Evalúan el impacto de las heladas en el trigo

Fuente: La Gaceta
Sabado 24 de Septiembre de 2016

Daniel Gamboa (EEAOC) dijo que todavía quedan lotes para analizar. Los efectos fueron irregulares.

El fenómeno meteorológico que ocurrió durante los días 5 y 6 de septiembre, con fuertes heladas, ocasionó algunos daños que deben seguir siendo evaluados para poder determinar los efectos que produjeron las bajas temperaturas que se dieron y, así, poder conocer fehacientemente los porcentajes de pérdidas de plantas y/o rendimientos que se dieron en el cultivo de trigo, dijo Daniel Gamboa, técnico del Programa Granos de la Estación Experimental Obispo Colombres (EEAOC).

Es importante que terminemos de recorrer los campos de diversos lugares que estamos visitando, para poder tener una evaluación lo más aproximada posible, ya que “las heladas que se registraron tuvieron diversos comportamientos en cuanto a intensidad y duración”, además de que “depende mucho de la situación en la que se encontraba el cultivo en el momento de evento climático”.

Fecha de siembra

Es por ello que los daños que estamos viendo, hasta el momento, se dieron de manera muy irregular, dependiendo mucho de la fecha en la que se procedió a sembrar el lote.

Hasta el momento, estamos observando daños en trigos de ciclo corto y que estuvieron en un momento fenológico de mayor susceptibilidad como son las etapas de floración y de llenado de espiga.

En general, el frío se presentó en casi toda la zona productora de granos de la provincia, sobre todo en la franja este limitante con Santiago del Estero y con menor intensidad en el sur.

En la región pedemontana sólo se presentaron (las heladas) en algunos lotes de la zona de La Cocha y Alberdi.

Es importante comentar que “el frío no es el principal problema que se presenta ahora en los trigales tucumanos, sino que al haber muchas siembras realizada tardíamente y con poca agua en el perfil de suelo, se ven plantaciones chicas y muy sufridas”, describió el especialista.

También “se ven lotes con algunos rodales de sequía en aquellas zonas altas o un poco degradadas”, dijo Gamboa.

Agua escasa

Este año no fue un año húmedo para el cultivo de trigo. Fue seco y muy al contrario de lo que todos pensaban, ya que solo se dio un temporal en el mes de abril, donde el aporte de agua para el suelo no fue suficiente en muchas zonas de Tucumán.

Esta situación, sin lugar a dudas, hará que “los trigos terminen rindiendo un poco menos a lo que se pensaba desde un principio, con rendimiento también por debajo de lo obtenido en la campaña triguera del año pasado”.

En el sur, la situación es un poco diferente en cuanto a los contenidos de humedad con que arrancó el cultivo, ya que durante abril hubo algunas lluvias que totalizaron más de 100 milímetros, por lo que los trigos están un poco mejor.

Igualmente, podemos decir que, en general, los trigales en cuanto a fecha de siembra, contenido de humedad de arranque y ahora los efectos de los fríos, hay trigos irregulares done sucedieron estos problemas. 

Los ‘yuyos’

En lo referente a la aparición de malezas, se observa que el productor realizó diversas labores para tener un trigo más o menos limpio, habiendo trigos buenos con respeto a esta situación y comparado con campañas anteriores.

En cuanto a plagas insectiles es poco lo que apareció, salvo “pulgones” en algún momento del ciclo de cultivo.

En estos momentos, los productores están aplicando diversos productos para controlarlos, sobre todo en aquellos lotes que están en espigazón y llenado.

En lo referente a enfermedades que pudieron ocasionar daños en el trigo, su aparición fue muy reducida, y en aquellos lotes que aparecieron algunos casos los productores realizaron las labores oportunas para controlarlas.

Optimismo

Los trigos que están sembrados en lotes que inicialmente arrancaron con agua (en el perfil del suelo), que fueron sembrados en fecha óptima, con variedades largas, y por ende que no tuvieron daños por los efectos del frío, o por estar en zonas protegidas de las bajas temperaturas, están en muy buenas condiciones.

En general, se puede decir que la variabilidad es muy grande, que se esperan menores rendimientos a los esperados, pero que seguramente la calidad será superior a la lograda en la campaña pasada por las lluvias ocurridas en época de maduración y cosecha, que afectaron mucho la calidad.

Se espera que la cosecha esté generalizada para fines de octubre, de no mediar inconvenientes de lluvias intensas, que en esa fecha no aportaría casi nada al cultivo, y si complicaría mucho el aspecto comercial del trigo.

Como dije en un principio, “debemos esperar aún unos días más para tener una evaluación final de cómo afectó el frío al cultivo, para dar cifras de porcentajes reales de las pérdidas sufridas en los trigales tucumanos”, concluyó Gamboa.