El Senasa ya ha monitoreado en Tucumán unas 160.000 hectáreas

Fuente: La Gaceta
Viernes 13 de Enero de 2017
Se distribuyen trampas con pegamento para atrapar al insecto.

El Senasa se encuentra trabajando desde el 2010 con el monitoreo continuo y permanente de lotes cítricos, del arbolado urbano y de los viveros cítricos, en busca del insecto vector o de síntomas que puedan hacer sospechar la presencia del HLB en Tucumán. Se trata de una enfermedad mortal que ataca a los cítricos y que hasta el momento no tiene cura”, señaló Rafael Rodríguez Prados, coordinador Temático de Protección Vegetal del Senasa Noa Sur.

Según explicó, en Tucumán se completó un total de catorce monitoreos, con un sistema de cuadrículas de 1000 hectáreas que abarcan toda la zona citrícola como así también las zonas urbanas. “En total, desde el lanzamiento del programa nacional en 2010, en Tucumán se han monitoreado poco más de 160.000 hectáreas. Hasta el momento no hemos encontrado al insecto vector en las fincas cítricas, viveros y zonas urbanas monitoreadas”, enfatizó. Claro que eso no quiere decir que se haya bajado la guardia.

La sanidad y la calidad de la producción se origina en el vivero, por este motivo los operadores deben utilizar y trasladar material cítrico certificado, producido y mantenido bajo cubierta plástica y malla antiinsectos. “El material solo debe adquirirse en aquellos viveros inscriptos en el Instituto Nacional de Semillas (Inase) y en el Senasa, dado que cumplen con los estándares fitosanitarios de producción de plantas necesarios para lograr una producción de fruta sana y de calidad”, contó Rodríguez Prados.

Tomar conciencia

En este sentido, desde el Senasa se realizan exhaustivas tareas de concientización con viveristas y controles periódicos, lo que produjeron que en los últimos años se erradiquen 90.020 plantines cítricos por no cumplir con la resolución N° 930/2009. Dicha normativa exige que todo el material de propagación de cítricos, incluida la planta terminada, debe producirse y mantenerse en viveros bajo cubierta, y regula la utilización de estructuras con malla antiinsectos para la producción de plantas libres de enfermedades, transmitidas y dispersadas por vectores.

Otra de las actividades para la prevención consiste en colocar trampas con pegamento de manera estratégica en fincas próximas a las principales rutas de acceso a la provincia. “Con estas herramientas se busca detectar la presencia de la Diaphorina citris, el insecto vector de HLB”, explicó. Estas trampas, que se renuevan cada 30 días, son enviadas periódicamente a los laboratorios de la Eeaoc, con resultados negativos hasta la fecha.

Por otra parte, Rodríguez Prados comentó que, a raíz de lo que viene sucediendo en Misiones (donde se detectó la presencia de la enfermedad), es importante que se hagan lecturas permanentes en las trampas “para saber dónde estamos parados”. “Para ello es necesario que todos los productores citrícolas de la provincia se acerquen al Senasa, Afinoa y la Eeaoc para gestionar trampas y que sean colocadas en sus quintas”, agregó.

Por otra parte, el experto señaló que ya se han erradicado aproximadamente 100 plantas de mirto, hospedero alternativo de alta preferencia del insecto vector Diaphorina citri. Estas tareas se realizan con la colaboración de las municipalidades donde se detectan las plantas, las localidades en donde se erradicaron fueron en: San Miguel de Tucumán, Tafí Viejo, Concepción, Yerba Buena, en la Comuna de la Cruz, Delfín Gallo, Lastenia, Colombres y en Catamarca capital”, finalizó.