La Estación Obispo Colombres desarrolla alternativas de aplicación de vinaza en los suelos

Fuente: EEAOC publicada en La Gaceta
Sabado 02 de Julio de 2016

El ingeniero Morandini destacó los estudios referidos a la utilización del derivado de la producción de azúcar en suelos salino-sódicos de Tucumán. Los sistemas de riego.

El desarrollo económico sostenible se asienta en el mantenimiento de los recursos en el tiempo. El cuidado del medioambiente (ambiente: lo que nos rodea) debe ser prioritario en toda actividad productiva, ya que su deterioro conlleva la degradación del medio natural, la disminución en la calidad de vida de la sociedad e incremento en los costos de producción. 

La industria azucarera tiene, en la producción de biocombustible, una oportunidad para el crecimiento sostenido, y en el manejo adecuado de la vinaza una necesidad ineludible para alcanzarlo. 

La vinaza es un subproducto de la fabricación de alcohol a partir de caña de azúcar, su composición química (alta salinidad y materia orgánica) y los altos volúmenes de producción le confieren un elevado poder contaminante de diques, ríos y arroyos, pudiendo afectar tanto a la flora como a fauna que en estos se desarrolla.

En la provincia de Tucumán, la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), realizó estudios referidos a la utilización de la vinaza en suelos cañeros, principalmente como fuente de nitrógeno y potasio, logrando reemplazar hasta el 50% de la necesidad del primero, y el 100% del segundo. Por otro lado, estudió el efecto de la aplicación de vinaza en suelos salino/sódicos no aptos para el cultivo de caña y que están próximos a los ingenios ubicados en el centro-este del área cañera.

La aplicación en caña de azúcar puede realizarse con vinaza diluida en agua (1 parte de vinaza por 15 o más partes de agua), como así también, con vinaza pura esparcida con aspersores. En ambos métodos, la vinaza aplicada no debe superar los 15 mm al año.

En el caso de suelos salinos/sódicos, las aplicaciones que se realizan con aspersores son frecuentes (semanales) y en dosis bajas de vinaza pura (10 mm). Esto facilita la evaporación del agua del efluente y la acumulación, en los primeros centímetros del suelo, de los elementos orgánicos e inorgánicos que la constituyen, reduciendo el potencial contaminante de la vinaza y evitando que la misma llegue a los cauces y reservorios de agua. Ambas alternativas de manejo están reglamentadas por las resoluciones de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente de la provincia de Tucumán Nº40 y Nº47, del año 2011, respectivamente.

Posibilidades

“En función de su situación agroecológica, cada empresa podrá utilizar una o ambas alternativas de aplicación, procurando simplificar las tareas y reducir los costos. Asimismo, como los sistemas de aplicación deben garantizar la distribución homogénea de la vinaza en el suelo, a fin de evitar la acumulación de sales y el consiguiente deterioro del cultivo, se deben realizar muestreos de suelo y analizar propiedades tales como salinidad, pH, materia orgánica, capacidad de intercambio catiónico y cationes de cambio, en momentos previos al riego con vinaza y una vez finalizada la etapa de aplicación”, expresó el ingeniero Miguel Morandini, investigador de la Sección Suelos de la EEAOC.

Mientras se desarrollan tecnologías que permitan utilizar la vinaza en la producción de energía o de fertilizantes (investigaciones en las que participa el centro de investigación), el adecuado empleo de la vinaza en los suelos es indispensable para garantizar que la misma no llegue a los cursos de agua, no deteriore al cultivo de la caña de azúcar o a los suelos y para que no entorpezca el desarrollo de la actividad azucarera de la provincia de Tucumán.