El anuncio del 2% debe beneficiar a todos

Fuente: La Gaceta
Sabado 13 de febrero de 2016

El año para los industriales y productores cañeros tucumanos está comenzando como pocas veces soñaron, ya que en los escasos meses que lleva de Gobierno, tanto el nacional como el provincial, se logró concretar el pedido del aumento de corte de naftas con alcohol, algo que los gobiernos anteriores no lograron en 12 años de gestión.

Después de una zafra 2015 muy complicada, debido a la gran suba de costos productivos, y a los malos precios en el mercado internacional que no permitieron la exportación del endulzante -y que tampoco el sector cumplió con los porcentajes que debían enviarse al exterior-, hizo que los precios del azúcar en el mercado interno fueran similares a los que tenía hace tres zafras atrás. Es por ello que los stocks finales con que terminó la zafra 2015 hicieron avizorar un futuro negro para 2016, antes del anuncio presidencial realizado la semana pasada.

Durante la zafra 2015, el sector azucarero tucumano siempre informó a la opinión pública sobre la difícil situación que atravesaban, sobre todo aquellos productores que no tuvieron la suerte de que su producción fuera levantada o que les quedó mucha caña en pie.

El 2015, las lluvias fueron determinantes para que la zafra tenga sus complicaciones, ya que muchos ingenios terminaron su zafra anticipadamente, por lo que la incertidumbre aumentó hacia finales del año.

Lo cierto es que los informes dados a conocer oportunamente por la EEAOC se fueron cumpliendo, según lo informado oportunamente por la entidad de investigación tucumana.

En la proyección de máxima se estimó un desenvolvimiento de 1,77 millón de toneladas, un 18% más si se compara con el año anterior, de 1,495 millón de toneladas de azúcares “equivalentes” (incluye alcohol), una diferencia de unas 274.300 toneladas. Para la segunda opción se estimó 1,61 millón de toneladas, un 7,64 % superior a 2014. Pero en la alternativa mínima, de 1,43 millón de toneladas, implicó una baja de un 4,4%. Como se comportó el clima en la zafra 2014, sin la aparición de heladas, la estimación tomada fue la primera y se cumplió.

Si nos remontamos a información publicada por la EEAOC de las zafras 2005 a 2015 de la superficie total cultivada de caña de azúcar en Tucumán, se constata una tendencia ascendente hasta 2013. En la zafra 2014 hubo una disminución con respecto a la zafra precedente, mientras que en 2015 se detecta un leve incremento con respecto a la zafra anterior, presentando el segundo valor en importancia de la serie, después del máximo registrado en 2013.

Todo esto, sumado a un buen rendimiento cultural y fabril dejó un escenario comercial negativo, con caída del precios internos, inflación y, por ende, incrementos de costos internos a lo que se suma un precio internacional deprimido, por lo que los porcentajes estipulados por el Ipaat no se cumplieron.

Por suerte, el anuncio tan esperado por el sector (aumento del 10% al 12% del corte de las naftas con alfochol) llegó de la mano de Macri, hace unos días, por lo que se espera que todos los involucrados en la industria azucarera cumplan con sus deberes para que todos salgan beneficiados.

A partir de esa información, las expectativas crecieron entre industriales y cañeros. Después del anuncio se observan las negociaciones y las posiciones adoptadas por cada sector. Es de esperar que se puedan conocer las opiniones de las empresas que cuentan con stock asignados de alcohol, con base en la caña de azúcar, y los ingenios y los cañeros que solicitan ingresar al programa de Biocombustibles y que la distribución priorice a este último grupo.

Lo cierto es que los dos puntos porcentuales otorgados por la Nación sólo a la actividad azucarera representarán 160 millones de litros, lo que permitiría movilizar a la industria del NOA unos $ 1.600 millones por facturación de este recurso.

Con la aplicación de esta medida, por otro lado, se destinará stock de la producción de azúcar a la elaboración de alcohol y así se lograría destinar menos azúcar para exportación. Ello produciría otro efecto y el más importante: liberar también el mercado interno, que permitiría “tonificar el precio bajo del mercado interno” y mitigar la actual crisis, según explican los diferentes actores del sector.

Lo seguro es que si todo el sector no se pone de acuerdo y que se cumpla con todo lo prometido y lo requerido por el Ipaat, además de que el anuncio presidencial sea beneficioso para todos, la crisis azucarera continuará y, en definitiva, el sector seguirá siendo el culpable de que perdure la crisis.