Herbicidas y biofertilizantes no pueden trabajar juntos

Fuente: EEAOC publicada en La Gaceta
Sabado 13 de Agosto de 2016

Se produce una reducción significativa de los microorganismos benéficos.

¿Es posible utilizar conjuntamente los biofertiliz antes y los herbicidas en el cultivo de caña? Fue la pregunta que se hizo Noel Grellet, al comentar la investigación que surgió a partir de consultas sobre la posibilidad de utilizar biofertilizantes y herbicidas de manera conjunta, mezclándolos en el equipo de aplicación. 

“Se evaluó el efecto de los herbicidas post-emergentes, utilizados para el control de ‘tupulo’ y ‘pasto ruso’, sobre la viabilidad de los microorganismos promotores del crecimiento vegetal que componen los biofertilizantes NutriZur y AZP (Azur Soil SA)”, sostuvo. “Como resultado se observó que los herbicidas Asulam, Atrazina, Dicamba, Fluroxipir, MSMA y Topramezone provocan una disminución significativa en el número de microorganismos benéficos que componen los biofertilizantes mencionados. Por lo tanto, no es recomendable efectuar aplicaciones conjuntas de estos productos”, destacó Grellet.

Por su parte, la ingeniera Analía Salvatore, de la Sección Zoología Agrícola, habló sobre la plaga más importante de la caña de azúcar: Diatraea saccharalis. “Su importancia radica en que los daños que produce se traducen en pérdidas significativas en la producción de azúcar; en Tucumán superan las 50.000 tn de azúcar. En la EEAOC se realizaron estudios con el fin de desarrollar estrategias de control de esta plaga. Hemos trabajado sobre las prácticas de manejo que favorecen o disminuyen los daños. Por ejemplo, comenzar la cosecha por aquellos lotes afectados con Diatraea saccharalis es una manera de prevenir mayores pérdidas”, explicó Salvatore. 

Además, indicó que la fertilización también tiene influencia sobre el ataque de este gusano. 

“Observamos que aquellos lotes fertilizados con vinaza y con urea tienen mayores ataques de la plaga. Es por ello que se está evaluando la manera de disminuir el uso de urea como fertilizante y reemplazarlo con otras fuentes, tales como biofertilizantes o nitrato de amonio calcáreo. Dentro de las tácticas de control biológico que se implementaron se encuentran liberaciones de parasitoides, insectos benéficos que matan a los gusanos de Diatraea. Sin embargo, estos enemigos naturales no llegaron a disminuir la plaga. También se evaluaron estrategias de control químico; no obstante, es necesario continuar con las investigaciones sobre ingredientes activos, momentos y modo de aplicación, ya que hasta ahora no hubo resultados positivos”, puntualizó.

Roya de la caña

La segunda parte del taller comenzó con la temática sobre las ‘royas de la caña de azúcar’. 

En esta oportunidad, Claudia Funes, de la Sección Fitopatología de la EEAOC, manifestó que la ‘roya marrón’ se presenta todos los años en los cañaverales tucumanos, mientras que la ‘roya naranja’ sólo se encuentra reportada en una localidad de la provincia de Misiones, distante a unos 1.200 km de Tucumán.

Durante la presentación, la investigadora enfatizó sobre la importancia que revisten estas enfermedades, ya que pueden causar elevadas pérdidas de rendimiento cultural cuando afectan a variedades susceptibles. 

El panorama tucumano, en este sentido, es muy complicado, ya que casi el 95% del área cañera se encuentra cultivada con dos variedades que poseen una alta reacción de susceptibilidad frente a este patógeno.

El factor climático

Funes remarcó también que las condiciones ambientales en Tucumán pueden ser óptimas para el desarrollo de ambas ‘royas’, y que en algunos años estas condiciones pueden variar y ser aún más favorables para estos hongos. 

Por ello, opinó que “es necesario recurrir a la principal estrategia de control que es el uso de variedades resistentes”, y remarcó la necesidad de que el productor diversifique sus cañaverales, no superando entre un 20% y un 25% del área cultivada disponible con una sola variedad.

Malezas

Desde las secciones Agronomía y Manejo de Malezas, los ingenieros Agustín Sánchez Ducca y Pablo Vargas expusieron nuevas alternativas para el manejo de malezas en pre-emergencia y post-emergencia. Se detallaron nuevas alternativas para el empleo de herramientas químicas (herbicidas) cuyos modos de acción son diferentes a los usados tradicionalmente en el cultivo, lo que aportaría a la prevención de la generación de malezas resistentes. Por otro lado, se explayaron  sobre un nuevo uso de una pulverizadora de doble circuito, la misma permitió aplicar, en un lote infestado con pasto ruso, un producto selectivo (asulam) utilizando la mitad del producto, ya que en la trocha se aplicó glifosato utilizando campana. Finalmente, se comentaron los avances en materia de evaluaciones de malezas con el empleo de drones y se mostraron las primeras experiencias realizadas en esa temática.