La preocupación por el HLB llegó a la Nación

Fuente: La Gaceta
Sabado 02 de Julio de 2016

La confirmación, por parte del Senasa, de la detección de nuevos focos de la peligrosa enfermedad HLB -y confirmados mediante análisis de laboratorio- en la provincia de Misiones, precisamente en Eldorado, hasta ahora, de 17 casos positivos en quintas comerciales y de 13 en traspatio particulares, generó alerta entre las empresas citrícolas y productores de la región y el Gobierno local, y los puso en movimiento para trabajar mancomunadamente con todos los organismos nacionales y provinciales para evitar que el HLB ingrese a nuestra provincia o la región del NOA. La inquietud del sector llegó esta semana a Buenos Aires, al despacho del Ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, quien recibió la visita de la delegación del NOA en la que participaron funcionarios de Afinoa (Asociación FItosanitaria del NOA) y dirigentes de la ATC (Asociación Tucumana del Citrus).

Seguramente el lector puede estar diciendo que este tipo de información podría llegar a ser reiterativa, pero la peligrosidad del HLB y lo que está provocando en fincas de Paraguay y de Brasil, y ahora en Misiones, asusta a todos.

Es por ello que el mismo Senasa público el jueves una información sobre la importancia del sector citrícola nacional y la necesidad imperiosa de protegerla. Allí afirman que la actividad citrícola es una de las más importantes del sector agroalimentario nacional. Según los datos proporcionados por la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus), en 2015 nuestro país produjo algo más de 2,76 millones de toneladas de naranjas, pomelos, mandarinas y limones, que fueron destinados al consumo interno, industria y exportación.

Con 131.763 hectáreas plantadas, una producción total valuada en más de U$S 1.000 millones, 5.300 productores, 440 plantas de empaque para mercado interno, 112 plantas de empaque para exportación y 25 plantas industriales, la Argentina es el octavo productor mundial de cítricos y se estima que la actividad proporciona trabajo a 100.000 personas distribuidas en 10 provincias.

En este contexto, las instituciones que integran el Programa Nacional de Prevención del Huanglongbing (Pnphlb) impulsan acciones de control y monitoreo, y un plan de comunicación destinado a toda la sociedad, convocándola a prevenir su dispersión. Afirman que el Senasa está presente en cada uno de los eslabones de la cadena productiva, a fin de asegurar que el inicio del proceso de producción de fruta cítrica se realice a partir de plantas sanas, y así mitigar el riesgo de aparición y dispersión de enfermedades que afectan a la citricultura.

Entre sus tareas, el Organismo elabora la normativa específica respecto de la citricultura, realiza inspecciones a viveros, empaques, tránsito de material de propagación vegetal y fruta. Asimismo, se encuentra presente en la fiscalización de la sanidad y procedencia de material de propagación, como yemas, plantines y plantas terminadas, que son la materia prima en la producción citrícola. Es por ello necesario actuar sobre los viveros en procura que se produzcan plantas totalmente sanas.

Alerta nacional

El vicepresidente del Senasa, Guillermo Rossi, explicó que “el HLB es una enfermedad que nos tiene en alerta debido a que es una de las más graves. Destruye plantaciones y pone en riesgo a toda la citricultura del país”. “Se propaga por material vegetal y también por una chicharra de los cítricos, (diaphorina citri), que vuela y ataca cualquier planta cítrica. No tiene preferencia”, puntualizó Rossi. Y agregó: “Desde el año 2009 estamos en alerta por el HLB, junto con las provincias y contamos con un apoyo muy fuerte de instituciones públicas y privadas que integran el Programa Nacional de Prevención”.

Hoy, la mayor amenaza para la industria citrícola de nuestro país es el Huanglongbing, una enfermedad que hasta el momento no tiene cura y que obliga a erradicar (arrancar de raíz) la planta afectada y destruirla, sin posibilidad alguna de salvarla. Los árboles enfermos producen frutos amargos, incomibles, deformes y, con el tiempo, mueren.

Es por ello necesario que todo el sector, incluido el Estado Nacional y los provinciales, juntamente con toda la sociedad, trabajen mancomunadamente.

Por suerte, el Programa Nacional de Prevención del HLB está integrado por el Ministerio de Agroindustria de la Nación (Minagro), el Senasa, los institutos nacionales de Tecnología Agropecuaria (INTA) y de Semillas (Inase), la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), los gobiernos de las provincias productoras y por el sector privado, la Asociación Fitosanitaria del NOA (Afinoa) y la Cámara de Exportadores de Citrus del NEA (Cecnea). Todos los interesados en proteger la actividad están presentes; sólo deben actuar con seriedad para protegernos de un peligro que está latente.