Hay que evitar los daños al aplicar agroquímicos

Fuente: La Gaceta
Sabado 12 de marzo de 2016

La aplicación de agroquímicos es una tarea que tiene que tener el máximo de los cuidados a la hora de preparar los caldos de aplicación y al momento mismo de la distribución en un campo o área donde se quiere controlar una plaga y/o enfermedad. Estos cuidados deben darse desde el momento mismo en que un profesional aconseja la aplicación de un determinado agroquímico, ya que deberá estar capacitada en los productos y dosis a utilizar y en el momento óptimo de aplicación. A continuación, la o las personas involucradas en la aplicación deben tener los conocimientos y todos los medios y equipos necesarios para una adecuada preparación del caldo y una correcta aplicación con los equipos pulverizadores terrestres o aéreos.

Estos son consideraciones generales que se deben tener en cuenta para un adecuado manejo y aplicación de agroquímicos, ya que son variables los cultivos, las superficies a aplicar o áreas con plagas domésticas.

Por otro lado, existen aplicaciones para controlar plagas que aparecen por períodos y que deben ser controladas por la incidencia que tienen en la población urbana, como es el control del mosquito transmisor del dengue o de plagas agrícolas que sorprendieron al NOA como las mangas de langostas. 

Por ello, es importante destacar que, en Tucumán, se siembra durante el año una superficie de granos de más de 300.000 ha, tanto de granos gruesos estivales sembrados, como los que se sembrarán de trigo y garbanzo como invernales, a las que se les suma las 270.000 ha de caña de azúcar y alrededor de 36.000 ha de cítricos, además de tabaco, papa, frutilla y hortalizas que se cultivan.

Esto da una idea del volumen de agroquímicos utilizados durante el año y de los que se pueden estar utilizando hoy, por lo que es fundamental que los responsables del uso y manipuleo lo realicen como corresponde, buscando el control eficiente de plagas y enfermedades y evitando el daño a otros cultivos, a montes naturales o la contaminación ambiental.

La capacitación permanente en el uso adecuado de agroquímicos debe ser permanente y apuntando a todos lo que se encuentran en esta cadena, sin dejar de lado transmitir las disposiciones legales vigentes. En Tucumán, siempre se realizan capacitaciones sobre cómo usar y aplicar un producto, algo muy importante para evitar los problemas que ocasiona el mal uso de los productos y el poco cuidado que algunos productores y aplicadores tienen al momento de realizar la pulverización, informando, además, cómo funcionan y para saber cómo actuar y evitar problemas jurídicos que ocasione un mal manejo o un desconocimiento de las normativas.

Por otro lado, y desde hace un tiempo atrás, el Colegio de Ingenieros Agrónomos y Zootecnistas de Tucumán, la EEAOC, el INTA y la Dirección de Agricultura vienen informando a los profesionales sobre la necesidad de conocer cuáles son los productos que están prohibidos de ser usados y cuáles son las recomendaciones técnicas que se deben tener en cuenta al aplicar. Por ello, es necesario que productores y aplicadores, vendedores y fabricantes de agroquímicos tengan presente las reglamentaciones vigentes. En Tucumán rige la Ley Provincial 6.291/91, cuyos artículos sirven de guía para evitar y/o minimizar accidentes con agroquímicos.

También hay que decir que existen reglamentaciones adecuadas a cada provincia, y a nivel nacional una que se sintetiza en la Guía de Uso Responsable de Agroquímicos, que es un conjunto de directrices básicas para la comercialización, manejo, utilización, aplicación y disposición final de envases y residuos de agroquímicos, en virtud de las responsabilidades de los actores que intervienen en el proceso, las necesidades de capacitación, los elementos de protección personal, los controles de salud y los planes para emergencias. 

La Guía tiene por objetivos facilitar el cumplimiento de la legislación sin pretender modificarla ni reemplazarla, orientar y capacitar a los actores productivos, educativos, tecnológicos, políticos, sanitarios y de atención de emergencias sobre el uso correcto de los agroquímicos, a fin de prevenir daños a la salud y el ambiente.

Los agroquímicos no son inocuos para la salud humana ni para el ambiente, aunque su peligrosidad varía según toxicidad y formulación. El riesgo asociado a ellos depende de las dosis, de la condición climática, del tipo de producto, modo de aplicación y tipo y grado de exposición. Por lo tanto, su uso responsable es indispensable para prevenir los daños derivados. Por ello, la legislación debe ser cumplida por todos los sujetos en el nivel que corresponda, incluyendo a los responsables de su fiscalización y control. La Ley de Agroquímicos y sus modificaciones debe ser la herramienta que los oriente, ya que allí figuran todos los aspectos que regulan esta actividad y todo lo relacionado a los agroquímicos, a fin de asegurar su correcta utilización para proteger la salud humana, animal y vegetal, para mejorar la producción y reducir los riesgos ambientales.