Caña en pie 2015. Cosecha 2016. Qué hacer.

Diciembre 2015
POSIBLES ESCENARIOS. RECOMENDACIONES

Posibles escenarios

El productor con el cañaveral -o parte del cañaveral- todavía en pie puede enfrentarse con distintos escenarios, determinantes para la cosecha del año próximo. Teniendo en cuenta que cada situación particular evidenciará sus propias variantes, podemos señalar, como guía, dos escenarios generales posibles de los que extraer criterios de manejo y toma de decisiones adecuados a la situación de cada uno. Así podemos encontrar entonces: 

Escenario “ideal”

Cañaverales sin daño en el brote guía sería la situación más apropiada, ya que posibilita una continuidad del crecimiento de los tallos de 2 años y un incremento en la producción por los tallos nuevos del año siguiente (40 a 80%)

Tal como lo advertíamos cuando planteábamos la posibilidad de optar por no cosechar según los casos, nuevos tallos podrán originarse en número variable de acuerdo a las condiciones del cañaveral. El incremento porcentual de tallos estará asociado a la población inicial y a los aportes de lluvia y de nutrientes del suelo.

 De tal modo, la conformación del cañaveral de 24 meses será de tallos de 1 y 2 años, en proporciones que dependen del estado del cañaveral, de las características del suelo y de las precipitaciones durante el período de crecimiento.
 (Ver nota completa)

En el mejor de los escenarios y con variantes en más o en menos según las condiciones particulares, es esperable que la calidad del producto se sostenga; es factible que los valores de Brix y Pol se mantengan estables y la Pureza aumente por la concentración del jugo en los tallos viejos y sanos (de 2 años). Por su parte, la población nueva llegaría menos madura a inicio de mayo, pero en la molienda completa la calidad sería aceptable.

Las dificultades aparecerán menos alentadoras a la hora de cosechar. Debe esperarse un mayor contenido de fibra (tallos viejos un 2- 3% más de lo normal) y mayor trash general, con especial incidencia en la cosecha integral. Esto traería aparejado menores valores de extracción y, por lo tanto, de recuperación de azúcar.

Escenario complejo

 

Una situación más compleja se verá cuando el cañaveral que quede sin cosechar durante esta zafra se encuentre florecido y/o volcado. La brotación lateral y el macollaje desordenado y aleatorio, más la posible pudrición y secado de tallos viejos dificultará la cosecha  y disminuirá la calidad de la materia prima (alto trash). Esta situación se agravaría más si se tratara de un lote afectado por el ataque de Diatraea saccharalis.

Los cañaverales excesivamente enmalezados estarían limitados en su crecimiento y el control de malezas resultará muy dificultoso y costoso.

Alerta por el fuego

En cualquiera de las situaciones hasta aquí descriptas, los cañaverales presentan el gran riesgo de prenderse fuego. Habrá que disponer de todas las medidas necesarias para prevenir los incendios accidentales y evitar así problemas de difícil solución con pérdidas consecuentes de gran importancia. 

Los escenarios más complicados serán aquellos que presenten situaciones combinadas, es decir con dos o más condiciones negativas de las mencionadas.

Recomendaciones

Con el fin de prever problemas y facilitar la cosecha en la próxima zafra, es recomendable considerar los siguientes aspectos:

  • Evaluar y caracterizar los cañaverales no cosechados según edad, condición, expectativa de producción y cosecha, etc.
     
  • Definir las posibilidades de cada lote de respuesta a algún manejo (fertilizar, control malezas, evitar fuego, etc.) y priorizar la conveniencia técnica-económica de realizarlo.

  • Prever algunas potenciales dificultades de cosecha y efectuar acciones que la faciliten (abrir melgas de manera de marcar los surcos ante la posibilidad de vuelco del cañaveral).

  • Priorizar la cosecha y molienda en el inicio de zafra de estos lotes.

  • Prever la maduración química de estos lotes para reducir los valores de trash y uniformar la madurez.

  • Prever el buen mantenimiento de cosechadoras (elementos de corte), control de velocidad y de las tareas de cosecha y carga para no empeorar la calidad de la materia prima y en especial, evitar al máximo posibles daños en la cepa (en especial plantas y socas jóvenes).

  • Monitorear en poscosecha los daños sobre las cepas para evaluar la necesidad de renovación.

La EEAOC está en estos momentos embarcada en un proceso de evaluación de las diferentes situaciones mediante un seguimiento de una muestra de cañaverales seleccionados hasta precosecha de la próxima zafra. El objetivo fundamental de esta tarea es generar información que permita sugerir u orientar el manejo de la cosecha y el cuidado de la calidad fabril esperable (azúcar, fibra, trash, etc.). El intercambio de información con productores y técnicos será igualmente productivo a los fines de optimizar el final de la situación.