Utilizan biorreactores como alternativa ambiental

Fuente: EEAOC publicada en  La Gaceta
Sabado 19 de Noviembre de 2016

La industria citrícola, con el asesoramiento de la Estación Experimental Obispo Colombres, la aplica para tratar los efluentes.
La instalación de plantas de tratamientos con biorreactores es una alternativa ambiental que, desde hace unos años, comenzó a implementar la industria citrícola con el asesoramiento de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc).

Desde hace diez años, el proyecto Estudios Ambientales de la Eeaoc acompaña a las principales industrias de Tucumán en el tratamiento sustentable de los efluentes industriales. En ese marco, la institución creó un área de investigación, cuya coordinación está a cargo del ingeniero Eugenio Quaia, destinada al aporte de conocimiento técnico que solucione la problemática ambiental de la agroindustria tucumana.

Federico Molina es licenciado en Biotecnología, máster en Ingeniería Ambiental y forma parte del grupo de trabajo de esta área, que depende de la Sección Ingeniería y Proyectos Industriales de la Eeaoc. El profesional explica los beneficios de las plantas de tratamientos con biorreactores y describe los servicios que se brindan, desde la institución, para el desarrollo de estos procesos.

- ¿Cómo se origina este proyecto y por qué?

- Las agroindustrias, tanto citrícolas como sucroalcoholeras, son unas de las bases de la economía de nuestra provincia. No obstante, desde hace más de una década, los problemas sociales y políticos que ocasiona la contaminación, principalmente de la cuenca Salí- Dulce, llevaron a los industriales a buscar alternativas para compatibilizar los rendimiento de los procesos productivos, preservando al mismo tiempo las condiciones ambientales necesarias. Desde Estudios Ambientales se crearon planes de investigación sobre tratamiento de efluentes industriales (industria citrícola y sucroalcoholera) y de producción a biogas. Estas investigaciones demuestran los beneficios que genera la inversión en una planta de tratamientos con biorreactores.

- ¿Cómo funciona un biorreactor?

- Un biorreactor para el tratamiento anaeróbico de efluentes es, esencialmente, un recipiente que contiene en su interior una gran diversidad de microorganismos, llamados normalmente “lodos”, responsables de utilizar la materia orgánica de los efluentes como su alimento, transformándola en biomasa, esto es, más lodos, y en un gas compuesto principalmente por metano (CH4) y dióxido de carbono (CO2), conocido comúnmente como biogas. 

Para que un biorreactor funcione, es necesario darle las condiciones adecuadas a los lodos para que hagan su trabajo de la manera más eficiente posible. Principalmente, el tiempo de contacto con el efluente, temperatura y pH, entre otros parámetros de operación. Una vez establecidos estos parámetros solamente queda hacer pasar los efluentes a través de los lodos para que comience a funcionar el biorreactor. Como resultado de esa operación tendremos un efluente depurado y un biogas rico en metano.

- ¿Qué beneficios producen los biorreactores?

- Un biorreactor es una herramienta útil para cumplir con un doble propósito práctico en una misma operación: reciclar productivamente nuestros residuos orgánicos para disminuir la carga contaminante en los efluentes y, a su vez, tiene un beneficio extra ya que produce biogas, un combustible que se puede utilizar en las calderas de la propia fábrica. 

Esto reduciría entre un 40% y un 50% el consumo de gas natural, aportando un beneficio ambiental ya que disminuye el aporte del dióxido de carbón a la atmósfera, y económico, ya que la empresa se ahorra de pagar ese gas que dejó de consumir.

- ¿Qué industrias de Tucumán utilizan sistemas de biorreactores anaeróbicos?

- Esta tecnología ha sido ampliamente aplicada por el sector citrícola principalmente. 

Actualmente trabajamos y acompañamos a la mayoría de las industrias citrícolas, que ya emplean este sistema en la provincia. Algunas citrícolas todavía implementan el sistema de “lagunaje”, aunque debido al crecimiento productivo de estas empresas, en la actualidad las piletas o lagunas que se emplean resultan poco aconsejables por el volumen de efluentes que generan y el escaso espacio disponible para construir una pileta de gran tamaño. 

Además, es una tecnología que produce malos olores y perjudica a la población cercana. Sería conveniente que todo el sector citrícola de Tucumán pueda optar por un cambio tecnológico más sustentable y eficiente, como es el sistema de biorreactores con generación de biogas.

- ¿Qué servicios brindan desde Estudios Ambientales a la industria citrícola?

- En esta área se encuentra el Laboratorio de Investigaciones Ambientales, cuyo responsable es el doctor Daniel Machado. 

Desde allí se brindan diversos servicios desde el asesoramiento tecnológico hasta la realización de informes técnicos. 

Es el único laboratorio de estas características en la provincia de Tucumán, que desarrolla procedimientos analíticos para medir la biodegradabilidad anaeróbica, granulometría y actividad metanogénica específica, parámetros muy importantes para evaluar la evolución de un biorreactor.

También trabajamos con diferentes agroindustrias de la región en temas como: capacitación y asesoramiento en disposición de residuos sólidos y líquidos, muestreo de efluentes, diagnóstico de funcionamiento de plantas de tratamiento, determinaciones de técnicas analíticas necesarias para la caracterización de otros efluentes y los procedimientos a seguir para su tratamiento.