Quedaron en pie 9.910 hectáreas de caña de azúcar sin cosechar

Fuente: EEAOC publicada en La Gaceta
Sabado 31 de Diciembre de 2016

Burruyacu fue el departamento en el que se detectó la mayor cantidad de caña sin levantar.

Durante la primera semana de diciembre concluyó la cosecha de caña de azúcar en la provincia de Tucumán, cuando las precipitaciones se generalizaron en toda el área cañera. La disponibilidad de imágenes satelitales durante todo el período de la zafra azucarera permitió el análisis multitemporal de la cosecha, siendo posible la identificación y cuantificación de los lotes que se recolectaron en las diferentes épocas y de aquellos que quedaron sin cosechar. 

Los resultados obtenidos en el trabajo realizado por la Sección Sensores Remotos de la EEAOC permitieron constatar que se cosechó el 96% del total de la superficie con caña de azúcar estimada para la zafra 2016, quedando sin levantar alrededor de 9.910 hectáreas.

En el cuadro superior se expone el total provincial de la caña que quedó en pie, detallado a nivel departamental.

Allí se aprecia que Burruyacu fue el departamento en el que se detectó la mayor superficie con caña en pie, alrededor del 26% del total provincial, seguido por Cruz Alta y Monteros con el 16% y el 15% respectivamente.

Otro resultado surgido del análisis multitemporal de imágenes fue la detección de los cañaverales que quedaron sin cosechar en las zafras 2015 y 2016, es decir que en 2017 completarían tres años de crecimiento. El total provincial asciende a 2.530 hectáreas y los departamentos con mayores valores porcentuales son Burruyacu, 21% del total y Monteros y Simoca, con 19% y 13%, en cada caso.

Si bien la industria azucarera tucumana tiene la capacidad operativa para cosechar la totalidad del área cañera, la difícil situación económica de los factores productivos de la agroindustria y las malas condiciones de piso debido a la excesiva humedad en los suelos, determinaron un inicio tardío de la zafra cañera 2016, que influyó decisivamente en la cosecha incompleta del cañaveral.

Los inconvenientes mencionados determinaron que la zafra se iniciara muy atrasada en la primera quincena de junio y se generalizara recién en la primera quincena de julio. 

Sin complicaciones

Posteriormente la zafra se desarrolló en general sin complicaciones, con un avance sostenido, favorecido por días óptimos para la cosecha y la ausencia de heladas, que contribuyeron a que la materia prima presente sostenidos incrementos en los contenidos sacarinos y que la zafra se prolongara hasta la primera semana del mes de diciembre, cuando la frecuencia e intensidad de precipitaciones determinaron la finalización de la misma.

En Tucumán se distinguen cuatro etapas durante la zafra: inicial, que se desarrolla entre mayo y junio; intermedia, desde julio hasta mediados de septiembre; final, mediados de setiembre a mediados de octubre; y tardía, desde fines de octubre en adelante. Los valores porcentuales del total de cañaverales cosechados, según las diferentes épocas de cosecha, se indican en el gráfico inferior de la imagen.

Por último, cabe destacar que la época de corte influye en la producción del cañaveral del año siguiente. A partir de mediados de noviembre las disminuciones de producción de caña para el año posterior son considerables, por lo que no resulta recomendable prolongar la actividad de zafra más allá de esa época. Lo expuesto permite deducir importantes reducciones en la producción 2016, para el caso de los cañaverales que fueron cosechados en la etapa tardía.