Los semilleros salen juntos en defensa de la propiedad intelectual

Fuente: Calrín Rural
Sabado 09 de abril de 2016

Agroindustria. ASA, la entidad que los agrupa, dijo que es central que haya una ley que reconozca a sus desarrollos para que esta industria siga creciendo en el país.

La Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) advirtió esta semana que es estratégico que la Argentina avance en materia legislativa en el reconocimiento y respeto de la propiedad intelectual de quienes han desarrollado innovaciones en biotecnología y germoplasma aplicados a las semillas.  “Solo con un adecuado retorno de la inversión se podrá alcanzar el objetivo de mantener la competitividad de nuestro país con respecto al resto, en particular de la región sudamericana (Brasil, Paraguay, Uruguay)”, indicó ASA, que representa a semilleros de cultivos extensivos como soja, maíz y trigo (por ejemplo DonMario, Nidera, Syngenta, Klein, ACA, Monsanto y Bioceres) y a otros dedicados a forrajeras y hortalizas (como Gapp, Gentos, Basso y KWS) o a caña (como la Estación Experimental Obispo Colombres, de Tucumán).

La entidad considera que la semilla fiscalizada, la erradicación de la semilla ilegal (bolsa blanca) y el uso propio bajo las condiciones acordadas con el titular de los derechos de propiedad intelectual, son fundamentales para el reconocimiento de esos derechos sobre las innovaciones contenidas dentro de una semilla.

Además, entiende que es necesario establecer un sistema integral y unificado de cobro en la semilla de los derechos de propiedad intelectual allí contenidos.

En la visión de ASA, para garantizar el desarrollo de este sector clave para la agroindustria argentina, los ejes que deberían regir la nueva legislación son:

- Los titulares de los derechos del obtentor (sobre el germoplasma) y el titular de los derechos de patente (sobre una invención biotecnológica aplicada a las plantas) deben tener la libertad de establecer las condiciones para su uso, incluyendo, entre otros, el precio.

- Los mecanismos de reconocimiento del uso de las creaciones intelectuales deben ser establecidos por el titular de las mismas, respetando el ordenamiento jurídico existente.

- El Estado debe promover marcos regulatorios que permitan el ejercicio de estos derechos y sancionen a aquellos que los infrinjan.

“Estas medidas son necesarias para garantizar el crecimiento de la industria semillera en el país, ya que la semilla es un insumo estratégico, el primero de la cadena y el que más valor agregado le aporta a la cadena agroindustrial”, planteó la entidad.

Esta industria -argumentó- constituye la base para que el país disponga tanto de soberanía como de seguridad alimentaria. Argentina puede afianzarse como uno de los principales actores a nivel mundial y llegar a ser el principal semillero del mundo en un marco de adecuado desarrollo territorial, cuidando el medio ambiente y asegurando la sustentabilidad.

“Pero para que este futuro se pueda alcanzar es necesario contar con leyes y marcos regulatorios modernos y adecuados a la realidad del agro. Sin respeto a la propiedad intelectual nada de esto será posible”, concluyó.