La zafra 2015 finaliza y la crisis sigue latente

Fuente: La Gaceta
Sabado 14 de noviembre de 2015

Después de las lluvias que se vienen dando en Tucumán en lo que va de noviembre, la sensación que está quedando es de cierta amargura en algunas actividades importantes para la economía provincial como lo es, en primera medida, la producción azucarera, y después la producción de trigo y de papa consumo. Decimos esto porque la zafra se encuentra casi paralizada, después de tantos días de lluvia que no permiten que las cosechadoras puedan entrar a los cañaverales a sacar lo que resta de materia prima para terminar una crítica zafra, ya que la producción que se viene obteniendo no permite que el precio suba, perjudicando mucho a todo el sector.

En lo referente al cultivo de trigo las lluvias complicaron la trilla, pero a la vez, la gran cantidad de días de lluvia y nublados hizo que el trigo se brote, lo que perjudica la calidad comercial, poniendo en jaque una actividad ya golpeada por la situación económica y de política agropecuaria implementada desde tiempo atrás.

En lo que respeta a la producción papera, hay muchos productores que todavía no pueden levantar la cosecha de papa consumo primicia, lo que perjudica a un ya golpeado sector productivo.

Si apuntamos a lo que está pasando con la zafra azucarera, el sector viene dando a conocer la difícil situación por la que atraviesa, sobre todo aquellos productores que no tuvieron la suerte de que su producción de caña fuera levantada o todavía les queda mucha caña en pie.

Se suma que, a raíz del anticipo de las lluvias, hay ingenios que decidieron dar por terminada la actual zafra, por lo que la incertidumbre aumenta si es que el tiempo no ayuda, y hace que otros ingenios entren en receso definitivo hasta el año que viene.

Lo cierto es que si vemos cómo finaliza la campaña, los informes dados a conocer por la EEAOC se vienen cumpliendo. En la proyección de máxima se estimó un desenvolvimiento de 1,77 millón de toneladas, un 18% más si se compara con el año anterior, de 1,495 millón de tn de azúcares “equivalentes” (incluye alcohol), una diferencia de unas 274.300 tn. Para la segunda opción se estimó 1,61 millón de tn, un 7,64 % superior a 2014. Pero en la alternativa mínima, de 1,43 millón de tn, implicó una baja de un 4,4%. Como estuvo comportándose el clima en esta zafra, sin la aparición de heladas, la estimación tomada es la primera y se viene cumpliendo. Asimismo, la EEAOC, días pasados, afirmó que el volumen de caña que todavía queda en pie ronda el 20% del total, por lo que si la zafra termina anticipadamente la situación será dramática para los que no pudieron cosechar.

Si nos remontamos a información publicada por la EEAOC de las zafras 2005 a 2015, de la superficie total cultivada de caña de azúcar en Tucumán, se constata una tendencia ascendente hasta la zafra 2013. En la zafra 2014 se registra una disminución con respecto a la zafra precedente, mientras que en 2015 se detecta un leve incremento con respecto a la zafra pasada, presentando el segundo valor en importancia de la serie, después del máximo registrado en 2013. De acuerdo al relevamiento, la superficie cosechable de caña de azúcar en Tucumán alcanzó las 271.370 ha este año, con un incremento de un 2,3% respecto del área registrada en 2014-

Números negativos

Todo esto, sumado a un buen rendimiento cultural y fabril dejó un escenario comercial negativo, con caída de precios internos, inflación y, por ende, incrementos de costos internos, a lo que se suma un precio internacional deprimido, por lo que los porcentajes estipulados por el Ipaat para exportar chocan con esta realidad. Igualmente, para cumplir con lo que se propuso desde este instituto debe llevar el compromiso del sector en cumplirlo, algo que todavía no se materializó.

Además, todas las gestiones que se realizaron y se realizan ante la Secretaría de Energía de la Nación para llevar del 10% al 12% el contenido de alcohol en las naftas, no pudieron ser realizadas y el tiempo sigue pasando y la situación no mejora.

Lo seguro es que si todos no tiran para el mismo lado, en donde los cañeros en su conjunto no evalúen con mayor certeza la necesidad de aumentar año a año la superficie plantada, como lo sucedido desde 2005 a 2013, en la cual se plantó caña hasta en territorio santiagueño; donde los industriales no aplican una estrategia conjunta de no abarrotar el mercado interno con azúcar buscando el financiamiento necesario para una determinada zafra, lo que genera una caída de los precios, y donde el Estado no busque cómo arbitrar los medios para lograr un equilibrio, con medidas más efectivas y procurando no asfixiar al azucarero con políticas impositivas distorsionadas, haciendo la presión necesaria para lograr el aumento del corte de naftas y generar un marco de certidumbre para lograr un financiamiento apropiado, seguramente no se logrará salvar a la principal actividad económica de la provincia.