Aún queda en pie el 15% del área cosechable de la zafra pasada

Fuente: La Gaceta
Sabado 16 de abril de 2016

La mayor concentración está en Burruyacu, Simoca, Cruz Alta y Monteros.
La zafra azucarera 2015, en Tucumán, se caracterizó por la prolongación del período de cosecha. Esto fue la consecuencia del inicio tardío, varias detenciones de la molienda por problemas climáticos y por los grandes volúmenes de caña de azúcar disponibles para molienda. La zafra finalizó a mediados de diciembre; sin embargo, no fue posible cosechar la totalidad de los lotes cañeros.

Justamente, el primer aspecto analizado por técnicos de la EEAOC de la Sección Sensores Remotos (Srysig) fue la detección de lotes con caña de azúcar sin cosechar en la zafra 2015 en Tucumán. 

Este estudio permitió determinar que el 11% de la superficie cosechable con caña de azúcar estimada para la zafra 2015, no pudo ser cosechado y se encuentra disponible para la próxima zafra (2016), significando 28.850 ha.

Prácticamente, permanecen lotes en pie en todos los departamentos del área cañera, con una mayor concentración en Burruyacu, Simoca, Cruz Alta y Monteros.

Posteriormente, técnicos del ingenio Tabacal, de Orán (Salta), compartieron su experiencia en la selección de lotes de caña a dejar en pie y resultados de molienda durante la zafra 2015. Evitaron los lotes florecidos al seleccionarlos por su efecto negativo en la calidad fabril. Además, se compararon lotes de dos años con los de un año a cosecha, considerando distintas edades y variedades.

En valores promedios, la caña proveniente de 43 unidades de manejo con cañaverales de dos años, rindieron en caña molible un 40% más que los cañaverales similares de un año. En cuanto al impacto sobre el rendimiento fabril, en la caña en pie se detectó una caída promedio de 0,86 puntos de rendimiento, con casos extremos de disminución de hasta 2,0 puntos.

En la caña tucumana que quedó en pie se observa: caña florecida; caña con brotación apical; tallos volcados y parcialmente afectados por Diatraea y cañaverales excesivamente enmalezados

En todos los casos se observaron tallos de dos años entremezclados con la nueva generación de tallos del año, más inmaduros, aumentando la complejidad de cosecha y las posibilidades de pérdidas. Además, estas dificultades fueron incrementadas por las lluvias excesivas y las altas temperaturas registradas durante verano y otoño.

Desde la EEAOC, junto con distintas empresas e instituciones del medio, se evaluaron diferentes situaciones contrastantes, a fin de generar información que permita sugerir u orientar el manejo de la cosecha y la calidad fabril esperables (azúcar, fibra, trash, etc.). 

Los antecedentes disponibles se remontan a la década de los ’70, ya que esta situación no se presentaba hace más de 25 años en el área cañera de la provincia de Tucumán. De este análisis se destacaron las siguientes limitaciones a enfrentar:

* Lotes de alto volumen de biomasa, con serias dificultades para identificar los surcos en su inicio y continuidad.

* Alta heterogeneidad entre lotes, y dentro de cada lote por diferencias productivas y por las diferentes condiciones internas (combinación de caña erecta, volcada, florecida, enmalezada, etc).

* Elevados niveles de trash y serias limitaciones para eliminarlo durante la cosecha por despuntado y limpieza, debido a las condiciones de los cañaverales (volcados, florecidos, entrelazados, etc). 

* Alta complejidad para una cosecha eficiente.

* Posibilidades de daños a las cepas.

* Riesgos de quemas.

* Mayores costos de cosecha y transporte.