable de productores, empacadores y comercializadores y de la población en general nada es posible para evitar que la enfermedad siga apareciendo y se propague.

Solamente cumpliendo con lo que se disponga desde el Estado nacional y de los provinciales en conjunto, articulando con el sector privado, ayudará a lograr el objetivo que es poder evitar y/o minimizar los efectos de esta temible enfermedad que ya apareció en algunas provincias del país.