Las lluvias y las enfermedades afectaron la producción

Lobo (EEAOC) opinó que esta campaña frutillera es para el olvido. Todo se dio en contra del sector, afirmó

La actividad frutillera tucumana tuvo este año serios inconvenientes, que son necesarios dar a conocer para que se conozca cuál es la actual situación de una producción que fue muy importante, por los recursos económicos y por la gran cantidad de mano de obra que utilizaba”, dijo el jefe de la sección Horticultura de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), Ramiro Lobo.

Los problemas comenzaron al inicio de la campaña, en los momentos de plantación, cuando “las lluvias no dejaron que los preparativos para realizar una correcta plantación se pudieran hacer en tiempo y forma”, señaló. “Las lluvias no dejaron que se pudiera bordear, colocar los plásticos y realizar la aplicación de agroquímicos como, “Telone” o “Vapam”, para desinfectar los suelos, lo que hizo que muchas de estas labores se realicen tarde”.

“Por eso casi no hubo fruta primicia, por lo que los precios logrados fueron malos, a lo que se suma que la producción no fue buena por un mal arranque de la plantación”. “Esta tardanza en la colocación de los plantines en el suelo fue perjudicada, aún más, por los daños provocados por las intensas lluvias que se dieron en los primeros días del otoño, que destruyeron el puente el río Lules y las tomas de riego, que originaron más demoras En cuestiones logísticas y estructurales”, reseñó.

Esto se sumó a que “los plantines utilizados tampoco ayudaron a lograr ‘primicia’, porque no llegaron con la inducción de frío necesaria, lo que hizo que la aparición de fruta sean aún más tardía”.

Después de estas complicaciones el cllima mejoró, pero “en agosto las lluvias volvieron a complicar la cosecha y apareció Botrytis, que afectó mucho la sanidad del cultivo, afectando a la fruta”. 

El mercado, para esa fecha, estaba en plena cosecha y “empezó a recibir fruta de Coronda, lo que hizo que los precios bajen y perjudiquen nuevamente a los productores tucumanos”.

En cuanto a la fruta congelada, es poco lo que se pudo hacer debido a “las condiciones macroeconómicas actuales, que no permitieron la exportación, por lo que la demanda de industria no fue buena.

Esta campaña frutillera es para el olvido, ya que todo se dio en contra: falló el plantín, la plantación fue tarde y complicada y el mercado no ayudó. Por suerte algunos productores, con escala, pudieron compensar algo y sobrevivir, debido a que diversificaron, pero los productores chicos están muy complicados para seguir produciendo, ya que no saben cómo y dónde hacerlo.