Simposio sobre malezas resistentes

PROGRAMA CUMPLIDO

Además de la presente síntesis de las disertaciones que tuvieron lugar durante el Simposio sobre Atacos y Gramíneas Resistentes a Herbicidas organizado en Octubre por la EEAOC, el interesado puede acceder ahora a la versión multimedia de las presentaciones completas de cada uno de los especialistas participantes.

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Primera Parte

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  Ing. Martin Marzetti. REM-Aapresid

  

 

 

    La situación actual de las malezas resistentes en el país.
   ¿Cuál es potencialmente la peor?

 

 

El Ing. Agr. Martín Marzetti se refirió a la situación actual que presentan las malezas resistentes en nuestro país y describió los posibles escenarios que se pueden presentar a mediano y largo plazo.

Afirmó que puede observarse una tasa constante de aparición de casos de resistencias en el país, entre los que se destacan las gramíneas sobre las latifoliadas, aunque dentro de estas últimas debemos considerar al género  Amaranthus como un problema especialmente considerable.

Marzetti hizo referencia también a la situación que presentan los países vecinos, como una forma de evaluar el panorama de lo que puede avecinarse.

Entonces, ¿que puede pasar? En primer lugar, que se incremente el número de especies tolerantes, tan importantes como las especies resistentes, lo que complicaría el manejo. Segundo, que crezcan en superficie los biotipos que ya se nos presentan como resistentes. Tercero, que aparezcan nuevos biotipos resistentes a determinados grupos herbicidas. Por último,  podría pasar que se produzcan nuevas resistencias en especies que ya eran resistentes a otros mecanismos de acción, es decir que se dispare el número de  resistencias múltiples.

El especialista resaltó la importancia realizar manejos inteligentes que eviten la pérdida de efectividad de grupos de herbicidas; se debe ampliar el espectro de uso de los mismos y/o combinar mecanismos de acción como herramienta para evitar las resistencias simples o múltiples.  Manejar especies anuales y perennes conociendo las diferencias que presentan entre sí, no generalizando su control.

Lo que pase en un futuro, ya sea dentro de dos, diez o veinte años, depende del manejo que hagamos hoy.  Resulta fundamental  en este aspecto la incorporación de diversidad como una estrategia de manejo, se pueden citar por ejemplo el uso de los cultivos de cobertura, el manejo de fechas de siembra, la elección de cultivos, etc. Debemos ser conscientes de que el NOA es un escenario complejo por naturaleza; los cambios no van a ser fáciles pero se pueden encarar.

 
Lic. Ricardo Roncaglia. FAZ-UNT  



 

 

   Malezas del género Amaranthus: Botánica y biología.

 

 

La evolución de malezas resistentes a herbicidas no es un fenómeno nuevo en Argentina. El primer caso de resistencia se detectó en el NOA en 1992 en biotipos de ataco (Amaranthus quitensis), los cuales no podían ser eficazmente controlados con herbicidas como Imazetapir, clorimurón y flumetsulam. Esta problemática, si bien constituía una amenaza para el sistema de producción, no llegó a generar grandes inconvenientes porque en esos años fueron incorporados al sistema productivo los cultivares de soja y luego de maíz con tolerancia a glifosato.

Durante algunos años la densidad poblacional de malezas dentro de los cultivos, permaneció en niveles bajos ya que este principio activo era muy eficaz en la mayoría de las especies dominantes. Sin embargo, algunas malezas naturalmente tolerantes a este herbicida (ej. Commelina sp.) comenzaron a aumentar su frecuencia y densidad y posteriormente en 2005 se detectó la presencia del primer caso de resistencia a glifosato en biotipos de sorgo de Alepo.

En la mayoría de las poblaciones resistentes a un herbicida existe un patrón similar de manejo del sistema productivo. Este esquema está asociado a una gran presión de selección dada por el uso repetido de un herbicida o herbicidas distintos que actúan en el mismo sitio de acción.  En general la mayoría de los casos de resistencia se corresponden con sistemas poco diversos en cuanto a rotación de cultivos y uso casi exclusivo de control químico, sin considerar métodos mecánicos o culturales de control de malezas. Es decir, ambientes donde las señales que reciben las malezas son pocas y repetidas en el tiempo.

El número de especies con resistencia a herbicidas se ha incrementado significativamente. y en algunas zonas, ahora sí, constituye una amenaza a la producción. Los costos asociados con el manejo de estas situaciones son elevados y en algunos casos las herramientas químicas ya no alcanzan para disminuir la densidad poblacional y por lo tanto los rendimientos se ven severamente afectados.

Particularmente los atacos o “yuyos colorados” se han convertido en uno de los principales problemas para los sistemas productivos extensivos de gran parte del país. Las especies malezas de este género presentan alta tasa de crecimiento, elevada producción de semillas que además forman bancos muy persistentes y en nuestro país han desarrollado resistencia tanto a glifosato como a herbicidas del grupo ALS.

El manejo racional de los atacos debe incluir necesariamente un enfoque integral ya que la experiencia demuestra que la utilización solo de tácticas químicas no es suficiente y tiende a empeorar el problema en el mediano plazo. Es necesario considerar herramientas asociadas a los cultivos, por ejemplo fechas, densidades de siembra, reducción del espacio entre surcos, cultivares más competitivos, cultivos de cobertura, rotaciones etc. Respecto del control químico éste debe ser muy estratégico y programado, deben utilizarse mezclas de herbicidas con diferente sitio de acción, aplicaciones secuenciales, posicionamiento adecuado de los principios activos considerando la biología de las malezas, las condiciones ambientales y las características particulares de cada herbicida.

La resistencia de malezas a herbicidas es un proceso que tiene asociado componentes que ocurren al azar (mutaciones) y otros que tienen que ver con la presión de selección. Sobre los primeros no podemos actuar mientras que la presión de selección está íntimamente asociada con la forma en que hacemos agricultura. Es por ello que la importancia que tendrá la resistencia de malezas a herbicidas en nuestro sistema productivo dependerá en gran medida de las decisiones que tomemos al momento de definir las estrategias de control.

 

 
Lic. Daniel Tuesca- FCA-UNR  


 

 

     Resistencia a herbicidas en malezas del género Amaranthus:
     los riesgos en Argentina.

 

 

Tuesca basó su disertación en la importancia del manejo cultural integral de los cultivos. Comenzó señalando la importancia del manejo proactivo, la baja utilización actual de las labranzas, la sobreestimación de los herbicidas como herramientas y la subestimación de las malezas como amenazas entre muchos de los productores todavía.  Pasó revista a las distintas características morfológicas y fenológicas de las principales especies problema que permiten identificarlas a campo y programar las fechas y las distancias de siembra y mostró resultados de ensayos de lotes con barbechos tratados especialmente que demostrarían su utilidad para deprimir la emergencia de Amaranthus.
Al final, luego de subrayar que la aparición de nuevas herramientas químicas y su aplicación no necesariamente aportarían soluciones definitivas desde el momento en que serían a su vez inductoras de nuevas resistencias, enfatizó su recomendación acerca de la utilidad del manejo cultural integral y trazó un panorama coincidente con el que anteriormente proyectaba Marzetti: nos encontramos ante escenarios posibles de complejidad creciente para el que se prevé en consecuencia un incremento de los costos de producción.

 

 
Ing. Luciano Devani – EEAOC  




      Distribución de Amaranthus palmieri y A. Hibridus
     
Resistentes a herbicidas en Tucumán y evaluación de la
     
Capacidad de dispersión de sus semillas por la trilladora.

 

Luciano Devani presentó un panorama de la distribución de Amaranthus hybridus (ex quitensis) y A. palmeri resistente a glifosato en la provincia de Tucumán. Basándose en estudios realizados durante la última campaña demostró que a lo largo de toda la provincia existen campos con atacos resistentes a glifosato y que nos encontramos en etapas iniciales de establecimiento de esta maleza. Además remarcó la importancia de implementar estrategias preventivas para evitar el ingreso a lotes libres de atacos ya que una vez que se establece es prácticamente imposible erradicarlo y debemos empezar a convivir y confrontar las consecuencias de aumentos de costos y disminuciones de rendimiento. 

 

Al final mostró un estudio de la capacidad de dispersión de las cosechadoras en el espacio. Estas tienen una alta eficacia de trillar las plantas y dispersar sus semillas posibilitando el nacimiento de nuevos individuos alejados de la planta madre y que una vez que ingresa al lote cualquier control químico altamente eficaz que deje una baja supervivencia de plantas será insuficiente para detener el crecimiento poblacional. Es importante la comprensión del proceso de distribución ya que nos permite entender el banco de semillas y además es la base para desarrollar estrategias de manejo.

 

 
Ing. Claudio Ghersa. IFEVA-FAUBA  



 

 

 

    
    

    

     A 10 años de la aparición de SARG. ¿Qué hicimos mal?

  

 

Claudio Ghersa es Profesor Titular de la cátedra de Ecología de la Facultad de Agronomía, Investigador Superior del CONICET y director del IFEVA (Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura). Ha trabajado en el estudio de los sistemas agrícolas los últimos 35 años, y dentro del programa de malezas ha conducido estudios sobre biología del Sorgo de Alepo, desarrollando en este Simposio un análisis de los factores que contribuyeron a la dispersión del biotipo resistente a glifosato  de esta especie en toda la región productora de granos del país.

En primer lugar hizo una reseña de los estudios que se hicieron para caracterizar los  mecanismos  de la resistencia en la planta, su heredabilidad y los factores que influían en la expresión de este carácter. Indicó que al comprobarse que  biotipos de diferentes provincias  correspondían genotípicamente a poblaciones locales, perdió peso pensar en el aislamiento de regiones, para dar importancia a la prevención en cada una de ellas.

Señaló que un  aspecto importante fue no tener en cuenta los niveles de infestación que se debían manejar, porque cuando estos eran bajos se tendría que  haber buscado su erradicación. En cambio, se permitió  la  dispersión de semillas y polen, dando lugar a la aparición de poblaciones con diferentes formas de resistencia. En esos casos indicó que “hasta hubiera sido válido descartar el lote para cultivos de verano”.

Los procesos de alta infestación no ocurren de manera masiva, a menos  que se siembre a la maleza, luego  comienza la dispersión dentro del lote con las máquinas cosechadoras. Este último aspecto es tan importante que en Australia se determinó el cierre de la descarga del sacapajas para impedir la diseminación en el campo.

Cuando  ya toda la infestación posible está consumada y el banco lleno de semillas, comienzan los controles que son económicos desde el punto de vista de la producción pero no desde la población de la maleza. Aquí el dilema pasa entre la eficacia y la frecuencia de control. En este último caso aumenta la frecuencia de selección de individuos que  resisten  al herbicida utilizado. Existen escalas para el control de un problema que se deben conocer. Se debe tratar de reducir el nivel de infestación mediante controles eficaces, pero este concepto se contrapone con la escala de la explotación, donde su dimensión dificulta la aplicación de tratamientos eficaces por su costo y logística necesaria por lo que se prefiere mantener la producción conviviendo con el problema.

El clima y suelo son determinantes muy fuerte en la eficacia del control. No es lo mismo hablar de una ventana de aplicación en el Norte que en el Sur de Buenos Aires, al igual que las bio-zonas para el crecimiento de una especie y esa influencia regional muchas veces no se tiene en cuenta. Así los controles eficaces para una y otra región pueden ser muy diferentes.

Ghersa considera que en promedio las explotaciones que declaran tener sorgo de Alepo en sus lotes, no superan un 15 % de infestación, de los cuales, solo un 1% es resistente. Por ello piensa que realizando manejos lógicos, como no cosechar las áreas invadidas por biotipos resistentes, se puede contener su avance. Finalizó recordando que el origen, la difusión y la dispersión de los biotipos resistentes tienen relación  con prácticas que realizamos nosotros y por lo tanto susceptibles de ser controladas.


Segunda parte

 

   
  Dra. Carina Cabrera. FAZ-UNT  

 

 

 

 

 

     Ciclos de emergencia de Amaranthus spp.
     y gramíneas anuales problema en Tucumán.

 

 

Dentro del ciclo de vida de cualquier especie vegetal, los primeros estadios fenológicos (los más cercanos a plántulas) son los de mayor susceptibilidad. La capacidad de entender qué factores condicionan la emergencia de estas especies de malezas nos asegura tener los elementos para definir acertadas estrategias de manejo.

En Tucumán el régimen de precipitaciones y las temperaturas, sumado al manejo de los cultivos influencian en la dinámica de emergencia de malezas. En el caso de malezas primavero-estivales el factor determinante para el comienzo de los flujos de emergencia son las precipitaciones que por el régimen monzónico comienzan entre los meses de octubre y noviembre (luego de un periodo prolongado de precipitaciones nulas). Los requerimientos térmicos son cumplidos previamente por lo que su influencia pasaría a un segundo plano. Así es que el factor determinante para la emergencia de gramíneas y atacos (Amaranthus hybridus y A. palmeri) son las precipitaciones. En cuanto al número medio de cohortes de cada especie Eleusine indica, Echinochloa colona, Urochloa panicoides y Amaranthus hybridus registran 3-4 cohortes, en un periodo de 60 días aproximadamente. Otras como Letopchloa panicea y Amaranthus palmeri presentan 5-6 cohortes en un tiempo más prolongado (100 días). En general la primera cohorte de todas estas especies es la de mayor número de individuos, sin embargo, el comienzo del periodo lluvioso con precipitaciones débiles, es decir de escasos mm,  provoca la aparición de la misma en una ventana de tiempo prolongada. Con una precipitación intensa la misma cohorte se define en menos de 15 días. Existen otros factores que influencian la dinámica de emergencia como por ejemplo, cultivos antecesores, tipos de suelos, nivel de infestación de la maleza, etc. Estas otras variables se traducen en diferencias en las dinámicas de emergencias entre lotes. Esto último es clave indicando la complejidad del sistema e incitando a técnicos y productores a relacionar los regímenes pluviométricos y la historia de manejo de sus lotes con los ciclos de emergencias.

 

   
  Ing. Ignacio Olea – EEAOC  

 

 

 

 

      Manejo de atacos resistentes a herbicidas en el barbecho
      
y en el cultivo de granos

 

 

 

Comparación con los 90

Hace más de dos décadas hubo que combatir a los atacos (A. hibridus) con las mismas armas químicas con las que contamos ahora, por lo que esa experiencia es útil ahora, manifestó a La Gaceta el Ing. Ignacio Olea de la Sección Manejo de Malezas de la EEAOC.

En los años 90, no tuvimos oportunidad de desarrollar una nueva resistencia a los herbicidas que utilizamos contra los atacos als resistentes, porque las variedades de soja RG lo impidieron pero seguramente habría aparecido la resistencia a los herbicidas que actúan por la via PPO.

En aquella época sabíamos que el manejo preventivo con herbicidas residuales eran la mejor estrategia de manejo, porque un período de lluvias o una sequía impedirían aplicarlos y  los atacos  superarian el tamaño óptimo para controlarlos y que no debe pasar de los 10 – 15 cm.

Aplicación

Todavía se pretende pulverizar de la misma forma que se hacía con el glifosato que es un producto muy translocable y plástico. Ahora trabajamos  con herbicidas que deben cubrir bien el objetivo y con toda la dosis, por lo que el tipo de pastillas, las condiciones de aplicación y el volumen de agua utilizado cobra mucha importancia. El dimensionamiento de la capacidad operativa en pulverización  debe hacer acorde  a  la velocidad con que crecen los atacos  dentro del cultivo y a su control en postemergencia.

Los atacos

La debilidad de los atacos radica en que su semilla no dura más de 4 a 5 años en el suelo, por lo que los buenos planes de manejo se justifican no solo por  su efecto en el rendimiento de la campaña, sino en la reducción del banco de semillas que debe ser el principal objetivo a perseguir. Por otra parte son susceptibles a la sombra que produce el cultivo cuando cierra, a cuya proximidad debemos llegar sin que haya malezas emergidas. 

El A. palmeri se diferencia del ataco común porque puede tener hasta dos camadas más y tardías. Se dice que es más rápido para crecer y que puede hacerlo en condiciones de sequía extrema, capacidades que  son comunes para ambos cuando se mide en términos de la capacidad de reacción para su control en pos emergencia, donde es frecuente que se llegue tarde y una buena parte de la población rebrote.

Monitoreo y la capacidad de la persona

El monitoreo es fundamental. Se debe  conocer que especie de  ataco tiene el lote y cuál es su resistencia. No se puede iniciar un plan  de manejo de atacos resistentes, si estos no poseen esta característica,  al menos para uno de los dos modos de acción para los que hemos detectado resistencia.

El monitoreador en una jornada de trabajo, debe ver la pulverización que corresponde a la fecha, los resultados de la que hizo hace una semana y los próximos destinos de la pulverizadora. Esa dinámica le permite una capacidad de trabajo limitada y cuando la supera, comienza a llegar tarde y los atacos aprovechan para crecer.  Luego aparecen  por encima del cultivo cuando es muy poco lo que se puede hacer y  posteriormente la máquina trilladora de ocupará de  la diseminación.

Manejo cultural

A las medidas de manejo cultural no me agrada nombrarlas por separado, sino integrarlas dentro del manejo y analizarlas en su factibilidad de realización. Los cultivos de cobertura necesitan ser desarrollados para que se generalicen, al igual que  los efectos de las menores distancias y mayores follajes con factores como enfermedades y vuelcos. Quizas la medida mas concreta es no cosechar las areas invadidas, al menos en los primeros focos de la invasión.

Barbecho

Las dos especies de atacos son muy susceptibles a una variedad de herbicidas, pero su número va disminuyendo desde los que  se pueden utilizar en el barbecho, donde se incluyen a los no selectivos, hasta los postemergentes son escasos y casi sin diversidad en sus modos de acción.

Al barbecho pre-cosecha se debe llegar limpio. Ello ocurrirá si existió un cultivo invernal o se realizó un buen manejo en los barbechos anticipados.

En el barbecho son varios los herbicidas que se pueden utilizar. En la EEAOC venimos desarrollando la idea del empleo de herbicidas residuales para el manejo de gramíneas resistentes a glifosato. Ahora se suman los atacos a estas poblaciones y entonces debemos pensar en mezclas que cubran todo el espectro y en lo posible que puedan llegar con su residualidad hasta la siembra del cultivo.  En el caso de barbechos específicos el glifosato + 2,4-D en dosis alta es eficiente hasta los 7 cm y desde allí hasta los 30 cm se debe agregar Carfentrazone, piraflufen o saflufenacil.

No descartamos el empleo de herbicidas de contacto como el paraquat  o la rastra de discos para terminar de limpiar un lote, pero al momento de la siembra se debe llegar limpio y se debe mantener esa condición hasta el cierre del cultivo.

Herbicidas en el cultivo 

Junto a la siembra se debe aplicar una mezcla de herbicidas residuales. Los mas utilizados son flumioxazin y sulfentrazone por su periodo de protección mas largo, pero este es dependiente del tipo de suelos y las lluvias. El herbicida acompañante debiera controlar atacos y las otras malezas de difícil control, si es necesario se debe pensar en mezclas triples con diferentes modos de acción, pero el objetivo debe ser la no utilización de herbicidas postemergentes. Aquí entra el nuevo concepto del  solapamiento de herbicidas residuales (overlapping) y que se trata de aplicar otra mezcla de tipo residual, antes del agotamiento de la primera y asi llegar al cierre del cultivo.

No estamos acostumbrados al uso de herbicidas residuales con el cultivo emergido y menos aplicarlos suponiendo que están finalizando los efectos de la mezcla precedente, pero es la forma mas segura de protegerse contra las camadas tardias.  No son muchos los herbicidas residuales que se pueden aplicar sobre el cultivo en soja se puede utilizar la mezcla de metolaclor + fomesafen y en maíz la de atrazina + 2,4-D.

En postemergencia el control de atacos se puede hacer con fomesafen, lactofen y benazolin, pero sus efectos dependen de su tamaño y del  mojado (cobertura) que se realice en la aplicación.

Conclusión

El futuro es promisorio porque se espera la llegada de nuevos productos selectivos  para soja y maíz asi como la incorporación de variedades resistentes a herbicidas a los cuales actualmente no lo son. También es de prever  que tengamos un buen desarrollo de los cultivos de cobertura, así como de nuevas maquinarias para labranzas y  de las técnicas para la siembra de los cultivos. El peligro radica en la aparición de resistencias “apiladas” que nos dejen con muy pocos herbicidas para utilizar.

 

 
Diego Ustarroz, INTA Manfredi  

 



    

 

 

    Manejo de Chlorideas y Gramineas anuales resistentes a glifosato


 

 

Diego Uztarroz se refirió al manejo de “Chlorideas y gramíneas” anuales resistente a glifosato  y comentó sobre algunas experiencias realizadas en INTA manfredi (Córdoba) con estas especies.

La gran cantidad de gramíneas estivales resistentes a glifosato sumado a que los cultivos de verano se siembran tarde son los causante de las múltiples aplicaciones de glifosato y graminicidas ACCasa para mantener limpios los campos y acumular agua hasta la siembra. Esta estrategia en el corto plazo es una ventaja pero en el mediano y largo plazo no es sustentable ya que estamos repitiendo el herbicidaas 2 a 3 veces por año.

Es importante conocer la biología de las malezas problemas ya que nos permite diseñar estrategias de manejo en el largo plazo, así por ejemplo en el caso de Urochloa panicoide y Echinochloa colona aplicando un manejo intensivo durante 2 años consecutivos se puede lograr un reducción importante y hasta erradicarlas.

Los herbicidas residuales deben ser utilizados previos a las principales emergencias de estas malezas gramíneas, aquí la rotación de los cultivos juega un rol importante ya que permitirá incorporar herbicidas con diferentes modos de acción.

Diego demostró con ensayos que la inclusión de los cultivos invernales para cosecha y cultivos de cobertura permiten reducir los nacimientos de malezas. Algunos cultivos de cobertura como triticale y centeno pueden reducir un 93% la emergencia de Eleusine indica con respecto al testigo sin cultivo de cobertura.

También mencionó la implementación de labranzas en aquellos lotes con infestación de gramíneas perennes, lo que permite descalzar las plantas que se encuentran perennizadas y evitar el control químico que en muchos casos son limitados

La integración de prácticas de manejo de malezas es esencial para mantener la sustentabilidad de los sistemas en el largo plazo.

 

 
M. de la Vega. FAZ-UNT  

 

 

 

 

   

   Período de protección de diferentes herbicidas residuales
   
recomendados para el control de atacos, gramíneas resistentes
   
y especies tolerantes a glifosato

 

 

Marcelo de la Vega aportó con su disertación una visión integradora de lo expuesto durante toda la jornada. Se refirió al comportamiento de los herbicidas en el suelo, haciendo énfasis en la necesidad de entender cómo influyen los diferentes factores en el ambiente para entender los procesos que se producen desde la aplicación de un producto hasta la muerte de la maleza objetivo.

Debemos comprender la dinámica del herbicida en el suelo para entender el funcionamiento y usarlo de manera correcta. Cuando el herbicida llega al suelo debe pasar por una seria de obstáculos para llegar al lugar donde va a ejercer el efecto herbicida.

De la Vega hizo hincapié en la importancia de conocer los ambientes y las propiedades de los productos, ya que intervienen  directamente sobre los procesos de transformación, retención y transporte que modifican la acción de los herbicidas.

Los manejos adoptados van a ser variados según los conceptos técnicos que voy a tener en cuenta, es decir lo que ha dado resultado en un caso puede resultar un fracaso en otro, en agronomía no existe una fórmula perfecta. Así una alta población de una maleza competirá por el recurso herbicida y los controles serán deficientes por más que se utilice el mejor producto y tecnología.

La agricultura es la mayor fuerza de selección en el campo de las malezas, es decir, depende de nosotros el futuro de las malezas. De la Vega concluyó diciendo que para que todo funcione debemos colocar los preemergentes  en el sector donde deben estar y así  controlar con alta eficacia.