El desafío es realizar un manejo sustentable

Fuente: EEAOC publicada en La Gaceta
Sabado 13 de Agosto de 2016

Eduardo Romero dijo que la nueva visión plantea buscar un aprovechamiento integral de la caña de azúcar en todos sus productos.

“No hay dudas de que el futuro tiene otra visión, y la visión fundamental es de un manejo sustentable y una producción y un aprovechamiento integral de la caña de azúcar en todos sus productos. Esto genera un cambio de cosmovisión del cultivo y es a donde estamos apuntando desde la EEAOC”, subrayó Eduardo Romero, Coordinador del Subprograma Caña de Azúcar de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) quien encabezó, la semana pasada, el “Taller fitosanitario de caña de azúcar” que se llevó a cabo en la sede de la institución.

Romero expuso sobre la “Fenología y manejo de la caña de azúcar”, y explicó que el objetivo del taller fue “efectuar nuevos aportes al manejo de los cañaverales, especialmente asociados con la influencia de la fertilización nitrogenada y la conservación de residuos en el comportamiento de plagas, enfermedades y avances en el manejo de malezas”. “La idea era realizar una taller integral donde se presenten temáticas sobre el manejo de la caña y llevarlo a cabo periódicamente; este fue el primero que organizamos y podemos observar que entre los asistentes fue muy positivo”, comentó Romero.

Seguidamente, Marcos Isas, de la Sección Zoología Agrícola, disertó sobre el impacto del residuo agrícola de la cosecha en verde sobre las plagas del cultivo. 

“Debido a que la mayor parte de la cosecha en Tucumán se hace en verde, realizamos ensayos para evaluar si ese rastrojo que queda en el suelo tiene impacto sobre las plagas. Observamos que el residuo de cosecha evita el ataque del ‘gusano perforador del brote’ (Elasmopalpus lignosellus); por ello, se recomienda no quemar antes ni después de la cosecha”, señaló Isas. “Estos recaudos son importantes en ‘socas viejas’, ya que en estos casos el ataque de Elasmopalpus es muy perjudicial, pudiendo, incluso, obligarnos a renovar antes de lo previsto. Esta plaga atenta contra un adecuado número y distribución de brotes en el surco y posee escasas alternativas de manejo”, agregó el profesional.

Asimismo, sostuvo que “en cuanto a Diatraea saccharalis, la plaga más importante del cultivo, no detectamos un efecto del rastrojo sobre el ataque y tampoco sobre sus enemigos naturales”.

Isas remarcó que una oruga que aparece durante las primeras etapas del cultivo en lotes cosechados en verde es Pseudaletia unipuncta. Se recomienda monitorear los lotes con rastrojo desde el inicio de la primavera y evaluar, en cada caso, la conveniencia de adoptar una medida de control. “En caso de ser necesario, el control químico tiene buenos resultados”.

“Poniendo en la balanza todos los elementos que estudiamos, consideramos que tenemos en el complejo de plagas una razón más para evitar la quema”, subrayó el especialista.

Fuentes nitrogenadas

A su turno, los ingenieros Luis Alonso y Noel Grellet, de la Sección Agronomía, se refirieron a las fuentes nitrogenadas: su efecto en la sanidad del cultivo de la caña de azúcar. Alonso fue claro al sostener que la urea tiene alta concentración de nitrógeno, pero presenta altas pérdidas por volatilización de NH3 y de emisión de gases de efecto invernadero, “por lo que debe ser incorporada al suelo para reducir estas pérdidas”. “Esto representa un alto costo operativo”, señaló el profesional.

“Otros problemas de su uso están asociados al ataque de plagas y enfermedades fúngicas”, remarcó. 

“La EEAOC recomienda el uso de biofertilizantes, con la finalidad de reducir el uso de fuentes nitrogenadas sintéticas, como así también, el cambio a fertilizantes, como el nitrato de amonio, que son de muy baja volatilidad y que pueden ser aplicados en superficie. Su uso significa un menor costo operativo, de bajo impacto ambiental y menor ataque de Diatraea saccharalis”, puntualizó el ingeniero.