Tucumán. Campaña de granos 2016/17

EEAOC- 26711/2016

RECOMENDACIONES

Manejo en preemergencia
Resulta indispensable, en especial en lotes con malezas resistentes a glifosato, el uso de herbicidas preemergentes o mezclas de ellos, para controlar las sucesivas camadas o cohortes de malezas, ya que de esta manera facilitamos, y en muchos casos economizamos, el manejo de las mismas.

En el caso de lotes que vienen de cultivos invernales (trigo ó garbanzo, que se encuentran en la etapa final de cosecha), el manejo se simplifica, ya que en una sola operatoria se podrán mezclar productos que controlen las pocas y pequeñas malezas emergidas con los herbicidas preemergentes mencionados.

Calidad de la semilla
También es importante en esta etapa verificar la calidad de la semilla con la que se cuenta a través de nuevos análisis de poder germinativo y sanitarios. En un importante número de casos se ha registrado la pérdida de aptitud de la semilla en lotes semilleros de muy buena calidad.

En función de la calidad física y sanitaria de la semilla, se debe elegir el fungicida curasemilla que se ajuste para cada situación en particular. También en función de la presencia de plagas en los campos, como picudos (Sternechus, Rizomathus, Promecops, etc.) o bien orugas bolilleras (Helicoverpa sp.), se recomienda el uso de insecticidas específicos para el manejo de estas plagas.

Además de los curasemillas, se recomienda el uso de inoculantes específicos para esta leguminosa, ya que el promedio de muchos años de ensayos realizados por la EEAOC, esta práctica arroja un incremento promedio en el rendimiento de un 8%, con relación al testigo sin inocular.

Cultivares
En cuanto a la elección del cultivar es recomendable -en zonas pedemontanas con buenas precipitaciones- el uso en mayor porcentaje de grupos de maduración (GM) cortos que, además de un alto potencial de rendimiento, permiten instalar un cultivo de invierno con buenas perspectivas de producción. En cambio, en zonas subhúmedas, secas ó semiáridas, los materiales más estables son los GM más largos. Las posibilidades de grupos cortos para estas zonas, se reducen a lotes de muy buena calidad, y/o con antecesor maíz. “En general en este tipo de zonas, las fechas de siembra más estables son a partir de la segunda década de diciembre, luego de que los suelos acumularon agua en el perfil”, aseveran.

Refugios
En el caso de uso de cultivares con tecnología Intacta (resistente a glifosato y orugas), cuya superficie se incrementó notablemente en esta última campaña, es recomendable el uso de refugios con variedades RR1 (solamente resistentes a glifosato), en un 20% del área sembrada, y con un diseño variado, en donde la soja Intacta no se aleje más de 1.200 m de la RR1.

Densidad de siembra
La densidad de siembra es una variable que interactúa con otras como ser grupos de madurez, variedad, espaciamiento, calidad ambiental, fechas de siembra, etc., por este motivo es fundamental su ajuste en función de cada situación en particular. En líneas generales se recomienda para siembras en fechas óptimas y con materiales de ciclos cortos entre 320-340 mil plantas/hectárea y para los ciclos largos 220-240 mil plantas/hectárea.

Distribución
Por último, en relación a la distribución de las plantas, se sugiere ajustar la uniformidad de siembra. Ya que si bien la soja (a diferencia del maíz) tiene una alta capacidad de compensación y puede alcanzar buenos rendimientos con huecos de hasta 35-40 cm,  lograr una distribución uniforme de plantas posibilitará al cultivo un cierre parejo y una mejor competencia con la maleza. Caso contrario, en estos huecos aparecerán tardíamente malezas que tal vez no quiten demasiado rendimiento a los cultivos, pero estén incrementando el banco de semillas y dificultando la trilla.