Aportes al desempeño medioambiental de la industria citrícola

Fuente: EEAOC publicada en La Gaceta
Sabado 27 de febrero de 2016

Daniel Machado (EEAOC) lidera un equipo de trabajo en el centro de estudios. Análisis de alternativas.

Transformar los residuos industriales en productos beneficiosos para la comunidad, colaborando así con la agroindustria tucumana en el cumplimiento de las exigencias ambientales, es uno de los principales objetivos del equipo de trabajo del Laboratorio de Investigaciones Ambientales de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) de Tucumán, cuyo responsable es el doctor Daniel Machado. 

La EEAOC dedica, cada vez más, importantes esfuerzos para acompañar a las industrias del medio en el progreso de su desempeño ambiental, mediante estudios, ensayos y redacción de protocolos para el manejo adecuado de los desechos industriales. Este objetivo puede maximizarse si, además de reducir el impacto ambiental, se trasforma ese residuo en un producto beneficioso, explica el experto quien recientemente defendió exitosamente su tesis doctoral sobre Tratamiento Biológico de Residuos Semisólidos y Efluentes Líquidos de la Industria del Procesado del Limón” en la Universidad de Burgos (España). 

Machado explica que, en el tratamiento biológico de residuos semisólidos de la industrialización del limón, se estudió una alternativa de compostaje efectivo de los residuos semisólidos provenientes de esa actividad (restos de pulpa, cáscara, limones descartados y restos de poda), que por su textura y su naturaleza ácida, sumada al desequilibrio en sus contenidos de carbono (C) y nitrógeno (N), no se lograban resultados óptimos. 

Se ensayó la incorporación de cachaza, residuo de la elaboración del azúcar de caña, a los efectos de mejorar estas condiciones iniciales. “Se logró un producto estabilizado, reducido en volumen y sanitizado, apto para aplicar en suelos agrícolas”, explica el profesional.

Por otra parte, se evaluó el proceso de biodigestión anaeróbica de los residuos semisólidos, empleando reactores con agitación mecánica a escalas laboratorio y piloto. 

“Con este proceso se obtuvo un residuo estabilizado (inofensivo para aplicar controladamente en suelo) por un lado, y biogas, combustible renovable, aprovechable energéticamente”, detalla.

Respecto al tratamiento biológico de efluentes líquidos de la industrialización del limón, el experto señala que se realizó la biodigestión anaeróbica del efluente líquido de la industrialización del limón, empleando reactores para alta carga orgánica a escala piloto. 

“Se usaron microorganismos granulados, más eficientes para este proceso. Se obtuvo un residuo líquido estabilizado y también biogas aprovechable energéticamente”, puntualizó. Acota que esta tecnología ya se está implementando en algunas plantas citrícolas de nuestro medio.

Asimismo, indicó que ante la escasez de lodo granular industrial para tratar efluentes líquidos, se estudió un camino para obtenerlos a partir de microorganismos dispersos (lodos anaeróbicos provenientes de otras plantas de tratamiento), empleando reactores de alta carga, a escala piloto, alimentados con efluente cítrico. 

“Se observaron los primeros gránulos a partir del tercer mes”, remarcó el investigador.

Subrayó que los trabajos realizados por el equipo del Laboratorio de Investigaciones Ambientales de la Estación Experimental han servido para elaborar la tesis doctoral defendida en la ciudad de Burgos. 

Además, destaca que si bien la tesis versa sobre residuos citrícolas, los esquemas de tratamientos son aplicables a otras industrias, con un efecto multiplicador: “Estamos mostrando caminos a otros generadores de residuos de similar naturaleza, difundiendo estas técnicas”, afirmó.