El NOA no se escapa de las pérdidas

Fuente: La Gaceta
Sabado 23 de abril de 2016

Análisis sobre el impacto de las inundaciones.

El NOA no puede aprovechar el incremento de precio de la soja, puesto que de las 800.000 hectáreas sembradas se lleva cosechado menos de un 10%. Además, los pronósticos no son halagüeños, esperándose muy pocos cambios en las condiciones climáticas hasta fin de mes”. Así lo explicó Daniela Pérez, referente de la Sección Economía y Estadísticas de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), en una estimación sobre el impacto en la campaña del norte que tendrán los daños en el Litoral y parte de la zona núcleo del país, debido a las inundaciones. Es que las lluvias condicionaron los trabajos en los campos del norte.

Para la campaña 2015-2016 se sembraron poco mas de 20 millones de hectáreas con soja en la Argentina y la expectativa era cosechar 60 millones de toneladas, pero esa idea va perdiendo fuerza día a día a raíz de las consecuencia de las intensas lluvias registradas en el litoral y centro oeste del país, señaló la especialista. Según adelantos de algunos estudios privados, ya se descuentan, al menos, casi 5 millones toneladas de ese monto inicial.

Las precipitaciones están afectando la producción de soja de Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe. “Se registra un retraso importante de la cosecha. Antes de la lluvias se había cosechado menos del 15% de la superficie, casi tres millones de hectáreas. Hasta ahora, se estimó que quedaran sin cosechar, un millón de hectáreas, esto representaría una pérdida del orden de los U$S 1.000 millones. De continuar el mal tiempo, se agravará el escenario y lo que preocupa, al margen de las pérdidas que ya se observan, es cuando se podrá reiniciar la trilla, ya que una vez que pare la lluvia hay que esperar tener ‘piso’ para poder entrar con las máquinas”, dijo Pérez.

La referente de la EEAOC explicó que las pérdidas de la inundaciones están impactando, por ende, en el precio internacional y también en el doméstico: hubo una suba que no se esperaba. En caso, en el mercado local la demanda de las fábricas por entrega inmediata es sostenida, lo que elevó el valor hasta alrededor de los $ 3.300 por tonelada. “Además, se recibe mercadería con humedad por arriba del estándar”, enfatizó.

“Las perdidas en soja afectan de forma indirecta al resto de las regiones y a la población; implican menor recaudación para el Gobierno”, finalizó.