La EEAOC presentó sus avances en caña en un centro educativo

Fuente: La Gaceta
Sabado 14 de noviembre de 2015

El programa “Los científicos van a la escuela” permitió que una investigadora explicara cómo trabajan a un grupo de alumnos.

Una biotecnóloga que se desempeña en la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) tuvo una participación activa en “Los científicos van a la escuela”, el Programa Nacional de Popularización de la Ciencia y la Innovación (PPCI), que finalizó en octubre de este año, con la presencia de 15 escuelas de Tucumán.

“Difundir el trabajo de los investigadores de la EEAOC y el objetivo de nuestros desarrollos, y transmitir temáticas científicas con palabras sencillas, que comprendan los alumnos del nivel primario, fueron algunas de las aspiraciones que me permitió lograr esta iniciativa que concluyó con resultados muy positivos”, contó Laura Tortora, licenciada en Biotecnología y doctora en Ciencias Biológicas, quien trabaja en el Subprograma Agronomía de la EEAOC, cuyo coordinador es el doctor Eduardo Romero.

Tortora capacitó a los docentes del área de Ciencias Naturales de la escuela N° 393 “Miguel de Azcuénaga”, en Los Nogales, Tafí Viejo, a fin de mejorar la enseñanza y el aprendizaje de esa área en el aula, una de las propuestas que abarcó el programa.

La responsable del Plan de Trabajo “Microbiologia agrícola y bioproductos del Subprograma Agronomía de la Caña de azúcar de la EEAOC” enfatizó en que con los alumnos se implementó una charla que consistió en preguntas vinculadas a conocimientos, tales como: ¿qué hace un científico?.

“Muchos no saben qué contestar, porque para ellos el científico es un personaje místico o muy abstracto. No saben a qué se dedica y esa es otra de las metas de este programa: promover el conocimiento y el gusto por la ciencia en los estudiantes, y sembrar lazos creativos entre la comunidad científica y escolar”, detalló.

Tortora sostiene que la escuela “Miguel de Azcuénaga” recibe gran cantidad de material de laboratorio; no obstante, las necesidades de capacitación de los maestros son muchas. Las capacitaciones tuvieron una duración de seis meses con una dedicación de 30 horas durante todo el ciclo. “La temática que yo les brindé estuvo orientada a la caña de azúcar. Además, cuando los alumnos visitaron la Estación les mostramos la caña de azúcar in vitro, y no podían creer que esa plantita tan pequeña, en un frasco, luego se convirtiera en lo que es la caña de azúcar”, destacó. Los maestros de las escuelas rurales requieren de formación científica para poder utilizar los materiales.