Los cultivos de cobertura ayudan a que el cultivo siguiente aumente su valor

Fuente: La Gaceta
Sabado 23 de Julio de 2016

En los últimos años se ha desarrollado el concepto de intensificación agrícola con la introducción de cultivos de cobertura (CC) entre dos cultivos de verano, dijo el ingeniero agrónomo Gonzalo Robledo, de la Sección Suelos de la EEAOC, quien expuso sobre las alternativas de manejo en sistemas productivos de granos con cultivos de cobertura.

Un cultivo de cobertura se define como una cubierta vegetal viva que cubre el suelo de manera temporal. No tiene un valor comercial, pero agrega valor al siguiente cultivo, que es el de principal interés económico. La finalidad teórica de los CC es contribuir en el aporte de materia orgánica y nutrientes, disminuir la erosión hídrica y eólica, reducir la población de malezas y, en lo posible, contribuir al almacenaje de agua en el suelo, puntualizó.

Pruebas

Sostuvo que, en nuestra región, muchas de las especies recomendadas para el sur del país tienen dificultades de adaptación y no pueden cumplir el objetivo para el cual fueron implantadas. 

“Se trata, entonces, de ensayar especies de cobertura que naturalmente se desarrollen o que puedan adaptarse a nuestra zona de producción. Es recomendable incluir, en el esquema de rotación soja-maíz, una gramínea antes de la soja con el objetivo de lograr cobertura y absorber nitratos residuales de la fertilización del maíz antecesor. Así mismo, la inclusión de un cultivo de leguminosa como cobertura antes del maíz genera protección del suelo, reduce el requerimiento de fertilizante nitrogenado e incrementa el rendimiento potencial del maíz”, indicó el profesional.

Evaluaciones

Desde la campaña 2013-2014, en la subestación Monte Redondo y en campos de productores de la zona Este de la provincia, se evaluaron diferentes cultivos de cobertura y su incidencia en las propiedades de los suelos. Los resultados obtenidos mostraron que:

• Los CC disminuyen la densidad aparente de los suelos, mejorando la infiltración de agua en los mismos, comparando con lotes provenientes de barbecho durante el invierno.

• Solo en años húmedos los barbechos dejan mayor humedad remanente en el perfil del suelo para los cultivos de verano. Sin embargo, dicha humedad se encuentra en profundidad y no significa un gran aporte para la siembra de verano.

• Siembras tempranas de CC (mes de marzo) generan altos rendimientos de materia seca (kg/ha), dejando también mayores contenidos de nitrógeno (N) y carbono orgánico (C org.) en los suelos. Por ejemplo ‘Vicia villosa’ (planta leguminosa), en la localidad de Garmendia, dejó 95 kg/ha de N, lo que equivale a unos 205 kg/ha de urea.