Taller de variedades de soja 2016


CONCEPTOS DESTACADOS

Condiciones Agrometeorológicas de la Campaña 2015-16 en Tucumán

 

Las temperaturas máximas estuvieron por debajo de los valores normales en casi toda la campaña, a excepción de los meses de diciembre (normal) y febrero (superior a lo normal). En este período, las máximas absolutas no superaron los 40 ºC en ninguna de las localidades analizadas. Los meses más calientes de la campaña fueron diciembre y enero que superaron los 39 ºC”.

En cuanto a las temperaturas mínimas medias dominaron situaciones con valores normales, destacándose enero (superior a lo normal) y febrero (extremadamente superior a lo normal). Cabe destacar el enfriamiento de la última década de abril, con la ocurrencia de una helada meteorológica en el extremo centro - este de la provincia.

Respecto a las precipitaciones, se evidenció una marcada heterogeneidad en la distribución temporal y espacial de las mismas a través de toda la campaña. “En las localidades seleccionadas del área sojera para él análisis, los totales de lluvias de la presente campaña estuvieron por debajo de los valores acumulados en la campaña anterior. En el sector norte (tomando La Cruz, Monte Redondo y Rapelli como localidades de referencia), los totales de lluvia de la campaña estuvieron por debajo de la normal, mientras que en las localidades del centro y sur de la provincia (Javicho, Viclos, Casas Viejas y Bajastiné), superaron los valores de referencia.

En general, para toda la provincia, se destacó el mes de marzo por la escasez de días con precipitaciones y el bajo valor acumulado en toda el área. Por el contrario, los meses de abril y mayo, sobresalieron por los altos volúmenes aportados y el elevado número de días con lluvia.

Resultados de los ensayos en macroparcelas y comportamiento varietal

Se mostraron los resultados de la Red de Evaluación de cultivares de soja en macroparcelas en el NOA, donde se evalúan las variedades comerciales que ofrecen los semilleros. Estos materiales fueron evaluados en 13 ambientes representativos del NOA, y con los datos obtenidos de cada localidad se realizaron diferentes tipos de análisis a los efectos de brindarle al productor herramientas para la toma de decisiones técnicas para la próxima campaña.

Grupos de maduración (GM)
En la región del NOA, el grupo de madurez VIII se destacó por encima los demás. Esta situación se repitió en 11 de las 14 campañas evaluadas.

Dentro de los cultivares de ciclo corto que se destacaron se pueden mencionar a MS 6.3 IPRO, AW 6211 IPRO, DM 62r63 RR, NS 6448 RG y CZ 6505 RR; mientras que entre las variedades de ciclo largo, tuvieron un rendimiento destacado NS 7273 RG, NS 7709 IPRO, NS 8282, DM 7976 IPRO, Yanasu y NS 7209 IPRO.

También se evaluó el comportamiento de los cultivares RR2Bt, con resistencia a orugas, respecto a los cultivares RR1 (sin esta característica de resistencia).

En términos globales y promediando las medias de todos los cultivares analizados en diferentes ambientes del NOA, los materiales RR2Bt rindieron un 1% por arriba. Considerando el ciclo de madurez, la diferencia de los materiales RR2Bt de ciclo corto fue de 1% respecto a los convencionales de igual ciclo; mientras que en los cultivares de ciclo largo RR2Bt, la brecha fue de solamente 2%.

 

Tendencias en la evolución de la superficie con soja, maíz y caña de azúcar. Campañas 2012/2013 y 2015/2016.

 

 

Analizada la evolución de la superficie con soja, maíz y caña de azúcar, entre las campañas 2012/2013 y 2015/2016, en Tucumán puede decirse que la tendencia actual de soja es en general ascendente. 
El análisis en detalle indica que en las dos primeras campañas la superficie cultivada prácticamente se mantuvo en valores inferiores a las 180.000 ha. Mientras que en el ciclo 2014/2015 se detectó un importante incremento, ya que la superficie superó levemente las 200.000 ha, cifra que se mantuvo en 2016.

Respecto del cultivo de maíz se detectó una tendencia creciente hasta la campaña 2013/2014, en la que se registró el mayor valor del período en análisis. En el ciclo 2014/2015 se registró una merma con respecto al ciclo anterior y en el último ciclo se advirtió un leve incremento.

En el cultivo de la caña de azúcar, hubo una tendencia descendente hasta la campaña 2014/2015 y en 2016 se observó un aumento con respecto a la zafra precedente.

Al analizar los tres cultivos en conjunto, se aprecia que en todas las campañas la caña de azúcar ocupó el primer lugar en superficie implantada, mientras que los cultivos de soja y maíz, ocuparon el segundo y tercer lugar, respectivamente. Hay que notar que parte de la soja que se cultiva en Tucumán integra el sistema de rotación soja/caña de azúcar. La tendencia del avance de los cañaverales sobre el área granera sigue vigente.

Ambientación de lotes: un servicio de la la Sección Sensores remotos y SIG

La ambientación permite gestionar la heterogeneidad de un lote, lo que facilita la mejor asignación de los recursos para lograr una producción rentable y sustentable. El resultado final se logra con la integración de distintas capas de información que se obtienen utilizando metodologías de Teledetección y Sistemas de Información Geográfica.

El proceso incluye: delimitación del lote; diferenciación de áreas de cultivo, otras cubiertas con monte y áreas de servicio; obtención de datos sobre las curvas de nivel y pendientes del terreno que facilitan el diseño de drenajes y divisoria de aguas; análisis de biomasa e incidencia de diferentes situaciones meteorológicas. La integración de diferentes capas temáticas permite la identificación de la situación ambiental del conjunto.

Márgenes Brutos de soja y sustentabilidad

 

Se brindó un análisis de costos, margen bruto y rendimientos de indiferencia de los cultivos de soja, maíz y de la rotación soja/maíz, abarcando los últimos 16 años. El objetivo fue concientizar sobre el manejo por ambiente y que desde allí se generen la rentabilidad y sustentabilidad del sistema.
La campaña 2015/16 fue la primera en la que el maíz tuvo un resultado económico muy superior a la soja. 

El margen bruto de soja en Tucumán fue positivo en la mayoría de las situaciones en las que la producción se hizo en tierra propia, en especial cuando la comercialización del grano ocurrió desde mayo.  En el caso de producir en lotes arrendados, los márgenes fueron más reducidos y en la medida que los problemas sanitarios fueron mayores también lo fue la probabilidad de tener márgenes brutos negativos.

Los costos de barbecho a cosecha estuvieron entre 240 y 411 USD/ha lo que determinó que, para un precio de 228 USD/t promedio de marzo-abril de  2016,  el rendimiento de indiferencia estuviera entre 1,7 t/ha y 2,6 t/ha según el manejo realizado y para la producción en tierra propia.  Mientras que para estos mismos costos de manejo en tierras arrendada el rango se ubicó entre 2,3 t/ha y 3,2 t/ha. Considerando un precio de 283 USD/t promedio de mayo-junio el rinde de indiferencia en tierra propia osciló entre 1,3 y 2 t/ha, y para la producción en arriendo lo hizo entre 1,8 y 2,5 t/ha.

De acuerdo con los resultados de la encuesta que se realiza anualmente, durante la campaña 2015/16 continuó el incremento de la superficie implantada con variedades de soja con tecnología INTACTA RR2 PRO. Las plagas insectiles estuvieron presentes pero con menor intensidad que en el ciclo anterior, a diferencia de las enfermedades de fin de ciclo que tuvieron una mayor presencia, por lo que fue más frecuente la aplicación de mezclas de fungicidas (estrobilurina más triazol). También hubo un incremento en el uso de mezclas de herbicidas pre - emergentes en los barbechos y se fertilizaron con fósforo menos del 25% de los lotes sembrados.

El fin de las trabas al comercio y la disminución de la presión impositiva al maíz y al trigo, la inesperada tonificación del precio de la soja y rindes más acordes con los promedios zonales en años climáticos favorables, son variables del ciclo 2015/16 que muestran una interesante mejora con respecto a la campaña anterior.  Sin embargo los altos costos de producción y transporte implican todavía para Tucumán y el noroeste argentino un desafío mayor al de otras zonas del país, y obligan a  encontrar la mayor eficiencia posible en el uso de los recursos.

 

Situación sanitaria del cultivo de la soja y deterioro de la calidad sanitaria del grano de soja

 

 

Las condiciones ambientales durante el ciclo del cultivo favorecieron la presencia de enfermedades en toda la región. Durante el mes de abril de 2016 las lluvias propiciaron condiciones no aptas para la cosecha de soja; en muchos lotes de producción el grano brotado y con problemas de sanidad de semillas ha ocasionado un importante deterioro.

El síndrome de la muerte súbita, causada por Fusarium spp. fue la enfermedad más importante entre las que afectan raíces y tallo de la planta. Entre las que afectan al follaje de la planta las más importantes fueron mancha marrón, mancha anillada y tizón de la hoja.

Mancha anillada, causada por Corynespora cassiicola, fue la enfermedad con mayor prevalencia en la región alcanzando valores de hasta 30% de área foliar afectada. En las últimas campañas esta enfermedad incrementó la severidad y prevalencia en los lotes de toda la provincia.

Tizón de la hoja, causado por Cercospora kikuchii, se presentó con altas severidades en lotes puntuales. Hacia fin de ciclo se presentaron condiciones ambientales predisponentes para la infección de este patógeno en la semilla, causando la enfermedad mancha púrpura.

La roya asiática de la soja se presentó con niveles muy bajos de severidad (menores al 5%), por lo cual no fue problemática para el cultivo.

Las condiciones ambientales durante el periodo de trilla produjeron un deterioro sanitario en las semillas. En el laboratorio de la sección Fitopatología, se realizaron análisis de patología de semillas de soja y se pudo detectar la presencia de Corynespora cassiicola, Cercospora kikuchii, Fusarium spp y Phomopsis spp. Estos dos últimos patógenos son muy importantes ya que producen pudrición del grano y pueden afectar el poder germinativo de la semilla. Se recomienda realizar análisis de patología de semillas (carga patogénica) acompañado de un análisis de calidad (poder germinativo, vigor, etc.) de la semilla que se utilizará en la próxima campaña agrícola.

Manejo de plagas en soja Intacta y RR1

 

 

Para la campaña 2015/2016, la ocurrencia de plagas insectiles fue menor en comparación a las campañas pasadas. En soja Intacta se observó la presencia del picudo negro de la vaina, Rhyssomatus subtilis y del complejo de chinches durante las etapas reproductivas del cultivo, obligando a realizar la aplicación de insecticidas para su control. La misma situación se registró en soja RR1, sumándose además el complejo de orugas defoliadoras, cuyo manejo se realizó a partir de la aplicación de un insecticida “residual”, previo al cierre del cultivo. No controlar estas plagas produjo reducciones importantes del rendimiento, con pérdidas del 20% y del 60% en soja Intacta y RR1 respectivamente.

Otras plagas, que vienen observándose con mayor frecuencia, son las orugas correspondiente al complejo de Spodoptera, principalmente las especies Spodoptera cosmiodes, Spodoptera frugiperda y Spodoptera eridania. En los ensayos, las cantidades registradas en soja Intacta y RR1 fueron similares. Algunas de estas especies pueden aparecer en malezas comunes de los lotes, situación que estaría favoreciendo el desarrollo de estas problemáticas  sobre el cultivo posteriormente.

Resulta evidente la importancia del uso responsable de las herramientas disponibles para el manejo de plagas, la necesidad de rotar modos de acción para el uso de insecticidas y en la tecnología Intacta la correcta implementación de los refugios. Tener presentes estos aspectos permitirá una mayor durabilidad de las tecnologías mencionadas, elementos claves para la sustentabilidad de nuestros sistemas productivos.

Alternativas de manejo. Cultivos de Cobertura

 

En los últimos años se ha desarrollado el concepto de intensificación agrícola con la introducción de cultivos de cobertura (CC) entre dos cultivos de verano.

“Un CC se define como una cubierta vegetal viva que cubre el suelo de manera temporal. No tiene un valor comercial, pero agrega valor al siguiente cultivo, que es el de principal interés económico. La finalidad teórica de los CC es contribuir en el aporte de materia orgánica y nutrientes, disminuir la erosión hídrica y eólica, reducir la población de malezas y en lo posible, contribuir al almacenaje de agua en el suelo”, puntualizó.

En nuestra región, muchas de las especies recomendadas para el sur del país, tienen dificultades de adaptación y no pueden cumplir el objetivo para el cual fueron implantadas.  “Se trata entonces de ensayar especies de cobertura que naturalmente se desarrollen o que puedan adaptarse a nuestra zona de producción. Es recomendable incluir en el esquema de rotación soja-maíz, una gramínea antes de la soja con el objetivo de lograr cobertura y absorber nitratos residuales de la fertilización del maíz antecesor. Así mismo, la inclusión de un cultivo de leguminosa como cobertura antes del maíz genera protección del suelo, reduce el requerimiento de fertilizante nitrogenado e incrementa el rendimiento potencial del maíz.

Desde la campaña 2013-2014, en la subestación Monte Redondo y en campos de productores de la zona Este de la provincia, se evaluaron  diferentes cultivos de cobertura y su incidencia en las propiedades de los suelos. Los resultados obtenidos mostraron que:

Los CC disminuyen la densidad aparente de los suelos, mejorando la infiltración de agua en los mismos. Comparado con lotes provenientes de barbecho durante el invierno.

Solo en años húmedos los barbechos dejan mayor humedad remanente en el perfil del suelo para los cultivos de verano. Sin embargo dicha humedad se encuentra en profundidad y no significa un gran aporte para la siembra de verano.

Siembras tempranas de CC (mes de marzo) generan altos rendimientos de materia seca (kg/ha), dejando también mayores contenidos de nitrógeno (N) y carbono  orgánico (C org.) en los suelos. Por ejemplo Vicia villosa, en Garmendia, dejo 95 kg/ha de N, lo que equivale a 205 kg/ha de Urea aproximadamente.

 

Variación de la calidad de la semilla y del grano

 

 

Entre las conclusiones de un ensayo realizado para evaluar el impacto de condiciones  ambientales desfavorables en el período de cosecha sobre la calidad de la semilla y el grano de soja, pueden destacarse las siguientes:

  • Tanto la calidad de la semilla y como del grano de soja se vio comprometida con la demora en la cosecha.
  • El poder germinativo (Sin Fungicida) promedio cayó 53%.
  • El vigor promedio, determinado por test de tetrazolio, cayó 40%.
  • El peso de mil semillas promedio, cayó  4%.
  • El grano dañado post temporal alcanzó un valor promedio de 3.7% vs 0.1% antes del temporal.
  • Los patógenos de mayor impacto en la calidad de la semilla fueron Fusarium spp. y Phomopsis spp.

Todos los parámetros evaluados mostraron diferencias entre grupos de madurez.

Se recomienda realizar un diagnóstico completo de la calidad de la semilla (poder germinativo y test de vigor) incluyendo el test de sanidad, para disminuir  riesgos de diseminación de patógenos y asegurar el éxito de la implantación del lote de semillas.