Recogieron experiencias para implementar en las fincas

Fuente: EEAOC publicada en La Gaceta

Sabado 30 de Julio de 2016

La ‘alternaria’ es la principal enfermedad que enfrentan los citricultores israelitas. Aplican N, K y P.

Es importante comentar algunos aspectos técnicos en el manejo de las quintas cítricas que realizan en este país (Israel), para poder de alguna manera comparar y que nos sirva para mejorar nuestro propio manejo del cultivo cítrico en Tucumán, dijo Hernán Salas (EEAOC).

Con respecto al estado sanitario, “los mayores inconvenientes los tienen con las plagas”. Para el ‘ácaro del tostado y blanco’ recurren a aplicaciones de abamectin y azufre, y si aparecen ‘tetraníquidos’, recurren al spiorodiclofen (Envidor). Para el ‘minador de los cítricos’, usan imidacloprid previo a la plantación y hasta el 3er año. 

Luego, continúan con aplicaciones foliares de abamectin. En cuanto a las ‘cochinillas’, las de mayor presión son la ‘roja australiana’ (Aonidiella aurantii) y ‘harinosa’ (Planococcus citri), para las cuales usan aceite mineral.

En lo que respecta a enfermedades, el mayor inconveniente lo tienen con ‘alternaria’. La ocurrencia de lluvias de cierta importancia marca los momentos en los cuales aplican productos cúpricos dirigidos al control de este hongo. Existe también una enfermedad fúngica llamada ‘Mal seco’, causada por el hongo Plenodomus tracheiphilus que provoca enormes daños y limita la producción en algunas zonas. Los mandarinos y limoneros son los más sensibles como copa, mientras que de los portainjertos, limón rugoso,Macrophyla, naranjo agrio y c. Carrizo. El inóculo penetra por heridas o cortes, produciendo la marchitéz de ramas en primer lugar y si la infección continúa, puede matar la planta. No se transmite por semilla o fruta, pero sí por el viento, agua de lluvia, herramientas, etc. Las aplicaciones cúpricas pueden actuar preventivamente. La mejor medida de control es el uso de plantas sanas y variedades tolerantes de pie y copa. 

Fertilización

En cuanto a la fertilización, el nitrógeno (N) es aplicado como Nitrato de potasio. Se usan 250 kg/ha de N y potasio (K) y 30 kg/ha de fósforo (P) por año. Es muy común la aplicación foliar de éste mezclado con hormonas. Se hacen también aplicaciones de manganeso, magnesio y zinc.

El uso de hormonas es una práctica muy habitual. En primavera, usan 2,4 D o 2,4,5 T y ANA para raleo, fijar y aumentar tamaño de fruta. 

Sin embargo, el 2,4,5 T ya tiene problemas de aceptación en los mercados alemanes. 

El ácido giberélico es utilizado para ayudar a la retención del fruto y en algunos casos, para retrasar el cambio de color de la fruta.