El productor debe vigilar de cerca las malezas

Fuente:  La Gaceta
Sabado 26 de Noviembre de 2016
 
Devani, de la EEAOC, advirtió que los “yuyos resistentes” pueden llegar a complicar el éxito de una campaña de granos.
El inminente inicio de una nueva campaña gruesa de granos, luego de la aparición de lluvias durante lo que va de noviembre, es una realidad y los productores de granos deberán prestar atención a lo que puede llegar a suceder con las malezas, ya que si se escapan al manejo del productor -sobre todo las resistentes-, podrán complicar el éxito de la campaña de cada productor, opinó Luciano Devani, técnico de la sección Malezas de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) de Tucumán.

Lo que se viene observando a medida que nos acercamos a la siembra es que los productores se encontrarán con lotes que tienen ‘gramíneas resistentes’ y lotes con ‘atacos’ y gramíneas resistentes que complican aún más las cosas, advirtió. De acuerdo a las recorridas por los campos, en general, “ahora están limpios, pero a raíz de las lluvias ya se empiezan a ver emergencias y hay que estar muy atentos a lo que se viene observando y a la historia del lote”.

Es por ello importante -recomendó- que “el productor preste atención a cómo vienen las malezas, haciendo un monitoreo a conciencia donde el objetivo debe ser distinguir las malezas en general, y las resistentes en particular”.

¿Y el éxito?

El productor debe entender que “el éxito de una campaña depende mucho de las malezas” y que se debe arrancar con el pie derecho, “sembrando limpio, aplicando herbicidas preemergentes y manejando las malezas de manera preventiva”.

Esta regla debe ser usada sobre todo si tenemos ‘atacos’, ya que la ventana de aplicación para su control de acuerdo a su tamaño es muy chica, por la gran reacción al crecimiento de esta maleza.

Además, en general, “un lote que tiene ‘atacos’ es más complicado para manejarlo y, además, son lotes que también tienen malezas gramíneas resistentes, por lo que se debe saber elegir -entre los herbicidas- los más convenientes para el tratamiento de cada maleza presente”.

Para ‘atacos’, es necesario usar los herbicidas PPO, y para ‘gramíneas resistentes’ se agrega metolaclor, un Pivot u otro similar de acuerdo a la gramínea problema que ataque el lote o campo.

* El objetivo del productor siempre debe ser sembrar limpio, ya que, si se escapan las malezas resistentes, será difícil su control.

En el caso del maíz, si se da esto se puede recurrir a otros herbicidas para lograr un control de las malezas que se escaparon; pero en soja, si sucede que los ‘atacos’ escapan, lo disponible es muy limitado, caro y errático de realizarlo.

* Es por ello que se recomienda a los productores que “si las malezas se escaparon antes de la siembra, es importante poner a cero el lote y recién sembrar”.

* Deben entender que “si siembro lotes sucios y hay atacos pasados en tamaño es casi imposible su control. Es preferible perder las fechas optimas de siembra y que el lote esté limpio para sembrar”.

* Realizar una buena aplicación de preemergentes y si este llega al suelo de manera eficiente, permite que el suelo se mantenga limpio de malezas y que el cultivo crezca de manera eficiente.

* La clave está en el monitoreo eficiente del lote, para poder aplicar cuando la maleza está en estado óptimo y el herbicida actúe bien.

Realmente preocupa la problemática de las malezas resistentes. 

Por ello, “el productor debe ser consciente del problema, para que la aplicación de los herbicidas sea eficiente ya que si se escapan estas malezas es poco lo que se podrá hacer”. 

Hay zonas como Leales donde la situación es compleja, por lo que “el manejo eficiente de los herbicidas será fundamental para lograr bajar la incidencia de las malezas resistentes en esa zonas”, como de otras áreas productivas de la provincia que también tienen esos problemas.

Es importante destacar -como una medida eficiente para reducir la presión de las malezas- que “la rotación de cultivos de gramíneas es fundamental, para lograr un mejor control del ‘ataco resistente’ y poder convivir con esta maleza”. 

Con la rotación se permiten usar otros modos de acción de los herbicidas, lo que permite reducir el banco de semilla de esta maleza. 

El ‘ataco resistente’ es más sencillo de controlarlo en un campo con maíz que en uno sembrado con soja, sobre todo si esta maleza se escapa a los controles.