La cosecha de soja avanza lentamente, porque quedan campos con mucha humedad en el suelo

Fuente:   La Gaceta
Sabado 29 de Abril de 2017
Mario Devani, Coordinador del Programa Granos de la Eeaoc, realiza un balance
La cosecha de soja en la provincia está lanzada casi en su totalidad, pero avanza a pasos muy lentos debido a las lluvias que se dieron en marzo y abril, que humedecieron muchísimo los suelos y que, además, dañó mucho la red de caminos para poder sacar la cosecha, que se suma a los daños que hubo por escorrentías y anegamientos en algunos lotes del sur de la provincia, comentó el Coordinador del Programa Granos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) de Tucumán, Mario Devani.
 
Es importante destacar que, “a nivel nacional, la trilla viene muy complicada debido a los anegamientos e inundaciones que se vienen dando en muchas zonas productoras de granos del país, situación que en el NOA no se está dando, salvo los inconvenientes provocados en esta provincia y en Salta, con las fuertes lluvias que se dieron a fines de marzo y primera quincena de abril”. Hoy, esa situación en nuestra provincia cambió y a medida que ‘haya piso’ en los campos y disponibilidad de trilladoras los productores están levantando su cosecha de soja”.
 
Realmente, “el avance a la fecha en la cual nos encontramos es flojo, sobre todo en el sur provincial”, ya que los porcentajes alcanzados son efímeros, hasta el momento, lo que van de un 2% a un 3%, mientras que “al norte y este de la provincia se están alcanzando ya valores de avance de cosecha cercanos al 20%”.
 
Es bueno decir que diversos factores ambientales afectaron a los cultivos de grano en Tucumán, sobre todo a las sojas ocasionando daños en el cultivo. Los mismos tuvieron diferente intensidad en función de los factores particulares de cada situación. 
 
El impacto
 
“Los lotes más afectados fueron aquellos donde la soja fue sembrada en fechas tempranas, con cultivares de ciclo corto”. 
 
En algunos de estos casos, los daños son de magnitud significativa y afectaron los rendimientos. Hay lotes que, por falta de precipitaciones, no pudieron ser sembrados con soja ni maíz, y fueron destinados a poroto.
 
“Las restantes fechas de siembra y cultivares de grupos de madurez más largo, también sufrieron el efecto ambiental, pero incidiendo fundamentalmente en su estructura, generando plantas de menor porte que no logran cerrar el espacio entre líneas de siembra”. 
 
“En estos entresurcos descubiertos aparecieron malezas, que posiblemente no tuvieron demasiada incidencia en el rendimiento, pero que pueden estar repercutiendo de manera indirecta, incrementando el banco de semillas y dificultando la trilla.”
 
“En la cosecha que se viene desarrollando, los valores de rendimientos que se están logrando dependen mucho si se trata de sojas de ciclo corto o de ciclo largo, y de cómo se comportaron las lluvias durante enero y febrero”, donde la falta de precipitaciones fue bastante importante.
 
Cosecha y semilla
 
Se puede decir que se alcanzan valores promedios de entre 1.200 7 1.300 kg/ha, en ciclos cortos, y de 3.000 a 3.300 kg/ha en ciclos largos, pero siempre dependiendo de cómo se desarrolló el cultivo. “Lo real es que, hasta el momento, las sojas de ciclo largo es poco lo que se va cosechando”.
 
En aquellos lotes que fueron destinados a semilla la situación es bastante complicada, ya que el deterioro que se ven en esos lotes es muy importante y debe evaluarse con mucha cautela cual será el definitivo destino de ese grano.
 
Podemos decir que los resultados que se vienen obteniendo en la trilla de los lotes más avanzados demuestra que, dentro de todo, es una campaña bastante buena a pesar de los inconvenientes que muchos productores tuvieron con la falta de lluvia en algún momento del cultivo, y un excesivo stress hídrico y térmico, con alguna afectación de plagas y enfermedades, y finalmente con muchas lluvias que dificultaron la etapa final de maduración del cultivo.
 
Los efectos
 
Se está viendo que hay grano dañado por “picudo” y realmente este año esta plaga afectó bastante a los lotes, debido principalmente a que las lluvias no dejaron aplicar los productos cuando se verificaba la presencia de la plaga en los monitoreos, y también a que la aparición del picudo se dio en muchos casos en R6 y R7, que son las etapas finales de la soja, y cuando el productor se deja estar al ver al cultivo que se torna amarillo.
 
Realmente, “el daño que se ve en esta campaña es importante y debe ser tenido en cuenta para no cometer nuevamente errores en su control”.
 
Enfermedades
 
En el aspecto de “enfermedades”, en general, se realizó un manejo preventivo de las mismas bastante eficiente y se dieron al finalizar el ciclo las tradicionales EFC (enfermedades de fin de ciclo) por la gran cantidad de días lluviosos y nublados que se dieron.
 
En lo referente a las “malezas”, debemos seguir trabajando desde la Eeaoc para lograr que la problemática actual de tolerancia y resistencia -que sigue avanzando- no se profundice, y para ello, el productor debe seguir haciendo lo que técnicamente corresponde para evitar males mayores.
 
Con la trilla que va avanzando, mientras el clima lo permita, se afronta la realidad de una red de caminos muy deteriorada, que en muchos casos se complica acceder a los campos para poder trillar, y cuando el transporte ya está cargado la situación empeora aún más.
 
Realmente, los trabajos que se deben’ hace para mantener las vías de acceso son muchos, pero debe trabajarse mancomunadamente con el Estado para lograr recuperar los caminos.