Destacan la importancia de utilizar la variedad de trigo adecuada en cada campo

Fuente: EEAOC publicada en La Gaceta
Sabado 30 de abril de 2016

La Estación Experimental realizó su tradicional Jornada de Actualización Técnica. Mario Devani y Daniel Gamboa fueron los expositores. Daniela Pérez habló de economía.

Este tipo de reuniones sobre el cultivo de trigo, previo a las decisiones de siembra de este año, son muy importantes para ir conociendo cómo hay que estar preparado para el comienzo de una nueva campaña. Es muy grato para nosotros poder concretar esta jornada y poder mostrar el valor de mantener actualizadas las variedades disponibles en el mercado local”, dijo el Coordinador del Programa Granos,Mario Devani, al inicio de la “Jornada de actualización técnica de variedades de trigo”, que contó con una destacada participación de productores interesados en el manejo de esa alternativa invernal. Fue organizada por el Proyecto Trigo y Maíz de la Sección Granos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) de Tucumán.

A su turno, Daniel Gamboa Coordinador del Proyecto Trigo y Maíz, fue el encargado de brindar la charla que abarcó diferentes aspectos tecnológicos, entre los cuales se destacó la elección de variedades por ciclo, sanidad, calidad y rendimiento, como así también aspectos relacionados con plagas y enfermedades y a su control.

Con respecto a la campaña triguera 2015, el especialista resaltó las siguientes consideraciones: “El cultivo de trigo arrancó con una buena condición hídrica para su implantación. Las siembras fueron escalonadas a partir de tener disponibilidad de lotes provenientes de soja. El cultivo tuvo condiciones climáticas muy favorables en períodos críticos, situación poco frecuente en la región NOA (lluvias en el mes de agosto). También hubo precipitaciones abundantes en el mes de noviembre, que afectaron la calidad de los granos, en aquellos trigos de ciclo largo sembrados tardíamente. Por último, los rendimientos alcanzados fueron compensatorios, pero algunos lotes presentaron una calidad menor a la habitual”.

Las variedades    

En cuanto a los criterios para la elección de las variedades, el investigador subrayó que, entre los más importantes se encuentran el potencial de rendimiento, la estabilidad de los mismos, los ciclos, la sanidad y finalmente la calidad del grano. 

“Algunas de las variedades que cumplen con estos requisitos pertenecen a los semilleros Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), Semillero José Buck, Klein, Bio INTA y Don Mario, entre otros”, especificó Gamboa. Asimismo, recalcó la amplia y variada oferta de cultivares de reciente liberación.

Respecto al tema sanidad, se abordó la presencia de ‘roya del tallo’, una enfermedad altamente agresiva para el cultivo. 

“Esta enfermedad, que si bien es poco frecuente, en esta campaña afectó algunas variedades”, sostuvo el profesional. También en plagas se detectó daños en la implantación del cultivo por Spodoptera frugiperda. Durante la jornada, los productores aportaron sus experiencias sobre control de plagas y marcaron nuevas líneas de trabajo para la campaña 2016.

Economía 100%

Cerró la jornada la ingeniera Daniela Pérez, jefa de la Sección Economía y Estadísticas, quien sostuvo que “si analizamos la situación del trigo en Tucumán, en el último quinquenio, se observa que la superficie sembrada, la producción y el rendimiento fueron variables en el período. La mayor superficie, 137.638 ha, se dio en 2011; en el resto de los años, el área sembrada fue menor en porcentajes del 62%, 91%, 41% y 30%, en 2012, 2013, 2014 y 2015, respectivamente. La producción tuvo un comportamiento similar, registrándose el mayor volumen 183.059 t en 2011. En el resto de los años del período, el trigo producido en la provincia fue inferior al de 2011, en porcentajes del 76%, 95%, 30% y 26%, en 2012, 2013, 2014 y 2015, respectivamente. El rinde también fue variable: el mayor rinde ocurrió en 2014, valores inferiores y parecidos entre ellos se dieron en los extremos 1,3 t/ha, en 2011, y 1,4 t/ha, en 2015, e inferiores a 1 t/ha, en 2012 y 2013”. 

Analizando los costos, la profesional sostuvo que para un planteo técnico que utiliza mínima tecnología (barbecho con glifosato y 2,4 D, la aplicación de un insecticida y la siembra de 45 kg/ha de semilla), estos variaron entre U$S 111/ha y U$S 141/ha. 

“El costo estimado para 2016, teniendo en cuenta el uso de tecnología de mínima y un rinde esperado de 1,5 t/ha, sería de U$S 186/ha, un 8% inferior al de 2015. Para un planteo con uso de más tecnología (mayor densidad de siembra, aplicaciones de herbicida pre-emergente, insecticida curasemilla, fungicidas, fertilizantes) y para una rinde esperado de 2,5 t/ha. el costo sería de U$S 300/ha, sin considerar impuestos ni estructura”, detalló la especialista.