Perú complicó la comercialización de arándanos

Fuente: La Gaceta
Sabado 17 de Diciembre de 2016

 
Cuando comenzó la cosecha y los envíos al exterior se generalizaron desde Tucumán todo se desarrollaba con normalidad hasta el ingreso de Perú con fruta fresca. Los precios se deprimieron y hubo productores que quedaron con fruta sin cosechar y al haber un mercado industrial chico, este se colapsó y el sector arandanero tucumano pasó por un pico de crisis.
La campaña arandanera tucumana finalizó, en general, con un balance económico regular, ya que corresponde analizar lo que se predecía desde un primer momento. Cuando comenzó la cosecha y los envíos al exterior se generalizaron desde Tucumán, todo avanzó bien y la campaña se encontrada con un funcionamiento normal, pero cuando se dio el ingreso de Perú como proveedor de fruta fresca las cosas se complicaron para los productores tucumanos.

Hasta el 18 o el 20 de octubre las cosas venían muy bien, con una cosecha firme y de gran calidad, sacando fruta fresca que era embalada en tiempo y forma y que era enviada al aeropuerto tucumano para viaje a los mercados internacionales.

Todo iba bien hasta ese momento, pero la irrupción de Perú con su fruta los precios se deprimieron y complicaron las cosas, ya que hubo productores con mucha fruta en planta sin cosechar, y al haber un mercado de industria no muy grande, este se colapsó rápidamente por lo que las cosas para el sector arandanero tucumano se pusieron muy duras.

Esto que pasó fue algo que ya se anunciaba al comienzo de la campaña, en la cual productores y algunos dirigentes del sector afirmaban que Perú podría ser una amenaza para la fruta primicia producida en Tucumán lo que finalmente sucedió y pasó a ser una dura realidad. Lo cierto es que solo se deben esperar cuáles son los números finales de venta de la fruta que llegó al cierre de la temporada a los mercados, para tener una idea más clara sobre cómo terminó la actividad 2016. 

Lo real es que la provincia y todo el sector siguen apostando a una actividad que, a pesar de sus altibajos comerciales, continúa apostando con mucho ímpetu y fuerza el desarrollo de este sector.

Las obras llevadas adelante por el Gobierno provincial y nacional en el aeropuerto local permitieron desarrollar una logística comercial, que pudo colocar fruta en los mercados internacionales a un buen precio enviando diariamente la preciada carga de blue berry tucumano a Estados Unidos y Europa, hasta que salió con fuerza Perú.

A pesar de todo esto, la producción de arándanos, luego de muchos años de esfuerzos en la provincia, está afianzada, donde el trabajo mancomunado entre el sector privado y el público fue uno de los pilares para lograrlo, imitando mucho de lo que se realizó con la actividad citrícola provincial.

Nace Apratuc

La inversión y el cuidado de las quintas de arándano continúan y los productores están esperanzados de que las cosas bien manejadas permitirán estar afianzados. La producción tucumana comenzó a principios del año 2000, con el esfuerzo de un productor pionero en la actividad que luego fue el primer presidente de Apratuc. 

En el año 2004, cuando tomó más auge la actividad y aparecieron otras empresas en nuestra región como integrantes del medio productivo, es cuando empiezan a reunirse y buscar una forma de organizarse. Esta asociación trata de cubrir las necesidades de trabajar por el sector, buscando promover la extensión de los conocimientos del cultivo, defendiendo los intereses de los productores, y asistirlos ante la carencia de información técnica-comercial, para así incentivar su espíritu exportador. 

Los años pasaron y la realidad está al alcance de las manos, donde el esfuerzo privado dio sus frutos aún con los serios inconvenientes que aparecieron durante todos estos años.

Sin dudas que las características agroecológicas de ciertas zonas pedemontanas de Tucumán permitieron este desarrollo, pero el apoyo invalorable del Estado en lo referido a investigación a través de la Eeaoc y de logística y comercial a través del IDEP, logró afianzar de manera más rápida y eficiente esta actividad.

La obra en el Aeropuerto Internacional Benjamín Matienzo está lista en cuanto a cámara de frío y plataforma de carga, quedando para más adelante algo ya fue anunciado por las autoridades que es ampliar y arreglar la pista. Las obras permitieron que se realicen cargas diurnas en un porcentaje de más del 70% del total de las 5.400 toneladas total de cargas (fruta y embalaje) despachada en 78 vuelos, con el funcionamiento a pleno del aeropuerto, con 10 vuelos comerciales diarios, realizados de manera conjunta. Lograr un alto porcentaje de vuelos diurnos, derivó en que la incidencia de la presencia de insectos en la carga fuera menor, evitando restricciones por parte de los mercados

El objetivo del sector sigue siendo trabajar en conjunto con el Estado, buscando crecer y encontrar nuevos mercados consumidores, logrando afianzar una actividad que empieza a tener mucha importancia en la economía tucumana.

La realidad es que hoy se dispone de una terminal de carga, que permitirá que otros rubros agropecuarios puedan ser trasladados a grandes distancia, mientras se consigan nuevos mercados que permitan cubrir los costos de producción y los gastos de fletes.